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Blog del Servicio de Oftalmología del Hospital Rey Juan Carlos

  • ¿Sufro de “ojo seco”?

    El término "síndrome de ojo seco" hace referencia a anormalidades de la película lagrimal que recubre la superficie del ojo, protege los tejidos y mantiene una buena visión. Decir "ojo seco" no significa necesariamente que no haya lágrima, que estén "secos" (de hecho, un síntoma habitual en los pacientes diagnosticados de ojo seco es el lagrimeo, que habitualmente es debido a una mala calidad de la lágrima).

    2018 06 07 Ojo secoImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contexto2018 06 07 Ojo seco

    Se trata de un problema muy frecuente, que afecta cada vez a más personas (alrededor del 30 por ciento de los pacientes que acuden a una consulta oftalmológica). Los pacientes con ojo seco pueden tener síntomas que, en muchas ocasiones, hacen pensar en otra patología; por eso es importante hacer un buen diagnóstico antes de pautar un tratamiento. Los síntomas más frecuentes suelen ser:

    • Sensación de arenilla
    • Lagrimeo
    • Visión borrosa fluctuante
    • Escozor de ojos
    • Sensibilidad a la luz (fotofobia)
    • Cansancio ocular al leer, ver la televisión, utilizar ordenador o conducir
    • Intolerancia a lentes de contacto
    • Pesadez de los párpados y, en algunos casos, dolor ocular

    Existen muchas causas y factores de riesgo para padecer ojo seco. Las principales son la edad avanzada, cambios hormonales, factores ambientales, mala alimentación (por ejemplo, pobre en ácidos grasos poli-insaturados, los famosos Omega 3), efectos secundarios de determinados medicamentos (los antidepresivos o los antihistamínicos para la alergia pueden inducir ojo seco) o la utilización de lentes de contacto. Todos estos factores deben ser tenidos en cuenta para poder establecer un tratamiento apropiado e individualizado en cada paciente.

    El diagnóstico del ojo seco es fundamentalmente clínico, en base a los datos aportados por la entrevista con el paciente y una rutinaria exploración ocular que ha de incluir desde una medida de agudeza visual (que puede verse alterada tras varios segundos sin parpadear, o tras pruebas de "estrés visual") y una exploración en lámpara de hendidura, incluyendo tinciones corneales y conjuntivales, hasta la aplicación de determinadas pruebas de laboratorio en algunos casos, que objetivan los componentes de la lágrima y el daño celular provocado por el déficit lagrimal.

    La estrategia de tratamiento debe controlar los factores agravantes e incluir medidas ambientales, hidratar y restaurar la superficie ocular e inhibir la inflamación ocular. Así, dependiendo de cada caso personal, pueden ofrecerse una serie de recomendaciones que mejoran los síntomas, como:

    • Modificaciones ambientales (evitar ambientes muy secos, uso de humidificadores, protección con gafas de sol)
    • Modificaciones alimentarias
    • Eliminación o cambio de la medicación sistémica
    • Uso de lágrimas artificiales (los principales principios activos son el ácido hialurónico, la carboximetilcelulosa o carmelosa y el gel carbómero a diferentes concentraciones)
    • Uso de agentes anti inflamatorios en pautas cortas o ciclos terapéuticos (corticoides tópicos, ciclosporina o antibióticos de la familia de las tetraciclinas)
    • En casos seleccionados, pueden resultar de utilidad sustancias biológicas como el conocido suero autólogo o plasma rico en plaquetas o factores de crecimiento (PRP, PRGF)
    • Solo en algunos de los casos más graves y no respondedores, cirugía (oclusión de puntos lagrimales, trasplantes de membrana amniótica...)

    Todas estas medidas terapéuticas deben ser establecidas y monitorizadas por su especialista en Oftalmología, quien determinará la eficacia de los mismos y será capaz de valorar la necesidad de alternar entre diferentes escalones terapéuticos.

    Como conclusión, recuerda que, a pesar de que los síntomas de ojo seco son crónicos, y en general leves, en algunos casos pueden afectar de forma significativa a tu calidad de vida, por lo que deberás consultar a tu oftalmólogo para establecer un diagnóstico y tratamiento adecuado que mejore los mismos y evite posibles complicaciones a largo plazo.

  • La primavera, los ojos altera

    ¿Ya empiezas como cada año a notar los ojos rojos y picor? La primavera la sangre altera, y a los ojos también. Con el cambio de estación y la llegada del deseado buen tiempo, llega la alergia ocular primaveral. Existen numerosas sustancias (alérgenos) que son capaces de producir alteraciones oculares, a veces de gran intensidad, a las que hay que prestar atención, como la conjuntivitis alérgica o queratoconjuntivitis atópica.

    La primavera, los ojos alteraImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoLa primavera, los ojos altera

    ¿Qué es la conjuntivitis alérgica?

    La alergia ocular afecta generalmente a la conjuntiva, por lo que también es conocida como conjuntivitis alérgica o queratoconjuntivitis atópica, y típicamente aumenta en su forma estacional con la aparición de alérgenos propios de la primavera como son el polen y las esporas de moho.

    La conjuntiva es una fina y transparente membrana mucosa que cubre la superficie anterior del globo ocular y la interna de los párpados. Este es el tejido es inmunológicamente más activo del ojo y sirve de defensa frente a infecciones y traumatismos.

    Generalmente, este tipo de conjuntivitis aparece asociada a otro tipo de enfermedades de origen alérgico como la rinitis alérgica, la bronquitis asmática y la aparición de eczemas.

    Proceso alérgico. ¿Por qué se producen las conjuntivitis?

    Tras la exposición ocular a un alérgeno, el sistema inmune lo detecta y se desencadena una respuesta inflamatoria. Esto hace que se activen algunas células (eosinófilos y mastocitos, entre otras) liberando sustancias como IgE e histamina, que son las responsables de la aparición de los signos de la conjuntivitis alérgica.

    Alérgenos más frecuentes:

    • El polen.
    • Ácaros del polvo.
    • Pelo y células cutáneas provenientes de la descamación de animales domésticos.
    • Algunos hongos (moho).
    • Productos cosméticos.
    • Antibióticos.

    Síntomas de alergia ocular

    La conjuntivitis alérgica puede aparecer de forma estacional asociada a temporadas del año en que aumentan los alérgenos que la causan (primavera) o perenne (durante todo el año). Generalmente afecta de forma simultánea a ambos ojos (bilateral) y su sintomatología inicial puede incluir, entre otros:

    • Ojos llorosos.
    • Picor intenso (síntoma más común y característico).
    • Enrojecimiento.
    • Visión borrosa temporal.
    • Leve inflamación de los párpados, especialmente por la mañana.
    • Secreciones viscosas.

    Existe un tipo especial de conjuntivitis alérgica, conocida como "conjuntivitis vernal". Se trata de un cuadro más frecuente en niños y muy estacional. Cursa con secreciones oculares espesas y pegajosas. Suele darse cada año en la misma época. La sintomatología puede llegar a ser severa y requiere ciclos cortos de uso de gotas con corticoides y antihistamínicos.

    ¿Cuáles son las pruebas que ayudan a confirmar el diagnóstico y la causa?

    Habitualmente no suelen realizarse pruebas especiales para el diagnóstico etiológico de la conjuntivitis alérgica, sobre todo en las que tienen un claro origen estacional. Sí que se realizan pruebas cuando se sospecha que sea una alergia medicamentosa, o en aquellas que no responden a las medidas terapéuticas generales. Las pruebas que pueden realizarse serían:

    • Frotis conjuntival.
    • Estudio de la lágrima.
    • Analítica completa: aumento de eosinófilos e IgE.
    • Pruebas cutáneas: a fin de conocer el efecto de ciertos alérgenos en la zona donde se produce la alergia.
    • Prueba conjuntival: se aplica el alérgeno que se piensa que ha afectado al ojo en la conjuntiva y se compara con la del otro ojo.

    Tratamiento etiológico (preventivo)

    Una vez identificado el agente etiológico, si lo precisa, la principal medida de prevención consiste en evitarlo. En este sentido, lo primero que se debe evitar es el contacto con polvo, moho y polen.

    Algunas medidas recomendadas que puedes poner en práctica:

    • Durante la noche, mantener ventanas cerradas y hacer uso de aires acondicionados con filtro. Al viajar en coche también se deben mantener las ventanillas cerradas y se debe revisar o cambiar el filtro del aire acondicionado.
    • Evitar, en la medida de lo posible, las actividades al aire libre en las franjas horarias de 05:00h a 10:00h, que es cuando las plantas emiten el polen, y de 19:00h a 22:00h, que es cuando se enfría el aire y desciende el polen.
    • Evitar salir de casa los días de mayor concentración de polen y mucho viento.
    • No tender la ropa en el exterior pues el polen puede quedar atrapado en ella.
    • Usar gafas de sol o anti pólenes al salir a la calle.
    • No realizar lavados oculares con infusiones de manzanilla pues puede contener pólenes a los que se sea alérgico.

    Tratamiento sintomático

    Algunas medidas que se pueden llevar a cabo para aliviar los síntomas son:

    • Uso de gotas lubricantes o lágrima artificial.
    • Aplicación de compresas frías sobre los ojos para aliviar la inflamación.
    • Tomar antihistamínicos orales que no requieren de receta médica. Este tipo de medicación alivia los síntomas de la conjuntivitis, pero pueden provocar sequedad ocular.

    Si estos tratamientos no ayudan a paliar los síntomas de la alergia ocular será necesaria la visita a un oftalmólogo para que aplique otro tipo de tratamiento como puede ser:

    • Antinflamatorios o antihistamínicos de uso tópico (gotas) que puede utilizarse incluso antes de entrar en contacto con el alérgeno.
    • En casos de reacciones graves, aplicación de esteroides oftálmicos suaves.
  • Pinguécula y pterigium ¿Qué son, cómo se manifiestan y cómo las tratamos?

    El pterigium es una patología ocular relativamente frecuente manifestada como una proliferación fibrosa y vascularizada en "lo blanco del ojo" (tejido conjuntival y cápsula de tenon, superficial a la esclera), habitualmente en la parte más próxima al lagrimal, pudiendo invadir la córnea y alterar la transparencia de la misma.

    La pinguécula es una mancha o abultamiento de color amarillo en la conjuntiva, cerca de la córnea. De forma similar al pterigium, aparece con mayor frecuencia en el lado nasal del ojo, el más cercano a la nariz. Se trata de un cambio que se produce en el tejido normal de la conjuntiva y que se transforma en un depósito de proteína, grasa y/o calcio, parecido a la formación de un callo en la piel.

    2018 04 02 Pterygium Slitlamp2018 04 02 Pterygium Slitlamp

    Factores de riesgo para su desarrollo

    Las causas de la aparición y el desarrollo de pterigion y pinguencula no están completamente definidas, aunque se cree que la luz ultravioleta (UV) del sol puede ser un factor en el desarrollo de estas lesiones. Otros factores que se cree pueden predisponer a la aparición de las mismas son el síndrome de ojo seco y elementos ambientales como el viento y el polvo, por lo que las personas que trabajan al aire libre suelen presentar estas lesiones con más probabilidad.

    Asimismo, su prevalencia es mayor en la población sudamericana o africana (probablemente de forma secundaria a la exposición solar) y tiene un componente genético importante.

    Síntomas de pinguécula y pterigium

    Los síntomas que habitualmente presentan estas lesiones, aunque normalmente son leves y transitorios, de no tratarse a tiempo pueden llegar a generar problemas oculares importantes:

    • Enrojecimiento de los ojos.
    • Sequedad ocular.
    • Irritación.
    • Cambios en la refracción ocular, sobre todo aumento del astigmatismo.
    • Problemas importantes de la visión, en los casos más graves, cuando el pterigium invade el eje visual.

    La mayoría de las veces, sin embargo, el pterigium pasa prácticamente desapercibido, pudiéndose apreciar en forma de un pequeño nódulo amarillo un poco elevado que puede permanecer totalmente asintomático.

    Diagnóstico de la pinguécula y el pterigion

    Un oftalmólogo puede diagnosticar el pterigion y la pinguécula por medio de un examen con una lámpara de hendidura. Este instrumento es un microscopio especial, que permite al especialista en Oftalmología examinar de cerca el segmento anterior del ojo, lo que hace más fácil ver anormalidades en la superficie ocular. No precisa de otras exploraciones especiales, como rayos X o analíticas para su diagnóstico.

    Tratamiento del pterigium

    El tratamiento médico más habitual son las lágrimas artificiales o los antiinflamatorios tópicos. Este tratamiento tiene como objetivos:

    • Reducir las molestias y síntomas ocasionados.
    • Tratar de detener el avance del pterigium (cosa que no siempre se consigue).

    Aunque en la mayoría de casos las medidas citadas suelen ser suficientes para aliviar las molestias y frenar la evolución del mismo, a veces el pterigium sigue creciendo, llegando a invadir peligrosamente la córnea. Cuando esto pasa se suele recurrir a su eliminación mediante una intervención quirúrgica.

    La cirugía del pterigion o de la pinguécula es una intervención sencilla y su recuperación es generalmente rápida, ya que suele realizarse de forma ambulatoria.

    Postoperatorio

    Después del procedimiento quirúrgico, que suele durar entre 30 y 45 minutos, es probable que se necesite colocar un parche protector sobre el ojo por uno o dos días.

    Igualmente, tras la intervención se suele realizar un tratamiento tópico con gotas o pomadas de antiinflamatorios para mejorar los síntomas asociados al postoperatorio y reducir la inflamación postquirúrgica.

    Los controles periódicos posteriores a la cirugía permiten la detección temprana de una recidiva en el caso de que aparezca.

    A pesar de que una pinguécula o un pterigion hayan sido eliminados quirúrgicamente, éstos pueden volver a aparecer. De hecho, la tasa de recurrencia con determinadas técnicas quirúrgicas es entre un 30 y un 40 por ciento, y es aún más probable entre personas menores de 40 años. El protocolo quirúrgico que induce una menor tasa de recidiva es la asociación de un autoinjerto conjuntival (que se obtiene de la conjuntiva sana del paciente y "tapiza" el defecto escleral secundario a la extirpación del pterigium o pinguécula).

    Consejos para evitar la recurrencia:

    La mejor manera de evitar la recurrencia de pterigio o pinguécula después del tratamiento es limitar la exposición a los factores ambientales que contribuyen a su crecimiento. Esto incluye:

    • Protección adecuada de sus ojos contra el exceso de luz ultravioletamediante el uso de gafas de sol o con filtro UV.
    • Uso de gafas de protección si sus ojos están expuestos continuamente a condiciones de polvo o suciedad.
    • Instilación habitual de lágrimas artificiales.
  • ¿Qué es la higiene visual?

    La primera vez que nuestro profesional de la salud visual (nuestro oftalmólogo, nuestro óptico/optometrista de confianza) nos habla de higiene visual, podemos no saber exactamente a qué se refieren (no, no es "lavarse bien los ojos"). La higiene se define como "la parte de la medicina que tiene como objetivo la conservación de la salud y la prevención de enfermedades". Por ello, la higiene visual consiste en un conjunto de normas, fáciles de seguir, destinadas a controlar los factores que pueden provocar un efecto nocivo sobre la visión. También se conoce como "ergonomía visual".

    Las normas de higiene visual ayudan a mejorar los problemas visuales y, aunque no los resuelven totalmente, sí que contribuyen a tener un mejor rendimiento y una menor fatiga visual.

    2018 03 07 Qué es la higiene visual2018 03 07 Qué es la higiene visual

    A continuación expondremos algunas de las principales medidas de higiene visual que recomendamos a nuestros pacientes, muchas veces independientemente de la edad, con el fin de evitar o hacer mejorar molestos síntomas visuales:

    - Durante la lectura y la escritura es necesario tener presente:

    • Postura: Recomendamos sentarse correctamente. Los pies deben tocar el suelo, las piernas dobladas en ángulo recto y la espalda debe tocar el respaldo.
    • Distancia de trabajo: Una buena y fácil referencia es la distancia que hay entre el codo y el extremo del dedo pulgar. Esta distancia es variable a lo largo de la vida de los estudiantes, a medida que crecen la distancia crece. Cualquier actividad de cerca que se realice sin respetar dicha distancia supondrá un esfuerzo superior al que el sistema visual puede aguantar de forma eficaz sin producir fatiga.
    • Mobiliario: En el caso de los niños, hay que tener presente que éstos necesitan muebles adecuados para su tamaño. La silla debe poderse regular en altura. Idealmente, optar por una mesa con una inclinación de unos 20º, para que la postura corporal sea más relajada, precise un esfuerzo visual menor y permita una mejor posición para la respiración. En el caso de no disponer de una mesa así, se puede optar por usar un atril.
    • Iluminación: La iluminación no debe ser ni demasiado fuerte ni demasiado floja, nos debemos sentir cómodos y trabajar sin reflejos sobre el papel. Es aconsejable trabajar con una luz ambiental y otra más potente dirigida al objeto de trabajo. Debemos evitar la iluminación directa sobre los ojos y las sombras, ya que producen fatiga. Para las personas diestras la luz debe venir de la izquierda, y para las zurdas de la derecha.
    • Descansos: Si se está cansado o somnoliento es poco recomendable que se realice un trabajo que requiera de atención visual de cerca; igualmente, si se acaba de despertar. Cuando se esté mirando de cerca durante un cierto tiempo se han de hacer descansos periódicos y relajar el sistema visual mirando de lejos; se ha de mirar a seis metros o más… Si no se tienen esas distancias directas se pueden multiplicar con espejos. Recomendamos hacerlo durante 20 segundos cada 20 minutos de trabajo. Cuando aparece la fatiga es preferible descansar a forzar la vista.
    • Ambiente: Una habitación bien aireada y a temperatura normal hará que estudiar sea más confortable.

    - Viendo la televisión:

    En cuanto a la televisión, la distancia correcta para verla es aproximadamente siete veces el tamaño de la pantalla y no debemos verla inclinados o estirados en el suelo. La pantalla no debe tener reflejos.

    Por último, y como consejo general, debemos saber reconocer cuándo "algo no va bien con nuestra vista". No debemos mirar fijamente los objetos que no vemos con claridad ni hacer guiños con los ojos para conseguir una buena visión. Si haciendo algún gesto o entrecerrando los ojos la visión mejora, debemos acudir a nuestro oftalmólogo, ya que probablemente se trate de un problema refractivo o una patología ocular.

  • Doctor, ¿tengo “mácula”?

    MACULA










    Querido paciente: sí, tiene mácula. Yo también tengo mácula, y afortunadamente la tengo. La mácula es una estructura anatómica; corresponde a la parte central de la retina. Localizada en el polo posterior del globo ocular, estratégicamente situada en el eje visual, es la región de la misma con una mayor capacidad para permitirnos la discriminación de los detalles finos y la percepción de los colores, debido a la alta densidad de células fotorreceptores que en ella se encuentran, y al tipo especial de estas, mayoritariamente de la familia de los conos.

    Es por este motivo por el que es tan importante una adecuada salud de la mácula, estructura que puede verse afectada por diversas patologías que cursan con unos síntomas comunes, pero con diferentes formas de manejo clínico y terapéutico.

    ¿Qué es el "síndrome macular"?

    Se conoce como "síndrome macular" a la presencia de alguno o varios de los siguientes síntomas, originados por patologías que afectan a la mácula:

    Distorsión de la visión similar a mirar a través de una espesa niebla o vidrio ondulado.

    • Una mancha oscura o punto ciego en el centro del campo de visión.

    • La visión de las líneas torcidas ó imágenes distorsionadas (metamorfopsias).

    Micropsias (ver objetos mas pequeños) o macropsias (ver objetos más grandes)

    ¿Cuáles son las enfermedades maculares más frecuentes?

    1. Membrana epirretinana: Se debe a la presencia de un tejido cicatricial que crece sobre la mácula. A veces, este tejido anómalo puede ejercer una tracción, haciendo que la retina se arrugue y/o se inflame afectando la visión. En un comienzo, los síntomas pueden ser muy sutiles y, a medida que el pliegue progresa, aparece una mancha en la visión central y disminuye la capacidad de ver de cerca y de lejos. La pérdida severa de visión es infrecuente. Se trata con cirugía.

    2. Agujero macular: Se debe a una tracción del humor vítreo sobre la parte central de la retina, que ocasionalmente puede romperla y generar un agujero central. El tratamiento es quirúrgico.

    3. Degeneración macular asociada a la edad La Degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es un deterioro de los componentes normales de la mácula. Muchas personas mayores desarrollan degeneración macular como parte del proceso de envejecimiento natural de los órganos. Existen dos formas principales:

    - DMAE seca o atrófica: Se caracteriza por la presencia de "drusas" en la mácula, unas pequeñas lesiones de tipo degenerativo, y una progresión lenta. Se trata con vigilancia clínica y suplementos nutricionales y mejoras en los hábitos de vida

    - DMAE húmeda o exudativa: Se debe a la aparición en la mácula de unas lesiones llamadas "membranas neovasculares", que progresan de forma muy rápida, y pueden afectar a la visión de forma significativa. Supone hasta el 10% de los casos de DMAE. Se trata con inyecciones intravítreas (dentro del ojo) de fármacos antiangiogénicos.

    4. Edema macular: El edema macular es la acumulación de liquido en el espesor de la retina que se produce cuando los vasos sanguíneos alterados de la retina filtran fluidos. Hay muchas causas de edema macular, siendo una de la causas más frecuentes la retinopatía diabética. Otras posibles causas son las trombosis venosas retinianas o fenómenos inflamatorios, por ejemplo tras una cirugía intraocular. El abordaje terapéutico incluye desde manejo médico tópico u oral, hasta inyecciones intravítreas, láser o, en casos resistentes, cirugía.

    En resumen, con este artículo espero que seáis capaces de reconocer los principales síntomas de patología macular, y hayáis descubierto cuáles son las principales patologías que pueden generar tales síntomas.

    En futuros post hablaremos con más detalle sobre alguna de las patologías mencionadas (degeneración macular, edema macular diabético…), así como sobre hábitos saludables para mantener nuestras estructuras oculares en perfectas condiciones.



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Sobre este blog

La oftalmología es la especialidad médica que se dedica a una de las partes más pequeñas, pero a la vez más complejas del cuerpo humano. Con este blog pretendemos ayudarte a conocer más sobre esta apasionante especialidad. Te queremos mostrar las patologías más frecuentes que amenazan a nuestro sistema visual, y los increíbles avances que día a día nos sorprenden. No dudes en seguirnos, aprenderás "en un abrir y cerrar de ojos".

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