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El hallux valgus o juanete es una desviación del dedo gordo del pie (primer dedo) hacia el resto de los dedos del pie por la prominencia de la cabeza del primer metatarsiano (hueso que continúa las falanges del dedo) y la angulación inadecuada de la articulación, llegando a provocar la superposición del primer y segundo dedo.

Es más frecuente en mujeres de edad avanzada, se asocia a deformaciones de los dedos con el uso de calzado inadecuado, aunque puede ser familiar, sobre todo si aparece ya en la adolescencia. El uso de calzado de punta estrecha y algunas alteraciones del pie son los factores determinantes en su aparición.

La historia clínica y la exploración del pie son los elementos fundamentales para el diagnóstico. Las radiografías no siempre son necesarias, salvo si se decide por la intervención quirúrgica.

Los síntomas más habituales son:

  • Inflamación en la zona.
  • Dolor contínuo.
  • Sensación de roce.

Tratamientos

Inicialmente se trata con medicamentos antiinflamatorios, analgésicos, fisioterapia, aplicación local de calor o frío y evitando las actividades repetitivas que agraven los síntomas. Es muy importante utilizar un calzado adecuado, evitando los zapatos de puntera estrecha o tacón alto. Elija calzado de horma ancha que no le roce en el juanete, con la piel superior blanda y adaptable.

En ocasiones, las almohadillas en la zona del juanete alivian el dolor. También pueden ser útiles algunas soluciones ortopédicas que debe recomendarle el médico. La inmovilización temporal de la articulación del hallux puede resultar beneficiosa.

Si estas medidas no funcionan, la infiltración local puede ser beneficiosa.

La corrección quirúrgica del hallux valgus es la opción definitiva. Existen varias técnicas, a elegir en función de la gravedad del diagnóstico.

¿En qué consiste una operación de juanetes?

Consiste en la corrección de la deformidad mediante la resección del hueso sobrante y la realineación del dedo gordo mediante cortes óseos y tendinosos a través de mini incisiones cutáneas. La intervención puede realizarse mediante cirugía abierta o cirugía percutánea dependiendo de cada caso. Las ventajas fundamentales de la cirugía percutánea respecto a la abierta se basan fundamentalmente en una marcada disminución del dolor postoperatorio y a una mejora estética del pie debido una mínima cicatriz cutánea comparada con la cirugía abierta. Rompe con el mito de que las operaciones de juanete son muy dolorosas y largamente incapacitantes hasta su total recuperación. Es una cirugía sin hospitalización (se realiza de forma ambulatoria), sin dolor, sin rayos X (uso de un fluoroscopio), con anestesia local, con apoyo inmediato (el paciente entra y sale del quirófano por su propio pie) y con corrección total de la deformidad