La alimentación tiene un papel fundamental en nuestra salud a lo largo de toda la vida. Tener unos malos hábitos alimentarios se asocia a diferentes enfermedades como son la obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, cáncer… Por lo tanto, la elección y combinación adecuada de alimentos, mejorará nuestra salud y nos ayudará a encontrarnos mejor y con más calidad de vida.

  • Consulta de nutrición y dietética: Se realiza una historia clínica, incluyendo información sobre el estilo de vida y hábitos dietéticos para poder realizar un tratamiento nutricional personalizado, teniendo en cuenta las necesidades fisiológicas o patológicas, preferencias personales, socioeconómicas y culturales del paciente.
  • Dietas personalizadas: Adaptadas a las necesidades de la persona y teniendo en cuenta su estilo de vida (horarios, preferencias, actividad física…) para que se pueda llevar a cabo. Este tipo de dietas no son sinónimo de restricción, aislamiento o sufrimiento sino una ayuda para facilitar el cambio de hábitos alimentarios. Desde la consulta de nutrición se trabaja con herramientas para lograr los objetivos de una manera más fácil y que se puedan mantener en el tiempo.
  • Embarazo y la lactancia: La alimentación tiene un papel fundamental tanto para la madre como para el desarrollo del niño. Nuestros consejos y pautas nutricionales ayudan a tener una correcta alimentación durante estas etapas tan especiales.
  • Alergias o intolerancias alimentarias: No tomar ciertos alimentos, puede hacer que no llevemos una alimentación saludable, variada y equilibrada. Para evitar que haya déficits nutricionales, se puede elaborar un plan de alimentación y saber identificar el etiquetado nutricional para saber cuáles son los alimentos que no se deben consumir.
  • Dietas personalizadas complementarias al tratamiento médico en patologías como: Patologías digestivas, obesidad, dislipemia, síndrome metabólico, enfermedades tiroideas, oncológicas y renales, entre otras.