• Evitar el consumo de alcohol y tabaco.
  • Controlar TA y niveles de glucemia de forma periódica.
  • Reducir el sedentarismo, realizando actividad física que tolere, según la edad y situación general, (como caminar 30 minutos a diario).
  • Vigilar peso y mantener dieta equilibrada, con mínima ingesta de sal, azúcar y grasas.
  • Cumplir el tratamiento según haya sido pautado por su médico responsable, volver a consultarle si presenta empeoramiento clínico, evitando la automedicación.