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Blog de las Unidades de Obesidad de Quirónsalud Alicante, Torrevieja y Murcia

  • La leche y su importancia en nuestra vida

    La leche es uno de los alimentos más importantes, de hecho, es nuestro primer alimento y continuamos tomándolo en todas las etapas de la vida. Vamos a responder a algunas de las preguntas más frecuentes que los pacientes suelen hacernos en consulta, como es ¿qué nos aporta?, ¿es realmente importante tomarla para nuestro organismo?, ¿qué le pasa a mi cuerpo si no tomo lácteos?

    ¿Qué nos aporta la leche?

    En el grupo de los lácteos encontramos la leche y sus derivados, como queso, yogur, requesón, cuajada y otras leches fermentadas como el kéfir.

    La mantequilla y la nata, aunque se obtienen de la leche, desde el punto de vista nutricional, no se incluyen dentro de este grupo ya que se consideran grasas de origen lácteo.

    Por norma general, al referirnos a la ‘leche’ nos referimos a la de vaca, aunque también puede ser de cabra o de oveja, de uso común en los países mediterráneos. Cualquiera de estas tres presenta una excelente densidad nutricional.

    ¿Es recomendable tomar leche?

    El calcio no sólo es importante para la salud, sino que juega un papel clave en numerosos procesos de nuestro cuerpo como el filtrado renal, la conducción nerviosa o el funcionamiento muscular.

    Se recomienda, aproximadamente, tomar entre 2 y 4 raciones de lácteos al día según la edad y el estado fisiológico de la persona. Una ración de lácteos sería igual a beberse un vaso de leche de 250 ml o a comerse dos yogures.

    Sin embargo, en los últimos años, está habiendo mucha polémica relacionada con el consumo de los lácteos, ¿cuáles son las recomendaciones actuales de calcio que se están dando?

    Las recomendaciones tradicionales de calcio oscilan entre 800 y 1200 miligramos al día dependiendo de la edad. Pero ahora se sugiere que con la ingesta de entre 500 y 700 miligramos se cubren las necesidades.

    El consumo de leche aporta una serie de beneficios a la salud que, por su composición, son difíciles de suplir con otros alimentos, una dieta con suficiente cantidad de lácteos proporciona hasta el 33% de las necesidades de proteínas diarias.

    Su alto contenido en calcio y vitamina D favorece el desarrollo y mantenimiento de los huesos y dientes.

    El alto contenido en proteínas afecta positivamente al control del sobrepeso y la obesidad. Esto se debe a la sensación de saciedad y disminución del apetito que produce la leche.

    Asimismo, el consumo de leche con bajo contenido graso contribuye a evitar la aparición de enfermedades cardiovasculares. Además, se ha detectado una menor incidencia de diabetes tipo 2 entre los consumidores habituales de productos lácteos.

    Si no tomas leche, ¿Qué pasa en nuestro cuerpo?

    La leche no es un alimento imprescindible, pero sí una forma muy eficaz de obtener calcio.

    Dentro de la leche y sus derivados, como nutrientes destacan el calcio y la vitamina D por su cantidad y alta biodisponibilidad. Estos dos micronutrientes están relacionados con el crecimiento y mantenimiento de los huesos, así si la ingesta de calcio disminuye, el organismo utiliza el calcio óseo para su correcto funcionamiento, lo que disminuye la densidad mineral ósea y debilita los huesos, que serán más susceptibles a sufrir fracturas.

    Estos también están relacionados con la coagulación sanguínea, el metabolismo energético y neuromuscular, la función de enzimas digestivas, la división neuromuscular y la diferenciación celular. Por estos motivos, el consumo de estos minerales resulta esencial, no solo durante el crecimiento y el desarrollo, sino en todas las etapas de la vida.

    Otro beneficio del calcio presente en los productos lácteos es que este se absorbe mejor junto con la lactosa, vitamina D y la adecuada proporción calcio/fósforo que contiene la leche.

    Dejar de tomar lácteos, por alguna circunstancia (alergias, intolerancias, aversiones), dificultará cubrir las necesidades de calcio.

    LecheLeche

    ¿Qué tipo de leche es mejor según los nutricionistas?

    La recomendación de los expertos en nutrición es el consumo de leche entera.

    Dependiendo de las marcas, una leche desnatada tiene 6 o 7 veces menos cantidad de nutrientes que la leche entera y una leche semidesnatada, aproximadamente la mitad.

    La principal diferencia a la hora de elegir la leche estará en el porcentaje de grasa que contiene, que influirá tanto en las calorías como en el sabor.

    Al perder la grasa, la leche desnatada pierde también las vitaminas liposolubles características de la leche, sobre todo la A o retinol y la vitamina D o calciferol.

    Los lácteos enteros tienen otros componentes saludables como aminoácidos, grasas no saturados, vitaminas K1 y K2, calcio, magnesio, potasio y probióticos.

    La leche entera es igualmente recomendable cuando una persona está a dieta o tiene el colesterol alto. La entera tiene un colesterol dietético que no tiene que ver con el colesterol de la sangre.

    La leche entera es capaz aportar nutrientes en una proporción superior al nivel calórico que aporta, propiedades como la capacidad de la grasa láctea de elevar el colesterol bueno o la importante presencia de lípidos bioactivos son positivos a nivel cognitivo.

    Los últimos estudios han demostrado que el consumo de lácteos enteros no se relaciona con un mayor índice de enfermedades cardiovasculares.

    La leche entera es altamente saciante y tiene mayor palatabilidad, por lo que está mejor en boca una leche entera que una desnatada y evitando el consumo de otros productos con grasas o azúcares refinados.

    ¿Qué marca de leche tiene más vitamina D?

    Más del 50% de los españoles presentamos un déficit general de vitamina D en sangre, que ahora puede verse agravado al no exponernos al sol con regularidad dada la situación de confinamiento.

    Una exposición solar de al menos 10 minutos (en cualquier parte del cuerpo) al día sería suficientes para cubrir los requerimientos diarios de vitamina D.

    La marca de leche que parece tiene un mayor porcentaje de vitamina D es Pascual 0.8-1µg/100ml.

    Recomendaciones a la hora de escoger la leche

    Según la etapa de la vida, NAOS (Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) dice que los lácteos se incluyen en el segmento de consumo de dos a cuatro al día. Dos raciones diarias de lácteos conllevarían una reducción del riesgo de sufrir diabetes, síndrome metabólico e hipertensión. Lo llamativo del caso es que serían los productos lácteos enteros, es decir, grasos, los que demostrarían una mayor acción protectora del metabolismo.

    Sin duda hay que tomar la leche que se ajuste a nuestros gustos (más o menos sabor) y a nuestra situación metabólica.

    Los nutricionistas de Quirónsalud te damos una serie de recomendaciones para la elección de tu leche:


    - Con fitoesteroles si tenemos alto el colesterol.

    - Sin lactosa si somos intolerantes a la lactosa.

    - Con fibra si sufrimos estreñimiento.

    - Con aceites omega W3 y W6 si queremos prevenir enfermedades cardiovasculares y a nuestros requerimientos según la edad (el mínimo uno, para niños de uno a seis años y hombres de más de 65 años; entre dos y tres para escolares y adultos en general; tres o cuatro para adolescentes y cuatro para embarazadas y lactantes).


    Texto elaborado por Carolina Pérez, nutricionista de la Unidad de Obesidad del Hospital Quirónsalud Murcia



  • Combate la retención de líquidos este verano con estos consejos

    La expresión "retengo líquidos" es repetida a menudo en las consultas de nutrición y esta suele darse cuando hay una ganancia de peso corporal. Pero, ¿qué es realmente la retención de líquidos?, ¿qué pasa en nuestro organismo? Hablemos de ello.


    Nuestro cuerpo por dentro, el agua corporal

    El agua es el componente básico más importante del cuerpo humano y supone de media el 60% del peso en los adultos. Dos terceras partes del agua está dentro de las células, y el tercio restante, repartida entre los vasos sanguíneos, los vasos linfáticos y los espacios entre células y órganos. El agua de ambos compartimentos (el espacio intracelular y el espacio extracelular) contiene sustancias disueltas que contribuyen al equilibrio hídrico.

    La necesidad diaria de agua está determinada por la cantidad que se pierde y se metaboliza, y por la que se intercambia con el exterior, la cual depende de factores como la temperatura ambiental, el gasto energético, la actividad física o la composición de la dieta. Las necesidades de ingesta de agua también están determinadas por la edad, el sexo, el peso corporal, y las alteraciones relacionadas con la salud (p.ej. fiebre, vómitos y diarrea).

    Retención de líquidosRetención de líquidosCómo se consigue el equilibrio hídrico

    Nuestro cuerpo en condiciones normales gana y pierde agua a diario. Para mantener el volumen de líquidos corporales las ganancias y las pérdidas deben equilibrarse entre sí. Esto es importante, ya que el cuerpo no tiene la capacidad de almacenar agua.

    Ingresamos agua a través de bebidas, alimentos y por la transformación de nutrientes en energía (agua de oxidación); y la perdemos por la respiración, las heces, la transpiración, sudoración y la orina.

    El balance hídrico depende sobre todo de la ingesta de agua y la producción de orina. El tubo digestivo, los riñones y el encéfalo mantienen el contenido de agua corporal relativamente constante. Los mecanismos que sostienen el equilibrio hídrico dependen de varias hormonas, entre las que se incluyen la hormona antidiurética (vasopresina), la aldosterona, la angiotensina II, la cortisona, la noradrenalina y la adrenalina. La sed está regulada por el hipotálamo y controla la ingesta de agua en los individuos sanos.


    El agua y tu alimentación

    El contenido en agua de los alimentos es muy variable, ingresaremos más agua si nuestra dieta es rica en frutas y verduras.

    El agua de oxidación, también llamada agua metabólica, es la formada por nuestro cuerpo cuando transformamos las grasas, los hidratos de carbono y las proteínas en kcal; se produce alrededor de 107g de agua por cada 100g de grasa, 41g por 100g de proteína y 55g por 100g de carbohidratos.

    Una dieta muy abundante en proteínas puede ser causa de deshidratación si no es acompañada de una ingesta suficiente de agua; también una dieta rica en azúcares en pacientes hiperglucémicos, ya que para eliminar el exceso de glucosa, se pierden grandes cantidades de líquido por la orina; el sodio atrae el agua, y una dieta alta en sodio desplaza agua al flujo sanguíneo, lo cual puede aumentar el volumen de la sangre y posteriormente la presión sanguínea.

    Posibilidades de un desequilibrio hídrico

    Hemos descrito al inicio cómo se distribuye el agua en condiciones normales dentro de los espacios intracelular y extracelular, ¿pero qué puede ocurrir en condiciones anómalas?

    Se produce desequilibrio hídrico cuando hay alteraciones en el contenido de agua y/o sustancias disueltas en ella en los espacios intracelular y/o extracelular más allá de los límites normales, que pueden provocar deshidratación, sobrehidratación, edema, hipervolemia o hipovolemia.

    Las causas son diversas y requieren de una evaluación médica que incluye: la valoración física, conocer todas las fuentes de aporte de líquidos y todas las fuentes de pérdida de los mismos, pruebas de imagen, pruebas de laboratorio, la descripción subjetiva de los síntomas por los pacientes, los cambios repentinos de peso, los fármacos y los signos vitales.


    Causas de la deshidratación

    Entra las causas que pueden provocar deshidratación en el cuerpo son, el bajo aporte de líquidos, sudor, fiebre, vómitos, diarreas, aspiración gastrointestinal, drenajes quirúrgicos, ileostomías, tratamientos diuréticos, insuficiencia renal, diabetes, peritonitis, quemaduras, obstrucción intestinal, postoperatorio, tromboflebitis, pancreatitis aguda, ascitis, cirugía mayor con amplio traumatismo de los tejidos.

    Causas de sobrehidratación

    Por paradójico que pueda parecer, se puede provocar una sobrehidratación en el organismo. Pues bien, si esto ocurre se produciría una intoxicación por agua. Los riñones se sobrecargan y las células comienzan a hincharse de manera transitoria. Debido a esta hinchazón, el cerebro presiona el cráneo y aparecen dolores de cabeza muy fuertes.

    Entre las causas podemos encontrar: el exceso de aporte de agua, enfermedad renal primaria, insuficiencia cardíaca, cirrosis, estrés, hipoalbuminemia, postoperatorios, soluciones de irrigación hipotónica o de agua, soluciones endovenosas hipotónicas, morfina.

    Causas de hipovolemia

    La hipovolemia, es la pérdida rápida e importante de fluidos corporales. Entre sus causas encontramos: Ingesta alterada, hemorragias, fiebre con sudoración exagerada, infección sistémica con hipercatabolismo, quemaduras, diuresis osmótica, desplazamiento al tercer espacio (desplazamiento del líquido vascular a otros espacios, perdiendo esta agua sus funciones), peritonitis, obstrucción intestinal, postoperatorio, tromboflebitis, pancreatitis aguda, ascitis, cirugía mayor con amplio traumatismo de los tejidos.

    Recomendaciones para tu salud

    El agua es indispensable para la vida, un cuerpo sano tiene los mecanismos que le permiten mantener constante su medio interno, a pesar de las grandes variaciones del exterior, esta estabilidad orgánica se conoce como homeostasis.

    No obstante, las fluctuaciones de agua dentro de los límites normales son inevitables, porque a lo largo del día comemos, bebemos, practicamos ejercicio y sudamos, vamos mejor o peor al aseo, etc. Es necesario interpretar las variaciones de peso prestando atención a las entradas y las salidas de agua corporal durante el día.

    Las fluctuaciones del peso corporal llamativas y repentinas no deben relacionarse con la pérdida o ganancia de grasa corporal, es importante saber que para perder 1kg de grasa es necesaria una restricción calórica de 7.000 kcal, esto demuestra que es imposible una pérdida verdadera de peso en muy poco tiempo.

    Lo que sí podemos hacer es mantener una dieta equilibrada, donde el consumo de frutas y verduras sea de al menos 400g al día, vigilar nuestro consumo de líquidos a diario, procurando que el agua sea nuestra bebida principal, realizar una ingesta de sal inferior a 5g al día, y limitar el consumo de alimentos envasados con alto contenido en sodio (≥1,2%), porque todas estas medidas contribuyen a mantener nuestro estado de salud.

    La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) establece el consumo de 2,5 litros de agua al día para la población masculina adulta y de 2 litros diarios de agua para la población femenina adulta. En jóvenes de 9 a 13 años, el consumo recomendado es de 2,1 litros/día para los niños y 1,9 litros/día para las niñas. Según la EFSA, entre el 70% y el 80% de la hidratación diaria debe provenir de diferentes tipos de bebidas, preferiblemente el agua, mientras que entre el 20% y el 30% restante es aportado a través de la ingesta de alimentos sólidos.

    Hay varios métodos para la estimación de las necesidades hídricas basados en la edad, la ingesta calórica y el peso. La obesidad supone un reto a la hora de realizar cálculos basados en el peso sobre las necesidades de líquidos, ya que el agua supone únicamente del 45 al 55% del peso corporal en los pacientes con menores proporciones de masa corporal magra.

    En la práctica clínica hay que individualizar las estimaciones de líquidos para cada paciente, especialmente de aquellos con insuficiencia cardíaca, hepática o renal, y en presencia de pérdidas digestivas continuadas en alto volumen.

    Texto elaborado por Rocío PráxedesEste enlace se abrirá en una ventana nueva, dietista-nutricionista de la Unidad de Obesidad de Quirónsalud ValenciaEste enlace se abrirá en una ventana nueva

  • Los probióticos y cómo te ayudarán a tener una buena salud

    ¿Qué son los probióticos?

    Los probióticos son bacterias beneficiosas que viven en el intestino y mejoran la salud general del organismo, trayendo beneficios como facilitar la digestión y la absorción de nutrientes, y fortalecer el sistema inmunológico.

    Cuando la flora intestinal no está en equilibrio, frecuente tras el uso de antibióticos o cuando no se tiene una alimentación saludable y equilibrada, el intestino acaba siendo poblado por bacterias malas, que no ayudan al sistema inmune y dejan al organismo susceptible a enfermedades.

    Beneficios de los probióticos.

    Los principales beneficios de los probióticos son:

    Combatir y prevenir enfermedades intestinales como colitis, síndrome del intestino irritable, enfermedad de Crohn e inflamación intestinal.

    Combatir enfermedades como cáncer, candidiasis, hemorroides e infección urinaria.

    Mejorar la digestión y combatir la acidez.

    Combatir el estreñimiento y la diarrea, regulando el tránsito intestinal.

    Aumentar la absorción de nutrientes, como vitamina B, calcio y hierro.

    Fortalecer el sistema inmunológico, por aumentar la producción de macrófagos, unas células de defensa del organismo.

    Impedir la proliferación de bacterias malas en el intestino.

    Ayudar a digerir la lactosa, especialmente en personas con intolerancia a este componente.

    Prevenir problemas como obesidad, colesterol alto e hipertensión.

    Prevenir alergias e intolerancias alimentarias.

    Ayudar a mejorar el humor, pues se ha encontrado una relación directa entre el equilibrio de la flora intestinal con una disminución de enfermedades como la depresión y la ansiedad.

    Podrían ayudar a mejorar condiciones como el autismo, pues algunos estudios parecen indicar que hay mejoras no solo a nivel gastrointestinal sino también a nivel del comportamiento, mejorando la habilidad para concentrarse y escuchar.

    Una flora intestinal sana y rica en probióticos comienza a formarse desde el nacimiento, especialmente cuando el bebé nace por parto normal y cuando es amamantado con exclusividad durante el inicio de la vida.

    Cómo tomar probióticos

    Hay dos formas de ingerir probióticos:

    Por una parte, tenemos la posibilidad de aumentar el consumo de alimentos que son considerados como probióticos naturales, como el yogur o el kéfir.

    Por otra parte, se puede hacer mediante el uso de suplementos con probióticos.


    LacteosLacteos

    Cuales son alimentos probióticos

    Entre los alimentos probióticos podemos encontrar:

    - Yogur natural, estos son la principal y más fácil fuente de probióticos en el mercado en la actualidad.

    - Kéfir, es un producto fermentado con levadura y bacterias, semejante al yogur, pero posee una cantidad más elevada de probióticos.

    - Leche fermentada, son productos especiales que generalmente contienen Lactobacillus agregados por la industria, siendo el Yakult el más famoso.

    - Kombucha, es una bebida fermentada hecha principalmente a partir del té negro

    - ​Productos orientales a base de soja, legumbres y hortalizas como Miso, Natto, Kimchi y Tempeh que pueden ser comprados en tiendas especializadas;

    - Chucrut, es una preparación culinaria que se elabora a través de la fermentación de las hojas frescas del repollo o de la col

    - Los pepinillos, preparación de pepinos en agua y sal, se dejan fermentar durante un tiempo.

    - Masa madre o levadura natural, es un cultivo vivo compuesto por levaduras y bacterias que se producen a través de la fermentación de cereales como el trigo y de los microorganismos que se encuentran naturalmente en el ambiente, siendo utilizada para elaborar diversos productos como pan, tortas y galletas.

    - Algunos quesos como el Cabrales, Roquefort también pueden contener cultivos vivos de microorganismos con propiedades probióticas, siendo importante leer el etiquetado nutricional para confirmar si ese tipo de queso contiene o no estas bacterias.

    Los suplementos probióticos

    Existen en diversas presentaciones cápsulas, líquidos o sobres, los cuales deben ser diluidos en agua o jugos naturales para ser consumidos. Se pueden encontrar en las farmacias y tiendas de productos nutricionales.

    Hay varios tipos de suplementos, que incluyen entre 1 a 10 tipos diferentes de probióticos. Los más importantes son:

    Bifidobacteria animalis: ayuda a fortalecer el sistema inmune, además de facilitar la digestión y a combatir las bacterias transmitidas por la ingesta de comida contaminada.

    Bifidobacteria bifidum: están presentes en el intestino delgado y grueso, ayudando en la digestión de los productos lácteos.

    Bifidobacteria breve: están presentes en el intestino y en el tracto vaginal ayudando a combatir infecciones por bacterias y hongos.

    Bifidobacteria longum: es uno de los tipos de probióticos más comunes en el intestino y ayuda a eliminar las toxinas del organismo.

    Lactobacillus acidophilus: es quizás el tipo más importante de probióticos, ya que ayuda en la absorción de varios nutrientes, además de combatir infecciones y facilitar la digestión.

    Lactobacillus reuteri: están presentes especialmente en la boca, en el estómago y en el intestino delgado, siendo importantes contra la infección por Helicobacter pylori.

    Lactobacillus rhamnosus: están presentes en el intestino y pueden ayudar a combatir rápidamente casos de diarrea, especialmente cuando se viaja a otros países. También puede ayudar a tratar el acné, eccema y la cándida.

    Lactobacillus fermentum: ayudan a neutralizar productos y toxinas liberadas durante la digestión, mejorando el ambiente para el crecimiento de la flora intestinal.

    Saccharomyces boulardii: ayuda a tratar la diarrea por antibióticos o del viajero.

    Alimentos que deberíamos de eliminar de nuestra dieta para un sistema inmunitario fuerte

    Bebidas gaseosas, refrescos.

    Alimentos procesados y algunos congelados, tienen grandes cantidades de azúcar, sal, carbohidratos y grasas saturadas, patatas fritas, comidas preparadas, pizzas.

    Bebidas alcohólicas.

    Carbohidratos refinados, pan blanco provoca inflamación y desgasta el sistema inmune, aún más si lo acompañamos con bebidas azucaradas como refrescos, jugos de frutas o cafés endulzados.

    Sal. Aunque su uso es vital para el sabor de los alimentos, su consumo en exceso puede bajar nuestras defensas. La sal en exceso provoca infecciones y deficiencias inmunológicas ante algunas bacterias.

    Cafeína. Aunque solemos tomar una taza de café por las mañanas, el consumo en grandes cantidades de esta bebida podría afectar nuestra salud.

    Alimentos y bebidas altas en azúcar, kétchup, salsa barbacoa, helados, cereales de caja azucarados. El azúcar debilita el sistema inmune y que la OMS recomienda comer en un promedio de 25 g de azúcar por día para mantener el cuerpo saludable.

    El ejercicio y el sistema inmune

    El ejercicio físico moderado realizado de forma habitual produce un efecto antiinflamatorio sobre el sistema inmunológico, reduce el riesgo de sufrir infecciones, por tanto lo refuerza si comparamos los datos con el sedentarismo.

    La actividad física puede ayudar a eliminar bacterias de los pulmones y las vías respiratorias y por tanto reduce las probabilidades de contraer cualquier enfermedad de respiratoria.

    El ejercicio provoca cambios en los anticuerpos y los leucocitos. Los leucocitos son las células del sistema inmunitario que combaten las enfermedades mediante los anticuerpos, unas proteínas que neutralizan las bacterias y agentes externos. Estos anticuerpos y leucocitos circulan más rápidamente con la práctica habitual de ejercicio, así que pueden detectar y combatir enfermedades más rápida y efectivamente.

    La elevación breve de la temperatura corporal durante e inmediatamente después del ejercicio puede impedir el crecimiento bacteriano. Esta elevación en la temperatura puede ayudar al cuerpo a combatir mejor una infección, similar a lo que sucede cuando uno tiene fiebre.

    El ejercicio disminuye la secreción de las hormonas del estrés como el cortisol. Algo de estrés incrementa las probabilidades de que se presente una infección. Disminuir las hormonas del estrés puede proteger contra enfermedades.

    La práctica deportiva de entre 20 y 30 minutos al día de ejercicio todos los días estaría bien.

    Desde Quirónsalud animamos a nuestros pacientes a llevar una vida saludable que combine una buena alimentación y la práctica de deporte.

    Texto elaborado por Carolina Pérez,Este enlace se abrirá en una ventana nueva nutricionista de la Unidad de Obesidad de Quirónsalud Murcia


















  • Ventajas de reducir la obesidad con un Bypass Gástrico

    El BYPASS GÁSTRICO es la técnica quirúrgica más consolidada y empleada en Cirugía de la ObesidadEste enlace se abrirá en una ventana nueva.

    El primer bypass gástrico se realizó en 1966 (año de mi nacimiento) en USA (Dr. E. Mason, Iowa), lo que certifica que esta técnica ha pasado la "prueba del tiempo" y se la considera el "gold standard" con la que se comparan todas las demás técnicas nuevas que van surgiendo.

    Consiste en recortar el estómago para reducir su capacidad disminuyendo el volumen de la ingesta, y enlazarlo directamente al intestino para acortar el proceso de la digestión y reducir la absorción de grasas y carbohidratos.

    Actualmente, se realiza mediante cirugía mínimamente invasiva vía laparoscópica, para reducir el dolor postoperatorio, mejorar el confort para el paciente, minimizar las complicaciones y acortar la estancia hospitalaria, que suele ser en 24 y 36h.

    Bypass_gastricoBypass_gastrico

    ¿Cuándo se recomienda un bypass gástrico?

    El Bypass Gástrico está indicado en pacientes con obesidad.

    Se recomienda en aquellos que tengan un Índice de Masa Corporal IMC (peso en kg/ talla en metros al cuadrado) superior a 40, o entre 35 y 40 que asocian morbilidades, como puede ser: hipertensión, dislipemia, diabetes tipo 2, hígado graso, problemas articulares, apnea del sueño, etc.

    Con el Bypass gástrico se consigue resolver especialmente el reflujo gastroesofágico al impedir que el ácido del estómago acceda al esófago.

    También está indicado en pacientes con obesidad tipo I (IMC30-35) y Diabetes tipo 2 mal controlada, es la denominada Cirugía Metabólica.

    En estos casos, los mejores resultados se obtienen cuando realizamos la intervención antes de que la diabetes esté muy evolucionada con grandes necesidades de insulina, y aún en estos pacientes conseguimos mejorar o remitir la diabetes abandonando el uso de insulina tras la cirugía.

    Son candidatos los pacientes entre los 18 y los 70 años, pero nuestra Unidad de Obesidad del Adolescente de Quirónsalud Valencia se trata pacientes desde los 14 años.


    Beneficios para el paciente

    Después del bypass gástrico, el paciente recupera progresivamente su peso saludable, mejora y se resuelven las comorbilidades.

    Entre otras, remite la Diabetes tipo 2 inmediatamente tras la intervención por acción de las hormonas intestinales (incretinas).

    El paciente progresivamente mejora la hipertensión, el colesterol y los triglicéridos, la apnea del sueño.

    Se consigue que desaparezca el hígado graso (esteatosis).

    Se mejoran las articulaciones al disminuir la carga sobre ellas.

    Por otra parte, se reduce el riesgo de padecer ciertos cánceres, como son los de mama, colon, esófago, tiroides, meningioma, hígado y vesícula biliar, estómago, páncreas, endometrio y ovario, riñón, mieloma, etc.)

    El Bypass Gástrico consigue que los pacientes obesos vivan más y con mejor calidad de vida.

    ¿Cuáles son los riesgos de un bypass gástrico?

    Se trata de cirugía mínimamente invasiva por vía laparoscópica y con anestesia general, que es muy segura.

    El equipo de doctores comprobamos la estanqueidad de las suturas intracorpóreas, las heridas apenas son perceptibles y no causan dolor postoperatorio.

    Durante la intervención aplicamos todas las medidas para evitar el riesgo de trombosis (medias, heparina y dispositivos neumáticos).

    En este tipo de cirugía en los hospitales de Quirónsalud somos un equipo multidisciplinar con más de 25 años de experiencia en este tipo de intervenciones, y los riesgos son mínimos en nuestra unidad.

    ¿Cómo es la vida después de un bypass gástrico?

    El paciente es dado de alta con dieta líquida a las 24-36h de la intervención, con protección gástrica y heparina.

    En las sucesivas semanas se progresa la dieta hacia triturados y sólidos blandos.

    Al mes de la intervención se come prácticamente de todo, en calidad, no en cantidad, ya que la capacidad del reservorio gástrico es limitada. Apenas hay sensación de hambre.

    A medida que se reducen los kilos mejora la calidad de vida, se reduce o elimina el consumo de fármacos.

    El ejercicio físico es recomendable inmediatamente tras el alta, y progresivamente se incrementa hasta el 100% al mes de la cirugía.

    Al tratarse de una intervención que condiciona una malabsorción controlada es necesario tomar un suplemento vitamínico.


    ¿Cuánto dura la cirugía del bypass gástrico?

    La intervención laparoscópica dura entre 60 y 90 minutos, dependiendo de cada paciente.

    En cuanto a la recuperación es muy rápida, por lo que no es necesaria la estancia en Cuidados Intensivos de las clínicas de Quirón Salud.

    El paciente se levanta a las 6h de la operación sin apenas dolor e inicia la ingesta de líquidos, junto con la fisioterapia respiratoria para que todo vuelva a la normalidad lo antes posible y sin complicaciones.

    ¿Cuál es el coste de un bypass gástrico?

    Con una intervención de bypass gástrico se pretende recuperar la salud física y mental, resolver las enfermedades asociadas que empeoran la calidad de vida, mejorar la actividad física y el bienestar, y recuperar la autoestima y las ganas de vivir saludablemente cambiando los hábitos.

    Por esto, cada paciente necesita una valoración individual y unas indicaciones personalizadas, por ello el precio depende de cada caso.En las clínicas de Quirónsalud te acompañamos desde que decides realizarte este tipo de intervención, en las pruebas previas a la operación que sean necesarias para tu caso como son la gastroscopia con sedación, analítica de sangre, ecografía abdominal, estudio preanestésico. Te ayudamos y asesoramos en tu preparación dietética y psicológica. Te acompañamos en la intervención rodeado de un equipo de profesionales, quirófano y estancia en el hospital, así como el seguimiento por todo el equipo de la Unidad después de la intervención.


    Texto elaborado por el doctor Carlos Sala, jefe de las Unidades de Obesidad de Quirónsalud Valencia y Alicante






  • Evita los virus, sigue estos consejos

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    Alimentos que ayudan a reforzar nuestro sistema inmunitario

    La mayoría de los alimentos que consumimos en nuestro día a día tiene los nutrientes básicos para mantener el organismo en buen estado. Estos tienen la capacidad de contribuir a mejorar la respuesta del cuerpo ante diversas dolencias actuando sobre el sistema inmunológico y haciéndolo más eficiente.

    Los nutrientes se encuentran repartidos de forma desigual en los alimentos, de ahí la importancia de llevar una alimentación equilibrada en la que se combinen los diferentes alimentos para poder equilibrar el balance de estos nutrientes en nuestro cuerpo.

    Es importante llevar una dieta que nos aporte todos ellos en las cantidades adecuadas, es recomendable incluir una gran variedad de alimentos a lo largo del día. De esta forma nos aseguramos que estamos tomando todos los nutrientes que necesitamos.

    La hidratación

    La hidratación es muy importante porque una mucosa sana e hidratada será la primera barrera física a la que el virus hará frente y le costará más entrar que en una mucosa seca e irritada.

    Mantenernos hidratados es necesario, hay que beber agua constantemente.

    Si nos cuesta beberla, podemos "aromatizar" o "saborizar" el agua con cáscaras de cítricos, alguna hoja aromática tipo menta e incluso añadir un poco de limón o trozos de fruta fresca.

    Bebidas como zumo natural, infusiones o gelatinas también nos ayudarán, así como cualquier alimento con alto porcentaje de agua como frutas y verduras. Esto cobra especial importancia en ancianos y niños.

    Alimentos que ayudan a proteger el sistema inmunitario

    Pimiento rojo

    Tanto el pollo como el pavo tienen mucha vitamina B-6. Unos 100 gramos de carne aportan entre el 40 y el 50% de la dosis diaria conveniente. Esta vitamina juega un papel importante en muchas de las reacciones químicas que produce el organismo. Es vital en la producción de glóbulos rojos sanos, y el caldo resultante de hervir los huesos contiene gelatina, condroitina y otros nutrientes que ayudan a la salud y la inmunidad de los intestinos.

    Boniatos o batata

    Contiene abundante beta caroteno, que a su vez aporta vitamina A, buena para la piel y que previene los daños provocados por los rayos ultravioleta.

    Tienen pocas calorías y una buena proporción de fibra.

    Brócoli, kale, coliflor, repollo

    Aportan numerosos minerales y vitaminas, entre las que destacan la A, C y E, además de antioxidantes y fibra.

    La mejor manera de obtener todos sus nutrientes es cocerlo lo mínimo posible o, mejor, tomarlo crudo.

    Champiñones

    El selenio, junto con las vitaminas B riboflavina y niacina, es uno de sus componentes básicos para aumentar las defensas. Son ricos en polisacáridos, unas moléculas con azúcar que disparan la función inmune.

    Chocolate negro

    Posee teobromina, que protege a los glóbulos blancos de los radicales libres.

    Estos son moléculas que el cuerpo produce al descomponer los alimentos que ingerimos o cuando entra en contacto con contaminantes y que contribuyen a que desarrollemos enfermedades.

    Cítricos

    Limones, naranjas, pomelos o mandarinas estimulan, gracias a la vitamina C, la producción de glóbulos blancos, claves para combatir infecciones.

    Cómo tomarlos, casi todas las frutas cítricas son ricas en vitamina C, así que es fácil integrarla en las comidas o tomarla en zumos.

    La cantidad diaria recomendada para la mayoría de los adultos es de 75 mg para mujeres y 90 mg para hombres, el equivalente a un kiwi o dos naranjas.

    Dado que el cuerpo no la produce ni la almacena por sí solo, es preciso ingerir alimentos que la contengan todos los días.

    Crustáceos y mariscos

    No es el alimento en que se piensa de entrada para reforzar el sistema inmunológico, pero muchos aportan una considerable cantidad de zinc, básico para que las células que regulan esa función actúen de la forma adecuada.

    El cangrejo, los mejillones, las almejas y la langosta son algunos de los que lo contienen en mayor medida.

    Cúrcuma

    Es uno de los ingredientes básicos del curry, especia de color amarillo intenso y un tanto amarga se ha utilizado en muchas culturas como antiinflamatorio.


    Espinacas

    Aunque tiene vitamina C, no es su principal propiedad.

    Se recomienda especialmente por sus antioxidantes y beta carotenos, que incrementan la capacidad del sistema inmune para combatir infecciones.

    Favorecen la división celular y reparan el ADN. Hay que hervirlas muy poco para aprovechar de la mejor manera posible sus beneficios.

    Germen de trigo

    Es la parte más interna del grano de ese cereal y sus principales valores son el zinc y las vitaminas E y, especialmente, la B6.

    Según varios estudios, la deficiencia de esta última causaría una pobre respuesta del sistema inmunitario frente a las enfermedades.

    Añadirlo al yogur o batidos, e incluso a preparaciones con harina es una buena forma de mejorar la función inmune.

    Granada

    El extracto de esta fruta otoñal se ha mostrado eficaz para detener el crecimiento de bacterias como la E-coli, la salmonela, listeria entre otras.

    Algunos de sus componentes previenen el desarrollo de bacterias en la boca que derivan en el crecimiento de la placa dental y enfermedades de las encías.

    Sus propiedades antivirales actúan favoreciendo el crecimiento de la flora intestinal contribuyendo a la mejora de la función inmune.

    Jenjibre

    Combate inflamaciones, como las de garganta, y también es un paliativo contra las náuseas.

    Su regusto picante se debe al gingerol, un pariente de la capsaicina (que es lo que provoca que determinados pimientos piquen), que reduce los dolores crónicos.

    Puede ayudar a disminuir la inflamación, el dolor de garganta y las enfermedades inflamatorias, es rico en nutrientes como el potasio, niacina, fósforo y vitamina C.

    Kéfir

    Las bacterias que desarrolla este fermentado de la leche son muy saludables, especialmente para el sistema inmunológico, porque combaten otras bacterias, reducen la inflamación y aumentan la actividad antioxidante.

    Kiwi

    Además de otros nutrientes necesarios para el organismo, contiene folato, potasio, vitamina K y C, que estimula a los glóbulos blancos a combatir las infecciones.

    Ostras

    Una dosis de unos 100 gramos de este molusco provee el 190% del selenio diario que se recomienda, el 45% de hierro y el 20% de vitamina C, además de 16g de proteína de alta calidad.

    Aporta también zinc y vitamina A, nutrientes imprescindibles para garantizar el buen funcionamiento del sistema de defensa.

    La cantidad diaria recomendada de zinc es de 11 mg para hombres adultos y 8 mg para las mujeres, recuerda que demasiado zinc puede inhibir la función del sistema inmunológico.

    Una ración de mejillones, tiene 2,3 mg de zinc, pero 100 gr de ostras tienen entre 16 y 182mg de zinc.

    Papaya

    Una sola pieza de esta fruta puede proporcionar el 224% de la cantidad de vitamina C que deberíamos ingerir a diario. También tiene unas potentes enzimas denominadas papaínas con efectos antiinflamatorios.

    Pescado graso

    Salmón, atún, boquerón, sardina, melva, caballa y otros pescados de ese tipo son ricos en los ácidos grasos Omega-3, ayudan a combatir la artritis reumatoide, una dolencia que ocurre porque el sistema inmune ataca de forma inexplicable a una parte sana del cuerpo.

    Aporta cantidades considerables de potasio, vitamina B y folato, muy recomendable para la salud en general.

    Pipas de girasol

    El fósforo y magnesio son sólo dos de sus componentes, además de vitamina B-6 y E, de un elevado poder antioxidante y esencial para mantener el sistema inmunológico. También lo tienen los aguacates y las verduras de hojas verdes.

    Sandía

    El potasio, la vitamina A y la C son sus credenciales como potenciador de la función inmune; pero tiene también vitamina B y glutation que la favorecen.

    Sopa de miso

    Elaborado a partir de la pasta elaborada con judías de soja fermentadas, es rico en probióticos, beneficiosos para la salud intestinal y estimulantes del sistema inmunológico.

    Té verde

    Su contenido en flavonoides, un tipo de antioxidante, es importante, pero lo que lo convierte en realmente beneficioso es el epigallocatechin gallate (EGCG), un antioxidante aún más potente que mejora la función inmunológica. El proceso de fermentación del té negro destruye buena parte de éste, por lo que es más conveniente el verde, sin fermentar. Es también una buena fuente del aminoácido L-teanina, que contribuye a la producción de componentes de los glóbulos blancos que combaten los gérmenes.

    Cómo cocinar los alimentos para que no pierdan sus propiedades

    Casi todas las frutas verduras y hortalizas contienen vitamina C, indispensable junto con la Vitamina D para reforzar nuestro sistema inmunitario.

    Cuando cocinamos los vegetales, muchos de sus nutrientes se alteran, llevar las verduras a ebullición conlleva una pérdida importante de vitaminas y otras sustancias antioxidantes.

    Depende del alimento y del tipo de nutriente, pero en algunos casos puede llegar al 90 %. Y eso sucede porque:

    • El calor, la oxidación, el remojo los degrada. Son nutrientes sensibles a las altas temperaturas y al calor prolongado (termolábiles), como las vitaminas C que es la más termolábil de todas las vitaminas (120ºC), B1, B6, el ácido fólico, algunos flavonoides, etc.
    • Los nutrientes se quedan en el agua. Se disuelven con facilidad (son hidrosolubles), se pueden escurrir en el lavado o perderse cuando hervimos el alimento. Eso también le ocurre a la vitamina C y a algunas del grupo B, y a compuestos fitoquímicos como los glucosinolatos de la col o el brócoli.

    Son vitaminas que se destruyen con altas temperaturas de cocción o en cocciones que son prolongadas en el tiempo.

    Por lo que, para el consumo habitual de vegetales frescos, hay que hervirlas muy poco para aprovechar de la mejor manera posible sus beneficios. Poco cocinados como puede ser al vapor, salteados, microonda 2-3 minutos, cocción rápida con poca agua e incluso crudos, es la mejor manera de preparar estos alimentos contribuyendo a una mayor conservación de esta vitamina.

    Elimina estos alimentos si quieres un sistema inmunitario fuerte

    - Bebidas gaseosas, refrescos.

    Alimentos procesados y algunos congelados, tienen grandes cantidades de azúcar, sal, carbohidratos y grasas saturadas, patatas fritas, comidas preparadas, pizzas.

    - Bebidas alcohólicas.

    - Carbohidratos refinados, pan blanco provoca inflamación y desgasta el sistema inmune, aún más si lo acompañamos con bebidas azucaradas como refrescos, jugos de frutas o cafés endulzados.

    - Sal. Aunque su uso es vital para el sabor de los alimentos, su consumo en exceso puede bajar nuestras defensas. La sal en exceso provoca infecciones y deficiencias inmunológicas ante algunas bacterias.

    - Cafeína. Aunque solemos tomar una taza de café por las mañanas, el consumo en grandes cantidades de esta bebida podría afectar nuestra salud.

    - Alimentos y bebidas altas en azúcar, kétchup, salsa barbacoa, helados, cereales de caja azucarados. El azúcar debilita el sistema inmune y que la OMS recomienda comer en un promedio de 25 g de azúcar por día para mantener el cuerpo saludable.

    - Tabaco (aunque no es un alimento como tal)

    Ejercicio físico y sistema inmune

    El ejercicio físico moderado realizado de forma habitual produce un efecto antiinflamatorio sobre el sistema inmunológico, reduce el riesgo de sufrir infecciones, por tanto lo refuerza si comparamos los datos con el sedentarismo.

    La actividad física puede ayudar a eliminar bacterias de los pulmones y las vías respiratorias y por tanto reduce las probabilidades de contraer cualquier enfermedad de respiratoria.

    El ejercicio provoca cambios en los anticuerpos y los leucocitos. Los leucocitos son las células del sistema inmunitario que combaten las enfermedades mediante los anticuerpos, unas proteínas que neutralizan las bacterias y agentes externos. Estos anticuerpos y leucocitos circulan más rápidamente con la práctica habitual de ejercicio, así que pueden detectar y combatir enfermedades más rápida y efectivamente.

    La elevación breve de la temperatura corporal durante e inmediatamente después del ejercicio puede impedir el crecimiento bacteriano. Esta elevación en la temperatura puede ayudar al cuerpo a combatir mejor una infección, similar a lo que sucede cuando uno tiene fiebre.

    El ejercicio disminuye la secreción de las hormonas del estrés como el cortisol. Algo de estrés incrementa las probabilidades de que se presente una infección. Disminuir las hormonas del estrés puede proteger contra enfermedades.

    La práctica deportiva de entre 20 y 30 minutos al día de ejercicio todos los días estaría bien.

    Consejos saludables para el coronavirus

    • Aliméntate equilibradamente con un consumo alto de frutas y verduras, así como proteínas y carbohidratos.
    • Toma de 6 a 8 vasos de agua diarios. El agua es esencial para realizar todas las funciones de nuestro cuerpo.
    • Las vitaminas A, C y E son muy importantes, así como el Hierro, Zinc y Selenio.
    • Controla el estrés.
    • Descansa adecuadamente (de 7 a 8 horas).
    • Haz ejercicio controlado (que en estos momentos se realizará en casa).
    • Huye de los químicos, colorantes y edulcorantes artificiales, comidas enlatadas y preelaboradas.
    • Mantente positivo y en lo posible de buen humor. Sonríe varias veces al día.

    Texto elborado por la doctora Carolina Pérez, nutricionista de Quirónsalud Torrevieja y Murcia



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