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Blog de la Dra. Fernández Letamendi. Geriatría. Hospital Quirónsalud Zaragoza

  • Evidencia científica de los beneficios de la musicoterapia en el paciente con demencia

    • La musicoterapia, que no hay que confundir con la música recreativa, está englobada dentro de las terapias no farmacológicas de la demencia (entre otras patologías neurodegenerativas). Utiliza la música como herramienta fundamental dentro de un tratamiento implementado por un profesional (musicoterapeuta), que trabaja aspectos físicos, psicológicos, cognitivos o sociales concretos.
    • En España, está registrada como ocupación laboral desde el año 2011, y su formación reglada se imparte como estudios de posgrado (Master) en diversas universidades y centros privados, de acuerdo con el Sistema de Acreditación Europeo de Musicoterapeutas Profesionales, amparado por la European Music Therapy Confederation.
    • La integración de la musicoterapia en el Sistema Nacional de Salud es todavía incipiente. Existen múltiples experiencias clínicas en el ámbito hospitalario con pacientes oncológicos, bebés prematuros, unidades de quemados, tratamiento del dolor... Con respecto a la enfermedad de Alzheimer (EA) y otras demencias, las intervenciones aparecen fundamentalmente en el ámbito privado y en proyectos aislados promovidos por diversas entidades público-privadas.
    • Sabemos que escuchar y producir música provoca activación de varias zonas del cerebro y trabaja el procesamiento de las emociones, la percepción, la atención, la memoria, potencian la integración neurosensorial, la plasticidad y ayudan en el procesamiento del lenguaje.

    ¿Qué evidencia existe sobre el beneficio de la musicoterapia en las personas con demencia?

    • En las primeras fases de la demencia pueden afectarse la prosodia y la sintaxis, lo que puede dificultar la interpretación, el tono y la intencionalidad de un mensaje. Sabemos que la adquisición y el procesamiento adecuado del lenguaje, en las primeras etapas de la infancia, se solapa a la adquisición y procesamiento de la música, ya que el cerebro considera la música como un tipo de lenguaje, y será más adelante, cuando ya separe la interpretación de los 2 dominios. Además de potenciar emociones positivas, la música prácticamente nunca despierta ciertas emociones como culpa, vergüenza o ira. Por ello la música ayuda a obtener resultados en la rehabilitación del lenguaje en daño cerebral adquirido.
    • Diversos estudios han desvelado que las personas con demencia tienen dificultades para recibir, procesar y responder a estímulos ambientales, y pueden reaccionar como si estuvieran en una situación de amenaza. La música ha mostrado cierta eficacia en la reducción de síntomas ansiosos, depresivos y en la reducción de los episodios de agitación y agresividad en personas con demencia.
    • Escuchar música ayuda a recuperar recuerdos autobiográficos y asocia a su mnemotecnia el aprendizaje de información nueva, al incorporar música a la tarea, ya que favorece la codificación diversificada de dicha información. Esta mnemotecnia musical por lo tanto, va a favorecer el funcionamiento de la memoria general.

    Existen aspectos especiales a considerar a la hora de utilizar la música en el ámbito de la geriatría

    • Repertorio: ha de extraerse de los cuestionarios de preferencias musicales, destacando el repertorio de la juventud de los participantes (aquel que se atesora entre los 18 y 25 años).
    • Ritmo y tempo: aunque el envejecimiento lleva añadido un enlentecimiento en las funciones motrices, el tempo de las canciones puede verse acelerado o ralentizado. Éste es también un factor con gran variabilidad individual, siendo preciso el ajuste por parte del musicoterapeuta frente a un paciente o grupo determinados.
    • Música en vivo: tiene mucha más aceptación y una gran capacidad de adaptación al momento, si bien es cierto que determinadas grabaciones son una herramienta indispensable para trabajar, por ejemplo, la reminiscencia.
    • Extensión vocal: a menudo, con el envejecimiento las voces de las mujeres se atenoran, mientras que las de los hombres se atiplan. El acompañamiento debe adaptarse para que las personas puedan participar cómodamente en el canto.
    • Volumen: adaptando la intensidad del sonido a las necesidades del paciente anciano de acuerdo con su capacidad auditiva.
    • Instrumentación: las personas mayores suelen preferir música melódica acompañada de manera sencilla con acordes que hacen destacar la melodía y la voz frente a la armonía y el ritmo. Por otro lado, a la hora de ofrecer instrumentos para acompañar o realizar improvisaciones, es importante tener en cuenta la capacidad auditiva y motriz de cada persona.

    La herramienta principal de la musicoterapia es obviamente la música, pero presentada a través de diferentes técnicas. El conocimiento de la situación basal del paciente anciano (gracias a la valoración geriátrica integral), así como su historia musical, es fundamental para el éxito de la terapia, que por supuesto siempre debe estar dirigida por un profesional acreditado y suficientemente cualificado.

    Bibliografía: Sequera-Martín et al. " Musicoterapia en la demencia del paciente anciano: fundamentos, aplicaciones y evidencia científica actual". Psicogeriatría 2015; 5 : 93-100.

  • ¿Qué problemas ocasiona el estreñimiento crónico en el adulto mayor?

    El estreñimiento crónico es un problema muy relevante, que afecta con gran frecuencia a los mayores y que impacta sociosanitariamente de manera muy importante. No en vano, es uno de los denominados síndromes geriátricos mas prevalentes, que puede derivar en importantes complicaciones si no se evalúa y trata correctamente por el médico.

    Existen muchos condicionantes que predisponen al estreñimiento, siendo su origen , en la mayoría de las ocasiones, multifactorial, confluyendo dos o varios de los siguientes factores:

    • Cambios en los hábitos de vida
    • Envejecimiento que afecta a la fisiología intestinal
    • Determinadas enfermedades o cirugías previas
    • Inmovilidad
    • Escasa ingesta de líquidos
    • Fármacos que tienen que tomar y les provocan estreñimiento como efecto adverso

    Complicaciones más frecuentes


    • Hemorroides: mayor predisposición a padecerlas por la laxitud del tejido y el mayor esfuerzo defecatorio, y a que se compliquen con trombosis de la misma.
    • Fisura anal: también muy relacionada, principalmente relacionada con el trauma directo que ejercen las heces duras pero también por la isquemia de la zona durante la defecación.
    • Prolapso rectal: también el estreñimiento crónico, el esfuerzo defecatorio y la laxitud del tejido, así como la debilidad del suelo pélvico, pueden favorecer la aparición de un prolapso rectal.
    • Incontinencia fecal : especialmente en la población institucionalizada, la acumulación de heces podría conducir a incontinencia fecal por rebosamiento
    • Impactación fecal es la acumulación de heces en el colon que el paciente es incapaz de evacuar por sí mismo . Es una de las complicaciones más temidas, porque es fácil que pase desapercibida hasta que dé complicaciones más importantes.

    Se puede estar haciendo escasa deposición, o incluso deposiciones liquidas pero escasas y con mucosidad e incontinencia (lo que se denomina pseudodiarrea), por lo que no se piensa en ello habitualmente, e incluso se refiere que "hace deposición diaria y liquida". Esto hace que se tomen medidas astringentes empeorando el cuadro.

    Se da más frecuentemente en pacientes dependientes, inmovilizados y con mucha frecuencia institucionalizados, y puede derivar en otras muchas complicaciones:

    • Cuadros de suboclusión –oclusión intestinal que acaben terminando en:
      • COLITIS ISQUÉMICA: el estreñimiento puede provocar una isquemia colónica, una "falta de riego" en el colon, al comprimir sobre su pared y afectar al flujo venoso
      • VÓLVULO: especialmente en pacientes inmovilizados y con estreñimiento de larga evolución
    • Síndrome confusional agudo
    • Favorece la retención aguda de orina y la infección de orina
    • Hiporexia o negativa a la ingesta en pacientes con demencia….

    Hay que tener en cuenta que, la mayoría de fármacos que se utilizan en los pacientes mayores con deterioro cognitivo o trastornos del animo importantes, provocan estreñimiento, y a su vez, al tener que filtrase y eliminarse por el hígado, este estreñimiento puede favorecer que no se elimine bien, acumulando mayor efecto de dosis.

    Está absolutamente desaconsejado manejar el estreñimiento crónico sin supervisión médica ya que, muchos productos de parafarmacia (laxantes u otros productos denominados "naturales" como las semillas de sen, por ejemplo) pueden provocar importantes efectos secundarios, algunos de ellos muy graves.

    Acudiendo al Geriatra podrá valorar qué tipo de laxante va a ser más beneficioso en su caso, podrá ajustar la medicación que toma previamente eliminando los fármacos que no sean imprescindibles y puedan empeorarlo, o sustituyéndolos por otros más adecuados, además de recomendarle hábitos higiénico-dietéticos adecuados a su estado.

  • “A mi padre se le ha ido la cabeza". La importancia de conocer el delirium y cómo prevenirlo

    Una de las experiencias más desagradables que podemos vivir cuando las personas mayores están enfermas, es que sufran concomitantemente un cuadro clínico que se denomina Delirium o Síndrome Confusional Agudo (SCA). Es una urgencia médica, por lo que es muy importante su diagnóstico precoz por parte del personal sanitario y sobretodo su prevención, ya que no tiene un tratamiento específico.

    Se caracteriza por una alteración del nivel de conciencia y de la atención, así como de diversas funciones cognitivas (memoria, orientación, pensamiento, lenguaje o percepción). Se distingue de la demencia, en que su inicio es agudo y su curso fluctuante, pudiendo durar varios días en el caso del síndrome confusional agudo, o semanas en el subagudo.

    Los familiares nos refieren su desconcierto, porque el paciente pasa de tener una conversación coherente a, al poco rato, tener un discurso incoherente, incluso fabulador, desconfiado, con delirios (de perjuicio, de envenenamiento o de robo por ejemplo) y a tener alucinaciones de predominio visual. Todo esto puede condicionar su comportamiento y expresar miedo o agresividad ante las personas que les atienden, no reconociéndolas. Así mismo, existe habitualmente una inversión del ritmo circadiano, con cuadro de somnolencia diurna y agitación nocturna.

    Es uno de los trastornos cognitivos más importantes en el anciano, tanto por su elevada prevalencia (20-50% de los mayores ingresados) e incidencia (15% de los ancianos que ingresan en el hospital) como por su pronóstico (que va a ser peor en los pacientes con deterioro cognitivo previo, y que puede condicionar una mortalidad hospitalaria que varía del 11 al 41%, y una mortalidad al año de un 38%).

    Traduce una alteración orgánica, un fallo en la actividad cerebral, que puede ser, además, la forma clínica de presentación de múltiples patologías en el anciano (a veces de varias simultaneas, por ejemplo una infección de orina y estreñimiento), pero que qué también puede aparecer durante el ingreso, asociado a complicaciones o secundario al tratamiento farmacológico que se ha precisado.

    El desarrollo de un SCA o delírium tiene mayor riesgo de caídas, estancias hospitalarias más prolongadas, mayor institucionalización al alta, además de la importante sobrecarga que supone en el cuidador y/o familiar, que se encuentra completamente desbordado y muchas veces no entiende qué está sucediendo y no sabe cómo afrontarlo.

    Presentación clínica
    Existen tres tipos clínicos de presentación del síndrome confusional agudo:

    • Hiperactivo: Se caracteriza por hiperactividad, agitación, agresividad, confusión, alucinaciones e ideación delirante. Se da en un 15-25% de los pacientes que lo padecen.
    • Hipoactivo: Se da con más frecuencia en mayores y se caracteriza por hipoactividad, enlentecimiento psicomotor, bradipsiquia, lenguaje lento, inexpresividad facial, letargia, actitud apática, inhibición y dificultades para la ingesta. Se desarrolla en un 20-25% de los pacientes. Son los más difíciles de identificar, pues sus síntomas no son tan evidentes y puede pasar desapercibido para el personal sanitario si no está formado en identificar esta forma de presentación del síndrome confusional.
    • Mixto (hiper e hipoactivo): Supone el 35-50% de los síndromes confusionales. Alternan la hiper e hipoactividad en el tiempo. 


    Factores predisponentes para el delirium en personas mayores

    • Infecciones
    • Intervenciones Quirúrgicas (en la fractura de cadera tiene una incidencia que supera el 50%). También el tipo de anestesia empleado (anestesia general) puede influir, especialmente en pacientes con deterioro cognitivo que, en muchas ocasiones, no está diagnosticado previamente.
    • Deshidratación.
    • Dolor
    • Fiebre
    • Estreñimiento o retención aguda de orina
    • Deterioro cognitivo previo
    • Inmovilidad, contenciones físicas, uso de vías y catéteres…
    • Determinados fármacos que tienen que usarse en el tratamiento.
    • Factores ambientales: estancias en salas de observación de urgencias, UCIs, no estar con familiares…
    • Aislamiento sensorial: presbiacusia, disminución importante de la agudeza visual….

    Medidas de prevención

    • Durante las primeras 48 horas hay que procurar ACOMPAÑAR a su familiar, también por la noche
    • Siempre que sea posible, y esté autorizado por el médico responsable, hay que estimular la MOVILIZACIÓN (moverse, caminar…) aunque sea dentro de la habitación. Si tiene que hacer reposo, potenciar los cambios posturales. En pacientes con nula movilidad, estos cambios posturales deberían ser cada 2h o poner un colchón antiescaras y protección de talones para evitar las úlceras por decúbito.
    • Si lleva GAFAS O AUDÍFONOS, llevárselos siempre para que los pueda usar durante el ingreso
    • Procurar que DESCANSE POR LA NOCHE y esté activo durante el día (promoviendo conversación, lectura, juegos de mesa…), no dejarles dormir durante el día (las siestas como mucho de 30’ y sólo después de comer).
    • REORIENTACIÓN A LA REALIDAD. Siempre que tenga ocasión, explique qué ha pasado, donde está, si es de día o de noche, día de la semana….Si son capaces de leer, llevarles el periódico a diario.
    • Mantener una buena iluminación en la habitación durante el día. No bajarles las persianas para " que descansen" durante el día. Por la noche es recomendable oscuridad, aunque se puede dejar una luz tenue para que no todo este a oscuras si despiertan.
    • Se recomienda TRAER OBJETOS PERSONALES sencillos y manejables, para conseguir un entorno más agradable y conocido (su transistor, por ejemplo, o una foto..)
    • Asegurar INGESTA DE LÍQUIDOS Y COMIDA que le indiquen. En este punto hay que incidir en el riesgo de broncoaspiración de estos pacientes, por lo que si observamos que tosen al beber sobretodo avisar al personal. NUNCA USAR PAJITAS PARA FACILITAR LA INGESTA HIDRICA A LOS MAYORES SI SOSPECHAMOS UN DELIRIUM.
    • Vigilar el ritmo deposicional (contando con el tiempo que lleva sin deposición en casa) y avisar al personal si vemos que el paciente orina poco o lleva 48h o más sin deposición.

    ¿Y qué hago si ya tiene delirium?

    La Sociedad Española de Geriatría y Gerontología ha elaborado un tríptico de información para familiares en el que nos da estas recomendaciones muy importantes:

    • Comunica al personal sanitario cualquier cambio del estado mental o de comportamiento, como desorientación, confusión, agitación o somnolencia excesiva.
    • Ante todo mucha calma. Al hablar, utilizar palabras claras y sencillas, tono suave y tranquilo.
    • No le llevéis la contraria, no elevéis el tono de voz. Explicar las cosas las veces que sea necesario.
    • Limitar el número de visitas hasta que remita el delirium, y a ser posible a familiares muy cercanos.
    • Acompañar al paciente de noche si vuestra presencia le da tranquilidad. Intentar que ese cuidador sea siempre la misma persona y que sea conocida para el paciente hasta que la situación revierta.
    • Mantener las mismas estrategias de prevención de delírium explicadas anteriormente

    Ha mejorado, y le han dado el alta... pero sigue algo despistad@...

    En este caso lo mas recomendado es que sea valorado por un geriatra, quien podrá valorar el ajuste de tratamiento necesario y, si de base, podíamos tener como condicionante un deterioro cognitivo no diagnosticado.

  • Recomendaciones para prevenir caídas en personas mayores (parte II)

    Vamos a enumerar , en ésta segunda parte, consejos sencillos y de fácil aplicación, para prevenir caídas en mayores:

    1. Mantenerse activo mediante la práctica de ejercicio físico adecuado a esta edad: nos ayudará a mantener la fuerza, la coordinación, el equilibrio, la flexibilidad y la energía, lo que va a ser fundamental para poder seguir siendo independiente en su día a día.
    2. Tener un entorno seguro: Más del 50% de las caídas se producen en el hogar. Para evitarlo se recomienda:
      • Tener siempre una buena iluminación: tener una luz de emergencia o de fácil acceso, especialmente cuando se levante por la noche.
      • Si se tiene escaleras, poner interruptores en la parte superior e inferior de las mismas y agarrarse siempre a una barandilla tanto para subirlas como para bajarlas.
      • Levantarse lentamente, hacerlo rápido favorece el ortostatismo (bajada brusca de tensión).
      • Evitar tener alfombras; en caso de usarlas, asegurarnos de que quedan bien sujetas al suelo y que no tienen irregularidades, arrugas o pliegues que faciliten los tropiezos.
      • Retirar las cosas con las que pueden tropezar (paquetes, cables de aparatos eléctricos, del teléfono, etc.) de las zonas de paso.
      • Usar un calzado que sujete bien el pie, con suelas de goma antideslizante, que no sean ni muy finas ni muy gruesas. No usar tacones, zapatos destalonados, o zapatos tipo zueco o chancleta: con ellos es más fácil tropezar. Revisar periódicamente los pies para vigilar el estado de las uñas, durezas, callosidades, o incluso heridas.
      • En la cocina es recomendable que los utensilios que se usen habitualmente estén al alcance de la mano. Para acceder a lugares altos utiliza escaleras estables, aunque siempre es recomendable pedir ayuda o contar con dispositivos adaptados para traerlos hacia nosotros. Nunca usar taburetes.
      • Para limpiar los suelos no utilizar abrillantadores o ceras. Evita pisar el suelo mojado. Para la limpieza y descolgado de cortinas o superficies en alto es recomendable que nos ayuden.
      • En el baño es recomendable sustituir la bañera por un plato de ducha ( con tratamiento antideslizante, o si no es posible con alfombrilla antideslizante) y colocar barras de apoyo, fijadas a la pared. Si tiene inestabilidad, es recomendable usar una silla de ducha y un adaptador para alargar la manguera de la ducha. Una vez que se salga de la ducha, se recomienda que haya una alfombrilla antideslizante para terminar de secarse y calzarse. No cerrar nunca con pestillo la puerta del cuarto de baño y si se puede, en caso de estar solos, mejor tener a mano un teléfono o el botón de teleasistencia.
    3. Revisión de los medicamentos que toma:
      • La polimedicación, en especial cuando incluye psicofármacos, o tratamientos para la hipertensión, la diabetes o la insuficiencia cardiaca aumentan el riesgo de caídas.
      • Revise con su medico de Atención Primaria o su Geriatra periódicamente sus tratamientos, por si alguna medicación se ha mantenido prescrita de manera prolongada una vez resuelto el problema médico, o si se puede suspender alguna (guiado en criterios que ya están estandarizados).
      • Es importante la prevención y el tratamiento de la osteoporosis para evitar fracturas , asegurándonos de tener un buen aporte de calcio en nuestra dieta (leche, queso yogur…), y de vitamina D (principalmente tomando 15 minutos diarios de sol sin protección). No debemos tomar suplementos por nuestra cuenta, ya que un exceso de los mismos puede ser peligroso, por lo que siempre deberemos consultar con nuestro médico antes de tomarlos.
    4. Mantener un peso adecuado es muy importante ya que la obesidad favorecelas caídas, pero el bajo peso se ha relacionado con mayor índice de fracturas tras caídas. Evite el alcohol y el tabaco.
    5. Revisar la agudeza visual y la audición y utilizar corrección con gafas o audífonos si son necesarios.
    6. Asistencia médica lo más precoz posible cuando se tenga algún signos de infección, cuadros de desorientación o cualquier signo de descompensación de patología previa.
    7. En ocasiones se utilizan ayudas técnicas (bastón, muletas…) que no son las mas adecuadas para el paciente y pueden aumentar el riesgo de caídas. Es conveniente siempre que sea valorado para poderle indicar que ayuda técnica es la mas adecuada en su caso. Especialmente en centros residenciales, pero de aplicación en todos los pacientes con riesgo alto de caídas, habría que valorar la colocación de protectores de cadera.
    8. Si ya ha tenido una caída, es recomendable SIEMPRE consultar con un Geriatra, para recibir valoración individualizada y valorar que no sufre posteriormente el "síndrome de temor a caer" que mermará mucho su calidad de vida, y que la mayor parte de las veces puede superarse con una intervención especializada.
  • Recomendaciones para prevenir caídas en personas mayores (parte I)

    CaidasCaidasLas caídas son uno de los síndromes geriátricos que con mas frecuencia atendemos los geriatras, generan numerosas visitas a los servicios médicos de Atención primaria o de Urgencias hospitalarias, y son la causa principal de lesiones en las personas mayores, con más frecuencia mujeres. Este es el primero de los dos post, en los que abordaremos las consecuencias de las caídas para comprender su importancia en el paciente mayor y como podemos prevenirlas.

    A medida que se envejece, la probabilidad de caerse es mayor. El 30% de los mayores de 65 años y el 50% de los mayores de 80 años, se caen al menos una vez al año. Además, estos adultos de edad avanzada que sufren una caída, tienen dos o tres veces más probabilidades de caerse de nuevo en el plazo de un año. Las consecuencias de una lesión por caída accidental pueden reducir considerablemente la calidad de vida del anciano, y son una importante causa de morbilidad, discapacidad y mortalidad entre ellos.

    Por eso, el abordaje de las caídas es algo muy importante, y debemos consultar siempre que un anciano haya tenido una caída aunque no objetivemos consecuencias aparentes.

    Una fractura puede ser el comienzo de problemas mas serios, como el miedo a que se repita la caída (y eviten actividades tales como caminar, ir de compras o relacionarse), o incluso que obligue a una limitación en la movilidad temporal, que puede llevar asociadas consecuencias mas graves ( discapacidad, trastornos de la marcha, delirium, heridas por presión ó incluso que pueden incrementar el riesgo de mortalidad al año). Todo esto sin contar con el fuerte impacto emocional y económico a nivel familiar. Por lo tanto, se puede y se debe hacer un abordaje médico, realizado por un especialista en trastornos de la marcha y caídas, habitualmente un geriatra, que nos aconseje y ayude para minimizar el riesgo.

    Las caídas y sus repercusiones tienen varios componentes causales, como el grado de osteoporosis previo, la ausencia de adaptaciones del hogar, los patrones de movilidad, la polimedicación, los déficits visuales o auditivos, las caídas previas… Pero también puede estar favorecida por determinadas patologías (diabetes, depresión, problemas vasculares en las piernas, deterioro cognitivo, ictus, polineuropatías, parkinsonismo…..) o por determinados medicamentos.

    Tengámoslo por lo tanto muy claro: LAS CAÍDAS SON EVITABLES, SE PUEDEN PREVENIR.

    Lo primero que nos podemos preguntar, es cómo podemos saber si nuestros padres o personas mayores cercanas, están o no , dentro de este grupo de mayores con alto riesgo de caídas.

    Para ello os recomendamos este sencillo test con 6 preguntas

    • ¿Se ha caído alguna vez en el último año?
    • ¿Toma más de cuatro medicamentos al día?
    • ¿Está diagnosticado de infarto cerebral o de enfermedad de Parkinson?
    • ¿Tiene problemas con el equilibrio?
    • ¿Deja de andar cuando habla?
    • ¿Es incapaz de levantarse de una silla cuya altura está a nivel de las rodillas sin utilizar los brazos?

    Si tres o más de las respuestas son positivas, existe un riesgo relativamente alto de caídas, por lo que se recomienda acudir a una consulta de Geriatría o de su medico de Atención Primaria para valorar este riesgo y las medidas de intervención a realizar en cada paciente concreto. Estas medidas pueden ser preventivas, o a nivel de valoración de patología, ayudas técnicas si se precisan o medicación.

    El segundo punto importante que conviene conocer es qué hacer y cómo comportarnos si nos caemos. Esto es de aplicación para cualquier persona a cualquier edad, pero más en mayores. Conviene que tengamos este tema hablado e incluso ensayado con ellos, para que cuando pase no les pille tan desprevenidos.

    Qué hacer si sufre una caída

    • Si se cae, manténgase lo más calmado posible.
    • Respire profundamente varias veces para tratar de relajarse. Permanezca quieto en el suelo, o donde cayó , unos momentos para reponerse de la sorpresa e impacto de haberse caído.
    • Analice entonces si tiene dolor importante en algún sitio, especialmente brazos o piernas, antes de levantarse. Levantarse demasiado rápido o de manera equivocada puede empeorar una lesión. Si tiene dolor agudo es preferible que pida ayuda y permanezca en el suelo.
    • Si no tiene un dolor importante, y piensa que puede levantarse con seguridad sin ayuda, voltéese hacia un lado. Descanse nuevamente mientras su cuerpo y la presión arterial se ajustan. Después colóquese en posición " a cuatro patas" y trasládese gateando hacia una silla fuerte y estable.
    • Coloque las manos en el asiento de la silla y deslice un pie hacia delante de manera que quede plano en el suelo. Mantenga la otra pierna doblada de manera que la rodilla esté en el suelo. Desde esta posición arrodillada (en genuflexión) , levántese lentamente y gire su cuerpo para sentarse en la silla. Manténgase sentado hasta que este completamente recuperado, no tenga ningún mareo y crea que puede incorporarse con garantías. Si no es así es preferible pedir ayuda y permanecer sentado.
    • Llevar consigo de manera constante un teléfono móvil o inhalámbrico o un dispositivo de teleasistencia, podría hacer más fácil llamar a alguien si necesita ayuda. Es muy importante insistirles en ello, especialmente en los ancianos que viven solos.

    En un segundo post hablaremos sobre consejos específicos para prevenir caídas en mayores.
    Recordar que seguimos atendiéndo de manera presencial o telemática en la consulta de la Unidad de Geriatría Quirónsalud de Zaragoza.

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Sobre este blog

En el blog de la Dra. Fernández Letamendi, queremos acercar el mundo de la Geriatría a nuestros mayores y sus familiares, presentando una especialidad que, hasta no hace mucho tiempo, era desconocida para la mayoría de la población y que cada vez esta tomando más protagonismo, debido al envejecimiento progresivo y a la mayor esperanza de vida de la población.

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