Unidad de cirugía percutánea del pie.
Hallux Valgus (juanetes), varus y rigidus, dedos en martillo, pie plano y cavo, metatarsalgias, patología del tibial posterior y tendón de Aquiles, esguinces y roturas de ligamentos, etc.

Tratamiento de los juanetes.
El Hallus Valgux o juanete es una deformación grave de la articulación del dedo gordo del pie. En su formación gradual intervienen factores hereditarios, estéticos y patológicos. Actualmente las causas se orientan más hacia factores hereditarios aunados al uso de calzados inadecuados (cerrado en punta) que obliga al pie a deformarse, por ello es más común en el sexo femenino y más acusado en edades avanzadas aunque puede también ocasionarse en chicas jóvenes.

Es una lesión parcialmente incapacitante por el dolor ocasionado como consecuencia de la inflamación del recubrimiento óseo (sinovitis) de la articulación del dedo gordo con los huesos del pie (articulación metatarsofalángica). Normalmente los juanentes son solo parte de una deformación global y en la mayoría de los casos se asocian a dedos en garra o martillo, luxación del resto de articulaciones metatarsofalángicas o sobrecarga del apoyo en la planta del pie (metatarsianos) por pérdida de la función de los dedos.

En estadíos iniciales, con molestias y leve deformación, se recomienda calzado de horma ancha, puntera alta y diferentes plantillas o tacos ortopédicos. Una vez que la deformación es total y en función del dolor y la incapacitación se recomienda el tratamiento quirúrgico que puede ser mediante cirugía convencional o mediante cirugía percutánea. En la cirugía convencional se abre el pie con incisiones más o menos grandes que requieren anestesia regional o general, e ingreso hospitalario.

Cirugía percutánea del juanete.
La existencia de éste tipo de cirugía hace desaparecer el mito de que las operaciones de juanetes son dolorosas y largamente incapacitantes hasta su total recuperación. La operación consiste en realizar, previa anestesia local, tres incisiones de 4 mm de longitud, a través de las cuales se realizan los actos quirúrgicos precisos para resolver el problema, y que son: limado de la excrecencia ósea, corte o sección parcial (osteotomía) del hueso metatarsiano para recuperar su posición original, liberación del aparato extensor de la articulación y corrección del resto de deformidades asociadas. El éxito de la intervención se controla y visualiza mediante fluoroscopia y el acto quirúrgico dura entre 15 a 30 minutos.

  • En una hora.
  • Sin ingreso hospitalario.
  • Sin anestesia general.
  • Caminando desde el primer momento.

Postoperatorio y consultas hasta el alta.
Una vez terminada la intervención el paciente permanece en observación durante al menos una hora. Después puede abandonar el hospital con un vendaje compresivo y una bota especial como protección. Durante las 12 semanas posteriores, hasta el alta definitiva, se realizarán varias curas. Durante las primeras semanas se recomienda hacer una actividad moderada y a partir de la sexta semana puede hacer vida normal.