Quirónsalud

Saltar al contenido

Cabecera del blog
Blogs. Ir a la página de inicio. Este enlace se abrirá en una ventana nueva.

La máscara de la alegría

Blog del Dr. J. L. Carrasco, Dir. Científico Unidad de Personalidad y Comportamiento de Ruber Juan Bravo

  • ¿Botellón? o la verdadera responsabilidad de los adultos

    La noticia nos ha conmocionado a todos. Una pequeña de 12 años que se desplomóEste enlace se abrirá en una ventana nueva tras consumir durante toda la tarde alcohol: ron y vodka, da igual el tipo. Sus amigos, al parecer, la trasladaron en un carrito de supermercado hasta el centro de salud donde ingresó en estado de coma etílico. Y, posteriormente, falleció.

    Botellón

    Detrás de toda esta tragedia, que desgraciadamente no es nuevaEste enlace se abrirá en una ventana nueva; una definición, una excusa, una supuesta forma de creer que se puede controlar lo incontrolable: "botellón supervisado". De hecho, los vecinos de la calle Yeserías, donde sucedió todo, han indicado que el lugar es muy frecuentado por jóvenes durante los fines de semana para beber con tranquilidad sin que les acose la Policía Municipal.

    Los adultos sabemos, pensamos e interiorizamos de forma constante que hay comportamientos adolescentes difíciles de frenar, pese a largas charlas y consejos. Advertimos de los riesgos y las consecuencias, pero en este camino solemos olvidar que los menores siguen siendo niños indefensos incapaces de cuantificar el alcance de sus actos.

    El consumo de alcohol en España forma parte de la cultura diaria de los ciudadanos (aperitivos, fiestas, copas…) Por tanto, es complicado tratar de mostrar a las nuevas generaciones los riesgos intrínsecos que supone su ingesta sin moderación. Si añadimos a este hecho, la incapacidad de ofrecer alternativas de ocio a los jóvenes, excepto encerrarlos en recintos custodiados por Policía y ambulancias que respondan de forma precoz ante cualquier eventualidad para que el ‘botellón’ no se desmadre o no cause consecuencias, sólo nos queda una pregunta: ¿Cómo pretendemos que los menores interioricen el mensaje de que beber es arriesgado?

    Responsabilidad

    Tenemos una verdadera responsabilidad y muchas razones para dejar de seguir sin actuar y tomar decisiones sobre un problema del que las autoridades sanitarias llevan tiempo advirtiendo a la sociedad y del que, en el fondo, todos somos conscientes. Un problema que tiene a medio y largo plazo más consecuencias de las que, al parecer, somos conscientes. Iniciarse en el consumo de alcohol entre los 11 y los 13 años se asocia con una mayor frecuencia de síntomas psicopatológicos –entre otros, hostilidad y agresividad tanto presentes como futuros, así como una mayor probabilidad de padecer trastornos mentales en etapas más avanzadas de la vida. Su uso a estas edades se asocia con fracaso escolar, mayor riesgo de sufrir accidentes o de dañar espacios públicos.

    No sólo. El alcohol conduce a los adolescentes y jóvenes hacia conductas de riesgo, como aumento de riesgo de consumir otras drogas, falta de protección sexual, son más propensos a desarrollar problemas de conducta, además de elevar el riesgo de depresión, suicidio, trastornos de personalidad, entre otros.

    Padres, profesores y autoridades deben estar alertas ante los signos que delaten un posible abuso de alcohol en menores, para poder prevenir las consecuencias futuras que se pueden derivar de este tipo de abuso.

    La Unidad de Personalidad y Comportamiento del Complejo Hospitalario Ruber Juan BravoEste enlace se abrirá en una ventana nueva dispone de una Escuela de Padres, como ‘centro’ para recibir información y compartir experiencias.

  • Llega a Madrid la Terapia Dialéctica Conductual

    Desde de la Unidad de Personalidad y Comportamiento del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo, nos congratulamos de poder anunciar que somos un Centro pionero en Madrid en la implantación de la Terapia Dialéctica Conductual (TDC). La TDC es un modelo innovador y único, desarrollado por la Dra. Marsha Linehan en la Universidad de Washington (EE.UU.), para el manejo del Trastorno Límite de Personalidad (TLP), así como para toda aquélla persona que presente dificultades en el manejo de las emociones.

    Dra. Miriam McCarthy

    Partimos de la base de que la vida de las personas que acuden a nuestras consultas es angustiante, agotadora y genera mucho dolor. Nuestro fin, nuestra misión y nuestro objetivo es ayudar a que los pacientes construyan una vida que valga la pena ser vivida y mejorar en paralelo la de sus familias y la de las personas que les rodean. En definitiva, queremos ayudar al paciente a formular y alcanzar sus propias metas personales. Porque existe esperanza, la posibilidad real de cambio es ya una realidad. La TDC acumula la evidencia científica más sólida hasta el momento: es decir, es un tratamiento eficaz y útil para mejorar la calidad de vida del paciente. Y esta es la razón por la que su popularidad ha crecido tanto en EEUU y en Europa.

    Creemos que supone un gran avance respecto a los tratamientos existentes hasta el momento y el inicio de una nueva actitud terapéutica hacia el TLP. Nos llega de la mano de la doctora Miriam Mc.Carthy, licenciada en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid, que completó sus estudios realizando un master infanto-juvenil en ILD (Instituto de Lenguaje y Desarrollo). Su interés por su especialidad, se centró en el TLP en adolescentes, lo que la motivó a hacer las ‘maletas’ y viajar a Londres donde trabajó en el ICS (International Community School- London) en el que desarrolló su labor principalmente con adolescentes con problemas de conducta y de trastornos del ánimo. Posteriormente, se trasladó a EEUU donde trabajó en el departamento clínico de la Universidad de Washington con la Dra. Marsha Linehan, creadora de la Terapia Dialéctica Conductual.

    ¿Qué puedo esperar de la TDC?

    • Disminución de visitas a urgencias y de ingresos hospitalarios
    • Reducción del gasto médico, es una terapia de tiempo limitado y resultados estables en el tiempo
    • Reducción de conductas autodestructivas( autolesiones, problemas de alimentación, intentos de suicidio y adicciones)
    • Menos tasa de abandono de la terapia
    • Disminución de la impulsividad , de la rabia y la depresión
    • Aumento de la autoestima y la motivación
    • Mayor adaptación (social, familiar, académica)

    Qué es la TDC

    Es un tratamiento que combina técnicas cognitivo-conductuales que promueven el cambio y la solución de problemas con técnicas basadas en la aceptación que conducen a que la persona entienda sus emociones, acciones y pensamientos. El equilibrio entre estos dos tipos de técnicas forma la dialéctica fundamental que da nombre a la terapia. En este sentido se asume que siendo la vida del paciente realmente horrible es necesario y urgente un cambio y el terapeuta intentará activamente motivar al paciente hacia el mismo. La TDC hipotetiza que la etiología y el mantenimiento de comportamientos autodestructivos o impulsivos se debe a la combinación de una predisposición genética a una vulnerabilidad emocional y a un ambiente invalidante donde las personas no han aprendido a manejar emociones.

    Parte determinante del éxito de la TDC es la enseñanza de estrategias para regular emociones, tolerar el sufrimiento, mejorar las relaciones interpersonales y tomar conciencia del momento presente sin enjuiciarlo. En resumen, herramientas para actuar de manera efectiva. La TDC es el tratamiento de referencia según la APA (Asociación Americana de Psicología) para personas diagnosticadas de TLP.

    Terapia Dialéctica Conductual

    Qué problemas aborda la TDC

    Emociones dolorosas en la que uno siente que tiene que salir, cambios de humor, sentir que las emociones tienen el control, dificultad para controlar la rabia, reacciones emocionales intensas y frecuentes, impulsividad, hipersensibilidad, sentimiento de vacío o de no pertenecer a nada ni nadie, depresión, tendencia a conductas autodestructivas (suicidio, autolesión, problemas con la comida), baja autoestima, poca tolerancia a la frustración. Interacciones sociales caóticas (familia, colegio, trabajo). La TDC es el tratamiento idóneo para personas que han pasado por muchos terapeutas y no encuentran solución ni mejora o si finalmente la logran es tan sólo por espacio corto de tiempo.

    En qué consiste la TDC

    Es una terapia estandarizada y manualizada lo que facilita el abordaje de conductas multiproblemáticas. Se basa en cuatro componentes:

    TDC grupo de entrenamiento de habilidades: el objetivo es la enseñanza y práctica de estrategias de regulación emocional, tolerancia al malestar, Mindfulness y habilidades interpersonales previamente comentadas. El entrenamiento en estas habilidades se desarrolla en un formato de grupo psicoeducativo donde el terapeuta del grupo enseña las habilidades y asigna tareas a los pacientes para practicar en su vida diaria.

    Terapia individual TDC: el objetivo es aumentar la motivación del paciente a conseguir sus metas y ayudarles a aplicar las habilidades TDC a situaciones específicas en sus vidas.

    Coaching telefónico: el paciente puede llamar a su terapeuta en momentos difíciles que es cuando más necesita la ayuda de un profesional.

    TDC equipo: es la terapia para los terapeutas y está diseñada para ayudarles a mantenerse motivados y contribuir a que puedan proporcionar el mejor tratamiento posible y mantener altos estándares de excelencia.

    La Unidad de Personaliad y Comportamiento (Orientación familiar y prevención) del Complejo Hospitalario Ruber Juan Bravo está a la disposición de los pacientes y sus familias si desean orientarse y conocer esta terapia en la que nuestro equipo ha depositado toda su confianza.


  • Todos somos nosotros

    Hoy, 10 de octubre, se celebra el Día Mundial de la Salud Mental bajo lemas como "Ponte en mi lugar. Conecta conmigo", "Soy como tú aunque no lo sepas" o "Dignidad y salud mental".

    Cartel Día Mundial Salud Mental 2016


    A partir de ellos, se ha creado una identidad visual, que en esta ocasión apela a la empatía de la sociedad hacia las personas con problemas de salud mental, recordando que son muchas más las cosas que todos tenemos en común que las que nos diferencian, y en la importancia de saber ponernos en el lugar de los demás para comprendernos mejor.

    La empatía es la capacidad no sólo para detectar lo que otros sienten, sino también para experimentar uno mismo esa emoción.

    La necesidad de recurrir a la empatía es un paso necesario, simplemente, porque la batalla contra el estigma social de las enfermedades mentales no se ha ganado todavía y la culpa puede que sea, en parte, por no haber realizado el suficiente hincapié en este valor fundamental que promueve la solidaridad y el crecimiento individual. Porque, sin ella, hablar de inteligencia emocional es una utopía. Sin ella, hablar de acabar con el estigma es una irrealidad. Y, precisamente, porque hablar de empatía respecto a las personas que sufren una enfermedad mental es ‘eliminar’ de golpe la barrera que nos separa del ‘Ponte en mi lugar. Conecta conmigo’ o "Soy como tú aunque no lo sepas".

    La empatía permite reconocer lo que otra persona siente, lo que nos hace más sensibles, compresivos, humanos. Porque. también abre las puertas a interpretar, detectar y conocer las emociones y pensamientos ajenos. Es más, esta capacidad nos facilita poder influir en los demás, porque la emoción es el gran movilizador de la sociedad. Por eso, la persona empática tiene una mayor capacidad para movilizar a otras personas y ejercer influencia sobre ellas. Las personas empáticas tienen mejores relaciones con los demás, son más altruistas, sienten el impulso de ayudar a otros y, todo ello, les facilita una mejor posición de cara a los demás. Es decir, caen mejor, son más líderes…

    La otra cara

    Es cierto que existe otra cara más amarga de la moneda: el coste de ‘ser mejor persona’. Estar siempre pendiente de los demás puede descuidar las propias necesidades personales u olvidarlas. Incluso, a veces, ser demasiado empático puede conducir a que otros te manipulen o al agotamiento.

    Pero cuando hablamos de empatía hacia las personas y las familias afectadas por problemas de salud mental, todos, todos, sabemos que ponernos en su lugar sólo conduce a una meta, una positiva y enriquecedora para todos, la que nos lleva a una sociedad mejor.

    Aprender a ser empático

    -Olvídate de los prejuicios

    -Practica la escucha activa, pero siempre que también te abras

    -Cultiva la curiosidad por ‘los extraños’
    -Practica la sonrisa; abre puertas.
    -Da ánimos y consuelo.

    -Y escucha ‘todas las reglas’ interiores que te empujan a querer acercarte a los demás.

  • El acoso escolar, una ‘marca’ que puede llegar a durar toda la vida

    Ni es una broma, ni una irrealidad intangible. Los insultos, las humillaciones, la intimidación, las amenazas, la persecución, las miradas intimidatorias, las agresiones físicas, constantes y reiteradas en el tiempo persisten día a día en los centros escolares españoles. El acoso escolar es un tipo de violencia entre iguales que hace años se instaló en nuestras aulas y guarda muchas similitudes con otro tipo de violencia: la doméstica. Esta última forma de maltrato está atenazando a las mujeres y, por extensión a sus hijos, y también se sufre en silencio, mina la salud emocional hasta el punto de causar trastornos de salud mental y ‘puede marcar para toda la vida’.

    Es cierto que, hasta ahora, este tipo de violencia entre menores no ha traspasado ‘ciertas fronteras’ como ha sucedido con la violencia sexista. Hablamos de asesinato, pero este límite sólo lo establecen los agresores y la sociedad no puede permitirse el lujo de que se nos escape de las manos esta posible situación porque un día cualquiera un agresor pierda un poco más el control.

    Acoso Escolar

    El ‘suicidio’ como forma de escape en los maltratados

    Desafortunadamente, la desprotección de los menores acosados, junto con la impunidad en la que se mueven los agresores, así como la falta de freno a tiempo y la carencia de abordaje psicológico de las víctimas forman parte directa de la consecuencia fatal que muchos de las víctimas han llevado a la práctica: el suicidio.

    Y no sólo. Buena parte de los que lo padecen (nueve de cada diez alumnos) acaba sufriendo secuelas psicológicas o desarrolla durante la juventud, incluso en la edad adulta, distintos tipos de trastornos mentales tal y como hemos podido comprobar los especialistas en atención psiquiátrica de adolescentes y jóvenes. De hecho, sabemos ya que esta forma de violencia aparece con una alta prevalencia detrás de trastornos como la depresión, el trastorno bipolar, los de la personalidad o los de la conducta alimentaria. Y este conocimiento nos ha impulsado a llevar a cabo un programa específico para el estudio y orientación del acoso escolar.

    Sabemos que en los últimos años parece que la sociedad está haciendo un esfuerzo por plantarle cara a este grave problema, pero lo cierto es que las medidas adoptadas siguen siendo insuficientes, máxime si valoramos las cifras del número de víctimas (uno de cada diez alumnos) y, peor aún, es que detrás de estas estadísticas aún permanecen los casos que no salen a la luz. Porque pasan meses y meses, años, hasta que las víctimas ponen en alto su sufrimiento.

    Por si fuera poco, hablar de acoso escolar no es sólo hacer referencia a la violencia dentro de las aulas o en el patio del colegio o a la salida del ‘cole’. Los acosadores se apoyan desde hace tiempo en las redes sociales y en el móvil para extender ‘su territorio de humillación y maltrato hacia otros’, lo que conlleva que el acoso ‘persiga’ a las víctimas hasta su propia casa, en su misma habitación. En definitiva: allí donde vaya. Prueba de ello, son los datos del último estudio Estudio sobre ciberbullying según los afectados, elaborado por la fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo) y la fundación Mutua Madrileña a partir de la base de datos de los teléfonos de ayuda a niños y adolescentes y a los adultos y la familia de ANAR que ha atendido 60.408 llamadas relacionadas con acoso escolar, de entre los que se han seguido 1.363 casos de bullying.

    Desde este espacio en la red, quiero dar pautas que ayuden al entorno de las víctimas a identificar los ‘signos’ del acoso escolar con el objetivo de poder intervenir de forma precoz. Es importante consultar con un especialista aunque el menor asegure que está bien.

    -Absentismo leve o grave.

    -Descenso del rendimiento escolar.

    -Problemas de concentración.

    -Apatía y cansancio

    -Sentimientos de culpa.

    -Síntomas depresivos o de ansiedad: irritabilidad, insomnio, pesadillas, falta de apetito, problemas gastrointestinales, ahogos, mareos, dolor de cabeza, inquietud, nerviosismo, pesimismo, etc.

    -Agresividad, problemas de autocontrol.

    -Conductas de huida y evitación

    -Miedo y síntomas de pánico.

    -Ideas autolíticas.

    -Negación de los hechos.

    -Respuestas emocionales extremas, como por ejemplo llanto incontrolado.

    Las ‘señales’ que pueden ayudar al entorno social a establecer si es posible una situación de violencia según el perfil del acosador:

    -Frecuente agresividad verbal y/o física.

    -Utiliza los insultos con frecuencia.

    -Suele realizar acoso psicológico.

    -Antecedentes de altercados y agresividad

    -Conductas violentas

    -Gestos violentos y discriminatorios.

    -Impulsividad.

    -Acoso psicológico.

    -Se establecen como líderes de grupo.

    -Pueden tener antecedentes familiares de violencia doméstica.

    -Falta de autoestima.

    -Fracaso escolar.

    -Sentimientos de envidia y de inferioridad.

    -Necesidad de notoriedad.

    Los expertos insistimos en la ‘hipervigilancia’ de los hijos para evitar que tanto uno de ellos sea víctima como acosador. Pedir ayuda y orientación especializada desde el primer momento en que se sospeche la existencia de este tipo de situaciones. En la Unidad de Personalidad y Comportamiento (Orientación familiar y prevención)Este enlace se abrirá en una ventana nueva hemos desarrollado una Escuela de padres que puede ser de gran ayuda a las familias que estén pasando por este trance.

  • Primer día de ‘guarde’: ¿Cómo aliviar el trastorno de ansiedad por separación?

    En pocos días, muchos pequeños empezarán una gran aventura: su primer día de guardería. Y es normal que muchos de ellos se sientan ansiosos al separarse de sus padres. Sabemos que la ansiedad por separación es una etapa normal del desarrollo del niño, pero es importante estar alertas a esta situación para que saber, en verdad, qué es normal y que no.

    La escena en la puerta de las guarderías de pequeños llorando, con berrinches, y padres angustiados se suele repetir todos los años. Los pequeños pasan por sentimientos de ansiedad por separación por diferentes razones, pero en un nivel básico, es por la necesidad de creer que su ‘cuidador’ principal, sus padres, deben estar siempre cerca. También, porque ellos no entienden el concepto ‘tiempo’. Para ellos, separarse unos minutos con una niñera o dos horas en una guardería pueden interpretarlo como que es para siempre, de ahí la importancia de transmitirles que es una situación temporal y que no hay motivo de alarma.

    Niño guardería

    Ansiedad por separación normal

    Como hemos mencionado anteriormente, que los pequeños sientan ansiedad por separación es normal, ya que forma parte del desarrollo evolutivo de las personas.

    Sin embargo, existen medidas que pueden ayudarles a sobrellevar esta situación.

    - Nunca irse de forma furtiva del aula de la guarde o cuando el menor parezca que se ha despistado, pensando que así no va a llorar.

    - No se debe prometer al menor que se estará fuera en el patio esperando o cerca de la puerta.

    - Dejar al niño con alguien que le cuide durante periodos de tiempo breves al principio, para que se vaya acostumbrando a que los padres siempre vuelven.

    - No separarse de los niños al principio, cuando están cansados o con hambre, ya que son más susceptibles.

    - Desarrollar un ritual para despedirse.

    - Separarse del niño sin dramas y con alegría.

    - No mostrar angustia a la hora de separarse.

    - Fortalecer su confianza social

    - Tratar de pasar tiempo con él a la vuelta de la guardería.

    Cuando la ansiedad por separación se convierte en trastorno

    Hasta un 4% de menores sufre trastorno por ansiedad de separaciónEste enlace se abrirá en una ventana nueva cuyo síntoma más evidente es una angustia extrema cuando se separa de sus padres o cuidadores. Los niños o adolescentes que lo padecen suelen mostrar síntomas como: miedo irracional a perderse, ser secuestrado y que estos acontecimientos les separen de los seres queridos; rechazo repetido a ir al colegio, sobre todo por miedo a la separación y problemas para dormir solo o despertarse durante la noche para comprobar si sus familiares están. También pueden padecer rechazo repetido a dormir fuera del hogar, temor persistente a estar sin sus padres en casa, padecer síntomas como náuseas, dolores gástricos, cefaleas o vómitos en situaciones que implican la separación de personas que les importan o experimentar rabietas, llanto, tristeza, apatía o retraimiento social cuando perciben que el padre o la madre se va alejar o durante y después del alejamiento.

    Buscar ayuda

    El trastorno por ansiedad de separación puede suceder tanto en la infancia como en la adolescencia. Si usted cree que su hijo puede estar afectado no dude en consultar con un especialistaEste enlace se abrirá en una ventana nueva que le indicará la terapia más adecuada.

10 resultados
Páginas: 1 2 Página siguiente

Buscador de La máscara de la alegría

Sobre este blog

Bienvenidos, este nuevo espacio en la red nace con el objetivo de extender los "lazos" entre padres e hijos, aumentar el conocimiento sobre la posible existencia de trastornos de comportamiento y personalidad, y aportar la mayor información necesaria que contribuya a preservar la salud mental de nuestros adolescentes y jóvenes.

Nube de etiquetas

  • Noticias y consejos de salud. Este enlace se abrirá en una ventana nueva.
  • ¿Conoces las ventajas de nuestro Portal del Paciente?. Este enlace se abrirá en una ventana nueva.

La finalidad de este blog es proporcionar información de salud que, en ningún caso sustituye la consulta con su médico. Este blog está sujeto a moderación, de manera que se excluyen de él los comentarios ofensivos, publicitarios, o que no se consideren oportunos en relación con el tema que trata cada uno de los artículos.

Quirónsalud no se hace responsable de los contenidos, opiniones e imágenes que aparezcan en los "blogs". En cualquier caso, si Quirónsalud es informado de que existe cualquier contenido inapropiado o ilícito, procederá a su eliminación de forma inmediata.

Los textos, artículos y contenidos de este BLOG están sujetos y protegidos por derechos de propiedad intelectual e industrial, disponiendo Quirónsalud de los permisos necesarios para la utilización de las imágenes, fotografías, textos, diseños, animaciones y demás contenido o elementos del blog. El acceso y utilización de este Blog no confiere al Visitante ningún tipo de licencia o derecho de uso o explotación alguno, por lo que el uso, reproducción, distribución, comunicación pública, transformación o cualquier otra actividad similar o análoga, queda totalmente prohibida salvo que medie expresa autorización por escrito de Quirónsalud.

Quirónsalud se reserva la facultad de retirar o suspender temporal o definitivamente, en cualquier momento y sin necesidad de aviso previo, el acceso al Blog y/o a los contenidos del mismo a aquellos Visitantes, internautas o usuarios de internet que incumplan lo establecido en el presente Aviso, todo ello sin perjuicio del ejercicio de las acciones contra los mismos que procedan conforme a la Ley y al Derecho.

logo gris. Este enlace se abrirá en una ventana nueva.

Oficinas centrales

C/ Zurbarán, 28
28010 Madrid

917810682

Copyright 2016 - Quirónsalud - Todos los derechos reservados