Quirónsalud

Saltar al contenido

Blog de los Servicios de Oncología de los Hospitales Quironsalud de Murcia, Torrevieja y Valencia

  • El cáncer de pulmón, una enfermedad altamente evitable


    cancer_pulmoncancer_pulmon

    Cada año se diagnostican cerca de 20.000 casos de cáncer de pulmón en España. Por ello, en estos días se celebra la Semana Europea del Cáncer de Pulmón, cuya finalidad es destacar la importancia de prevenir este tipo de cáncer y fomentar la detección precoz, pues a menudo el diagnóstico se realiza en etapas avanzadas.

    El cáncer de pulmón se desarrolla como consecuencia del crecimiento anormal, desordenado e invasivo de las células del aparato respiratorio (tráquea, bronquios y pulmón). Se suele distinguir entre cáncer de pulmón de células pequeñas o células no pequeñas. Suponen dos enfermedades completamente distintas, con distinto comportamiento y que requieren tratamientos diferentes.

    ¿Se puede prevenir el cáncer de pulmón?

    La mejor forma de prevenir el cáncer de pulmón es evitar el consumo de tabaco. El 90% de los cánceres de pulmón se diagnostican en personas fumadoras, e incluso afecta en algunos casos a los fumadores pasivos. Abandonar este mal hábito reduce considerablemente las posibilidades de desarrollar cáncer de pulmón, incluso en personas que han fumado durante años.

    Otros factores que influyen en el desarrollo del cáncer de pulmón, pero en mucha menor medida que el tabaco, son la contaminación ambiental y factores genéticos o moleculares.

    En aras de un diagnóstico temprano, es aconsejable permanecer atento ante ciertos síntomas. Si bien no existe ningún síntoma definitivo de cáncer de pulmón, la presencia de una tos persistente, dolor torácico, esputos manchados de sangre, fatiga, pérdida de peso o sensación de malestar general, sobre todo si se es fumador, debe obligar a consultar con el médico.

    ¿Cómo se trata el cáncer de pulmón?

    Generalmente, un diagnóstico precoz favorece las posibilidades de curación del cáncer de pulmón. Sin embargo, con relativa frecuencia los tumores pulmonares se diagnostican en personas completamente asintomáticas, como hallazgos casuales al efectuar un examen médico por cualquier otra causa, en un estadio más avanzado de la enfermedad.

    En función de las pruebas realizadas tras el diagnóstico, se evaluará la mejor opción de tratamiento de forma individualizada, siempre teniendo en cuenta que esta enfermedad que requiere la participación de un equipo multidisciplinar en el que están implicadas diferentes especialidades que decidirán cuál es el mejor tratamiento: cirugía, radioterapia o tratamiento sistémico.

    El Servicio de Oncología de Quirónsalud Valencia tiene el firme compromiso de buscar permanentemente la mejor opción de tratamiento para sus pacientes a través del trabajo multidisciplinar y la incorporación de los últimos avances en el tratamiento del cáncer de pulmón.

    Gracias al importante avance en el conocimiento de la biología molecular del cáncer de pulmón, la oncología médica moderna puede ofrecer modalidades de tratamiento altamente eficaces en algunos casos, como la utilización de dianas terapéuticas o la inmunoterapia, todavía en fases iniciales, que está consiguiendo importantes resultados en control de la enfermedad y supervivencia.

    Para mantener el desarrollo y conseguir avances en el tratamiento del cáncer de pulmón es importante disponer de estudios con nuevos fármacos (ensayos clínicos) que consigan abrir el abanico de opciones terapéuticas para el cáncer de pulmón.

    Además, uno de los grandes pilares del tratamiento del cáncer es el apoyo psicológico que debemos integrar sistemáticamente en la estrategia global de tratamiento, por lo que el Servicio de Oncología de Quirónsalud Valencia lleva a cabo la adecuada evaluación por psicooncólogos especializados.


    Texto elaborado por el doctor Javier Lavernia, especialista en tumores torácicos del Servicio de Oncología del Hospital Quirónsalud Valencia

  • ¿Son útiles las vacunas contra el cáncer?

    Una vacuna es un producto médico diseñado para que las defensas inmunológicas naturales del cuerpo humano reconozcan a algo extraño y lo elimine protegiéndonos de la enfermedad. Usualmente se diseñan vacunas con características propias de un germen o virus junto a un estimulador inmunológico. De esta manera, hay vacunas contra la tuberculosis, el neumococo, la gripe, la meningitis, etc.

    Vacunas y Cáncer 2Vacunas y Cáncer 2

    Aunque desde hace décadas que conocemos dianas tumorales contra las que pueden ir dirigidas nuestras defensas inmunológicas, sabemos que las células tumorales (generadas espontáneamente) evaden la vigilancia inmunológica que normalmente las destruirían y, con el objetivo de que aprendan a reconocerlas y destruirlas, se preparan vacunas específicas para distintos tipos de cáncer. Además, existen mecanismos normales que regulan esta respuesta inmunológica para evitar el daño a células sanas.

    Existen dos tipos de vacunas:

    • Vacunas preventivas dirigidas a las causas que podrían ocasionar un cáncer, En la actualidad se conocen un buen número de genes responsables del comportamiento celular en el cáncer, de su sensibilidad y resistencia a los tratamientos y la predisposición hereditaria a un buen número de ellos como es la vacunación contra el virus de la hepatitis B y C que promueven el cáncer hepático, frente al virus del papiloma que favorece el cáncer de cérvix y el de orofaringe, frente al virus del Herpex tipo 8 para determinados cánceres de piel, o contra lesiones precancerosas.
    • Vacunas terapéuticas contra tumores ya establecidos elaboradas a partir de componentes del tumor o de células inmunológicas del paciente a las que se les diseña para reconocer y eliminar el tumor, como disponemos en el cáncer de próstata o de vejiga, o recientemente las células CART y las células CIK frente a un número distinto de tumores (se han aprobado recientemente contra linfomas).

    Actualmente la inmunoterapia contra el cáncer es un campo en plena expansión una vez que vamos conociendo en profundidad los mecanismos de eliminación tumoral, los mecanismos de protección de las propias células sanas. Muchos tumores están siendo objeto de investigación en este campo como cáncer de pulmón, de vejiga, renal, colo-rectal, mama, cérvix, etc., generándose diversas estrategias para buscar la mejor respuesta inmunológica con la mayor especificidad tumoral (es decir, que ataquen exclusivamente a células tumorales) y que la actividad perdure en el tiempo como mecanismo protector preventivo.

    Texto elaborado por el doctor Joseba Rebollo, oncólogo de Quirónsalud Alicante


  • Conocer los genes es de gran utilidad para el tratamiento del cáncer


    El cáncer es una enfermedad genética, que no necesariamente hereditaria pues esta circunstancia ocurre sólo en el 5%-10% de los casos. En el año 2001 se publicó el primer borrador del Proyecto Genoma Humano (entonces un proyecto colosal por las limitaciones técnicas de la época) en el que se describe la existencia en el ser humano de 28.000 genes. Como base de este conocimiento, se lanzó en 2009 el proyecto del Atlas del Genoma del Cáncer a nivel mundial en el que se estudian los genes implicados en distintos tipos de cáncer. La tecnología que lo permitió ha experimentado un desarrollo formidable desde entonces y ha permitido la generalización de los procedimientos.

    Cadena GenesCadena Genes

    Sabemos que desde que un gen se altera hasta que detectamos un cáncer, habitualmente es un proceso lento de años o incluso de toda la vida, en el que la lesión trascurre por distintas etapas precancerosas. Menos frecuente es una lesión en un pequeño número de genes que directamente provocan la malignización celular. Esto es más frecuente en el cáncer infantil. En la mayoría de casos de cáncer de adulto lo que se produce es una acumulación de daños en los genes de todas las células a lo largo de toda la vida desde la niñez, bien de manera espontánea (el cáncer se correlaciona con el envejecimiento) o bien acelerada por distintos factores tóxicos (humo del tabaco o ambiental, sustancias químicas), irradiación, hormonales, virus, etc. que se van acumulando dando como resultado que la célula no pueda soportar el daño suicidándose o bien se transforme a un comportamiento propio del cáncer (inmortalidad, multiplicación y metástasis).

    En la actualidad gracias al desarrollo tecnológico, se conocen un buen número de genes responsables del comportamiento celular en el cáncer, de su sensibilidad y resistencia a los tratamientos, la predicción de toxicidad y la predisposición hereditaria a un buen número de tumores. Estos genes se pueden detectar en los fluidos corporales (sangre, orina, saliva, heces, líquido cefalorraquídeo) en lo que se conoce como biopsia líquida.

    En la Plataforma de Oncología del Hospital QuironSalud de Torrevieja hemos apostado de manera audaz por esta compleja tecnología con gran esfuerzo humano y material (existen muy pocas experiencias similares en el mundo). Con una biopsia tumoral intentamos conocer qué fármacos serán los más eficaces seleccionándolos para la terapia de cada paciente y cuáles son ineficaces para evitárselos y con ellos su toxicidad. Iniciamos el proyecto en 2011 analizando 50 genes seleccionados que rápidamente ampliamos a 150 genes con los que publicamos nuestra experiencia preliminar y actualmente lo hemos extendido a 250 genes. En nuestra experiencia hemos encontrado tratamientos útiles que no se habían tenido en cuenta y hemos descartado otros que habrían sido la opción preferida según los protocolos habituales. Los pacientes han llevado esa información a sus médicos y a veces han seguido las recomendaciones y a veces no, con consecuencias a veces muy llamativas.

    Aunque queda mucho camino por recorrer en una tecnología permanentemente en evolución, con margen aún de mejora, nos hemos adelantado en décadas en la oncología del futuro.

    Texto elaborado por el doctor Joseba Rebollo, oncólogo de Quirónsalud Alicante

  • Obesidad y cáncer, ¿Existe relación?

    Alimentación y CáncerAlimentación y Cáncer

    Se calcula que existen más de 1.900 millones de adultos con obesidad o sobrepeso. En España, según el estudio ENPE de 2016, el 39’3% de la población tiene sobrepeso y el 21’6% obesidad y estas cifras se incrementan con la edad.

    Esta condición física, favorece un deterioro de la salud, como el desarrollo de Diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, infecciones múltiples, depresión, … y también cáncer. Hasta un 50% de los cánceres son atribuidos o incrementados por la obesidad. En el Reino Unido ya se comunica que se dan más casos de cáncer por obesidad que por tabaquismo. En especial en relación directa con cáncer de colon, cáncer renal, cáncer de hígado y cáncer de ovario. Y esto supone un reto sanitario y, de paso, económico.

    La razón de esta influencia en el cáncer se empieza a conocer en profundidad. La obesidad produce un incremento de la Insulina y del IGF-1, que son factores de crecimiento para células tumorales. También promueve una situación de inflamación crónica en el organismo y un exceso de ciertas hormonas producidas en el tejido graso como los estrógenos, que favorecen el desarrollo de cáncer de mama y endometrio. Además, se ha observado una relación con cáncer a edades más tempranas con la obesidad infantil y juvenil, así como la pérdida y recuperación repetidas del peso.

    El Índice de Masa Corporal es un indicativo del estado nutricional muy utilizado. Se calcula en relación al peso y la talla del individuo. Hasta 25 es normal, hasta 30 es sobrepeso y obesidad por encima de 30.

    Si se encuentra en situación de sobrepeso u obesidad, la mejor manera de bajar el peso es con la combinación de dieta y ejercicio físico. No hay que hacerlo de manera brusca. De entrada, debe proponerse reducir entre un 5% y un 10% el peso. Esto, aunque parezca poco, ya está demostrado que aporta beneficio significativo en la salud.

    Las medidas que, en general, se deben adoptar son:

    • Cambios en el estilo de vida. Más que un cambio drástico y temporal, debe plantearse como un cambio moderado y definitivo. Consiste en comer con moderación, evitando grasas e hidratos de carbono, e incorporando fruta y verdura, carne magra y granos con cáscara. También se debe incrementar la actividad física de manera moderada y progresiva para que sea más definitiva. A veces se requiere de apoyo acudiendo a programas más fisiológicos, evitando otros "milagrosos" que se puedan mantener en el tiempo.

    • Solo se deben consumir medicamentos cuando por razones médicas, los cambios en conducta, en la dieta y el ejercicio físico impidan conseguir los objetivos. La cirugía debe reservarse para casos más extremos de obesidad mórbida (Índice de Masa Corporal por encima de 40 o de 35 si hay problemas médicos adicionales.

    Texto elaborado por el doctor Joseba Rebollo, oncólogo de Quirónsalud Alicante

  • Beneficios del deporte en los pacientes con cáncer


    Deporte y CáncerDeporte y Cáncer

    Es de sobra conocido que el deporte (y la actividad física en general) mejoran la imagen corporal, la autoestima, el funcionamiento cardiaco, incluso el humor, la sociabilidad, genera nuevas habilidades, reduce la demencia y la depresión, la osteoporosis y las caídas en el anciano. Pero también se ha demostrado que la actividad física regular, disminuye la incidencia de, al menos, 13 tipos de cáncer, especialmente el cáncer de mama y el de colon, dos de los cánceres más frecuentes, así como la incidencia de cáncer ginecológico, leucemias y linfomas, y cáncer de próstata. La razón es un cambio en el metabolismo que se convierte en "factor antitumoral".

    En general, se recomienda un mínimo estándar de 30 minutos de marcha (no paseo), 5 días a la semana. Pero mejor cuanto más ejercicio, además de caminar, correr, andar en bicicleta o subir y bajar escaleras.

    Muchos pacientes con cáncer creen que la mejor manera de sobreponerse a los efectos secundarios del tratamiento es haciendo reposo, cuando lo cierto es lo contrario. El descanso debe ser suficiente, pero no excesivo. El sedentarismo incrementa la debilidad muscular (por atrofia) que, a su vez, produce cansancio, acumulación de grasa corporal y la disminución de la autoestima y la motivación. Durante el tratamiento oncológico, el ejercicio mantiene el tono muscular, contrarresta la debilidad ocasionada, promueve el descanso nocturno e incrementa el apetito. En general, mejora la actitud del paciente frente a los retos terapéuticos que le plantean.

    Algunos pacientes tratan de mantener un programa propio de ejercicio físico, mientras que otros prefieren acudir a un fisioterapeuta o entrenador personal que le proporciona un programa adaptado a su condición física particular y a la situación concreta de su enfermedad. Es muy recomendable que el ejercicio sea con familia o amigos, mejor al aire libre, realista, progresivo, no demasiado ambicioso, y que sea satisfactorio, no frustrante. Para ello puede ser interesante incorporar otras actividades como bicicleta, yoga, baile, tai-chi, etc. registrando periódicamente, en una libreta, lo realizado.

    Una vez finalizado el tratamiento oncológico, el ejercicio físico reduce y ralentiza la recurrencia del cáncer, y aumenta la supervivencia incluso en los pacientes en los que persiste la enfermedad, mejora la calidad de vida y restaura el tono físico al nivel previo al diagnóstico.

    Sin embargo, es conveniente tomar ciertas precauciones. La actividad física debe ser más moderada si tiene enfermedades pulmonares o cardiacas previas, alteraciones en los análisis como anemia o déficits en electrolitos ocasionados por la quimioterapia. Para ello es bueno comentárselo al doctor.

    En resumen, la actividad física, regular y adaptada a cada circunstancia no sólo mejora la imagen y el corazón, sino también el humor, el apetito y el sueño nocturno. Previene la demencia y reduce un buen número de cánceres (en especial de mama y colon). También mejora la tolerancia al tratamiento y restaura más rápidamente las secuelas producidas, pudiendo ayudar a recuperar el tono físico que se tenía antes del diagnóstico de cáncer.

    Texto elaborado por el doctor Joseba Rebollo, oncólogo de Quirónsalud Alicante

14 resultados
Buscador de Tengo cáncer, ¿Y ahora qué?
Sobre este blog

Este Blog pretende ser una guía para pacientes y familiares donde encontraran información acerca de esta enfermedad, últimos avances en su tratamiento así como consejos de estilo de vida saludables para prevenir la enfermedad

La finalidad de este blog es proporcionar información de salud que, en ningún caso sustituye la consulta con su médico. Este blog está sujeto a moderación, de manera que se excluyen de él los comentarios ofensivos, publicitarios, o que no se consideren oportunos en relación con el tema que trata cada uno de los artículos.

Quirónsalud no se hace responsable de los contenidos, opiniones e imágenes que aparezcan en los "blogs". En cualquier caso, si Quirónsalud es informado de que existe cualquier contenido inapropiado o ilícito, procederá a su eliminación de forma inmediata.

Los textos, artículos y contenidos de este BLOG están sujetos y protegidos por derechos de propiedad intelectual e industrial, disponiendo Quirónsalud de los permisos necesarios para la utilización de las imágenes, fotografías, textos, diseños, animaciones y demás contenido o elementos del blog. El acceso y utilización de este Blog no confiere al Visitante ningún tipo de licencia o derecho de uso o explotación alguno, por lo que el uso, reproducción, distribución, comunicación pública, transformación o cualquier otra actividad similar o análoga, queda totalmente prohibida salvo que medie expresa autorización por escrito de Quirónsalud.

Quirónsalud se reserva la facultad de retirar o suspender temporal o definitivamente, en cualquier momento y sin necesidad de aviso previo, el acceso al Blog y/o a los contenidos del mismo a aquellos Visitantes, internautas o usuarios de internet que incumplan lo establecido en el presente Aviso, todo ello sin perjuicio del ejercicio de las acciones contra los mismos que procedan conforme a la Ley y al Derecho.