GolfEs cierto que el golf ha sido considerado de forma tradicional como exclusivo, caro, de difícil acceso al ciudadano medio, y que difícilmente podría alcanzar el grado de deporte. Cuando tratas del tema con alguien que no tiene relación con este mundo ni conoce a alguien que lo practique, te percatas del desconocimiento que se tiene del mismo.

Como quiera que la ignorancia se combate con el conocimiento, es necesario que éste se divulgue de vez en cuando. Y que sea en aquellos medios que sean capaces de divulgar las virtudes y bondades de esta disciplina deportiva. Obviando asuntos que nada tienen que ver el deporte, tal vez políticos o de gestión, y que contaminan la realidad.

Dos son las acusaciones fundamentales que la fiscalía del desconocimiento pone en el sumario de este caso: el supuesto alto coste del mismo; y su escasa consideración como deporte.

Vamos por partes, y en valor creciente: en cuanto al coste, es un deporte que en nuestro país se puede practicar en multitud de campos de muy fácil acceso. Campos de tradición y renombre facilitan el acceso para hacer el recorrido completo de 18 hoyos por 15€; o incluso con tarifas de no mas de 50€ mensuales para tener acceso sin límite a sus instalaciones, sin requerir ser socio ni cuotas de entrada. Todo sin otro requisito que el estar federado, como en cualquier otra actividad deportiva de nuestro entorno, para poder estar cubiertos por el correspondiente seguro médico y de responsabilidad civil. El material completo consistente en los palos completos y la bolsa se puede adquirir por 150€ para un iniciado. Habría que compararlo con la adquisición de un móvil o una tablet, tal vez? No hay mas gastos a considerar. Sin peros.

Una vez zanjado el tema coste, podemos pasar al segundo asunto. El de la SALUD. Con mayúsculas. Éste es un deporte que se practica al aire libre, en recorridos de hasta 10 km cuando se cumplimentan los 18 hoyos, sobre un terreno blando y a un ritmo estable, lo que a priori es un buen principio para plantear un ejercicio sin riesgo de lesiones. Ello no exime de una preparación física previa consistente en un precalentamiento y estiramiento muscular, como en cualquier otro deporte, así como unas normas de higiene postural que se deben mantener sobre todo en la realización del golpeo de la bola (llamado swing). Una vez dado ese paso, no vamos sino a obtener toda una serie de ventajas que pudieran antojarse de un auténtico lujo sanitario: mantiene en forma; tonifica la musculatura; disminuye el colesterol malo; aumenta el colesterol bueno; mejora el ritmo cardiaco y la tensión arterial; disminuye la osteoporosis por el propio ejercicio y por el incremento de absorción de Vitamina D; disminuye el stress e incrementa la calidad de vida con efectos psicológicos altamente positivos. Es un deporte de características aeróbicas altamente valorado por la Fundación Española del Corazón (FEC), por ser un deporte ideal para pacientes con enfermedad cardiovascular; metabólica; neurofisiológica, y del sistema musculo-esquelético. Casi nada.

Y realizada la defensa de este caso, hay que tener en cuenta otras consideraciones. Estamos hablando de un deporte que a fecha 1 de Enero de 2019 suma el número de 271.170

federados. Es el cuarto deporte con mas federados de un total de 62 deportes que se practican en nuestro país. Solo por detrás del Futbol, Baloncesto y la caza. Son cifras oficiales.

Dejo para el final la diversión. Tan necesaria en nuestra sociedad, pudiendo atribuirse propiedades de válvula de escape para poder seguir con la actividad cotidiana y de actividad laboral para los que todavía estamos en edad de cotizar; y también para aquellos que lo han realizado durante muchos años, y que se merecen un descanso emocional que sumado al ejercicio saludable y a un precio mas que razonable, ayudan a mantener esta nuestra sociedad.


No existen sino motivos para potenciar la existencia de esta modalidad deportiva en nuestro medio.