Test de Intolerancia Alimentaria.Este enlace se abrirá en una ventana nueva

Las reacciones alérgicas inmunes son procesos inmunológicos complejos, que pueden estar mediados tanto por anticuerpos tipo inmunoglobulinas E (IgE) como por inmunoglobulinas G (IgG) específicas frente a los antígenos (proteínas) de los alimentos. Las reacciones mediadas por IgE son las alergias alimentarias propiamente dichas, mientras que las mediadas por IgG se conocen como hipersensibilidad alimentaria (popularmente conocidas como intolerancias alimentarias).

Las reacciones de hipersensibilidad alimentaria, a diferencia de las alergias alimentarias, son reacciones inmunes retardadas, mediadas por anticuerpos IgG y sin una clara relación causa-efecto. La clínica es muy diversa, moderada y de tipo crónico, lo que dificulta su diagnóstico.

El tracto gastrointestinal contiene la mayor superficie de tejido inmune de nuestro organismo. Por tanto, es factible presentar una reacción inmune de hipersensibilidad a los alimentos que más se ingieren, en función de la salud del tracto gastrointestinal y del sistema inmune.

El análisis A200 consiste en la determinación de anticuerpos IgG en suero frente a más de 200 proteínas de alimentos de la dieta mediterránea. El análisis se realiza por tecnología microarray, lo que posibilita hacer las determinaciones por duplicado. Se trata además, de un test directo de cuantificación de IgG específicas y, por tanto, más objetivo que otros test que valoran la modificación de la forma de los leucocitos o realizan el análisis por biorresonancia.

El test se realiza a partir de una muestra de sangre y los resultados están disponibles en 10 días laborables.

¿Para quién está indicado?

El análisis A200 está especialmente indicado en aquellas personas que presenten alguno de los siguientes síntomas sin diagnóstico etiológico o/y sin mejoría con los tratamientos médicos habituales:

  • Trastornos gastrointestinales: dolores abdominales, estreñimiento, diarrea, hinchazón abdominal, náuseas, acidez, úlceras y aftas, gastritis, colitis.
  • Procesos dermatológicos: acné, eczema, psoriasis, picor urticaria.
  • Molestias neurológicas: dolor de cabeza, migraña, mareo, vértigo.
  • Alteraciones respiratorias: tos, bronquitis, asma, rinitis.
  • Afecciones psicológicas: ansiedad, depresión, fatiga, hiperactividad.
  • Trastornos músculo-esqueléticos: dolor, rigidez, artritis, fibromialgia.
  • Otros: retención de líquidos y obesidad.