Factores como la herencia, el tipo de calzado, constitución y la alta demanda funcional hacen de los pies uno de los elementos que más sufre día a día, y a la vez un campo olvidado en nuestro cuidado habitual. Juanetes, dedos en martillo, callosidades plantares, espolón calcáneo, metatarsalagias, neuromas de Morton, juanete de Sastre y otras dolencias son el motivo de consulta más frecuente.

Esta técnica permite una intervención mediante pequeñas incisiones con anestesia local sin necesidad de abordajes quirúrgicos amplios, posibilitando realizar técnicas y gestos muy precisos. Rompe con el mito de que las operaciones de juanete son muy dolorosas y largamente incapacitantes hasta su total recuperación. Es una cirugía sin hospitalización (se realiza de forma ambulatoria), sin dolor, sin rayos X (uso de un fluoroscopio), con anestesia local, con apoyo inmediato (el paciente entra y sale del quirófano por su propio pie) y con corrección total de la deformidad.