Contacto con el Servicio de Pediatría

La esofagitis eosinofílica (EoE) es una enfermedad inflamatoria crónica del esófago, que puede presentarse en niños y adultos, desencadenada cuando un alérgeno alimentario o inhalado entra en contacto con el sistema inmunológico de la pared del esófago. A nivel microscópico, una cantidad mayor de lo habitual de eosinófilos (un tipo de glóbulo blanco) se acumulan desencadenando una respuesta de inflamación y daños del tejido esofágico.

Se estima que en España hay aproximadamente 40.000 afectados por EoE, muchos aún sin diagnosticar. Los pacientes afectados asocian con frecuencia otras alergias mediadas por Ig E (asma bronquial, rinitis alérgica, eczema). Existe una relación estrecha entre la EoE y la alergia alimentaria IgE.

Los síntomas son de disfunción esofágica y dependen de la edad del paciente. En bebés y niños son frecuentes los vómitos, el rechazo al alimento, retardo en el crecimiento, dolor torácico y abdominal. En niños mayores podría presentarse la disfagia (dificultad para tragar), impactación alimentaria (el alimento se atasca en el esófago). En adultos los síntomas comunes son disfagia, impactación y dolor torácico.

Actualmente la gastroscopia con toma de múltiples biopsias de esófago, son claves tanto en la fase del diagnóstico definitivo como en la valoración de la respuesta al tratamiento.

Las pruebas de alergia no son suficientes para identificar con precisión los alimentos desencadenantes. De momento no se tienen biomarcadores en sangre que permitan monitorizar la enfermedad.

Los objetivos del tratamiento son la mejoría o resolución de los síntomas, hallazgos endoscópicos y hallazgos histológicos, y la prevención de complicaciones (estenosis/fibrosis, perforación, malnutrición) que pueden presentarse si no se trata la enfermedad. Se dispone de varios tipos de tratamiento, todos requieren ser individualizados y cumplirse bajo supervisión médica. Ellos son: fármacos (Inhibidores de la bomba de protones, corticoides deglutidos), dietas empíricas (eliminación de los alimentos habitualmente implicados: leche, gluten, huevo, legumbres, frutos secos, pescado y mariscos).

Por tener un gran impacto sobre la calidad de vida del paciente y su familia producido por el absentismo escolar, visitas médicas, endoscopias, tratamientos… requiere también de tratamiento y/o apoyo psicológico.