san_sebastian_dia_voz_2015Se trata, en general, de niños muy activos, inquietos y extrovertidos, pero además intervienen factores biológicos y sociales. "Los niños son más susceptibles de padecer procesos inflamatorios de las vías aéreas altas (nariz, faringe y laringe) que los adultos y son el origen del 20% de los casos de disfonía infantil".

También es habitual la hipoacusia (sordera causada por mucosidad en el oído), "lo que provoca que los niños, al no tener un buen control del volumen de su voz, griten de forma continua, forzando la voz para expresarse", detalla el especialista. "No menos importante es el factor de imitación, ya que algunos artículos describen que el 72% de los niños disfónicos tratados en consulta tenían un modelo fónico incorrecto en sus padres, hermanos mayores y/o profesores".


La patología más frecuente
Inicialmente las alteraciones de la voz en el niño no suelen presentar lesiones orgánicas, pero si éstas persisten, aunque sea de forma intermitente, es conveniente consultar con un especialista en otorrinolaringología para evitar la aparición de nódulos laríngeos. Se trata de lesiones inflamatorias crónicas en el borde de las cuerdas vocales que suponen entre el 50 y 80% de los casos de disfonía infantil. Menos frecuentes son las lesiones congénitas en las cuerdas vocales, causantes de una mala voz desde el comienzo del habla.


Su tratamiento
Ante los primeros síntomas de disfonía se debe acudir a un otorrinolaringólogo con experiencia en pacientes infantiles para que explore la laringe y analice la voz. La fibrolaringoscopia es una sencilla técnica para observar la morfología del aparato vocal que se complementa con un análisis digital de la voz para medir su calidad. Con la información recabada se diseña un programa de reeducación vocal que implica tanto al niño como a su familia.

"La cirugía de las cuerdas vocales no está indicada en niños, salvo casos muy poco frecuentes de voces catastróficas y siempre a partir de los 12 años, cuando las cuerdas vocales adquieren una estructura interna madura", advierte el doctor.


Prevención
Un niño que eleva de forma habitual la intensidad de su voz, que grita demasiado sin justificación, aunque no presente disfonía debe ser estudiado por un especialista en otorrinolaringología y valorado por un logopeda para enfocar una terapia adecuada a su caso. Un niño que comienza a padecer disfonías, aunque éstas cedan rápidamente, debe ser examinado para descartar lesiones en cuerdas vocales.


Decálogo para el cuidado de la voz infantil

1. No gritar de forma habitual para comunicarse.
2. No hablar por encima del ruido ambiental.
3. Evitar estar en lugares contaminados con humos de tabaco.
4. Beber suficiente agua (1 litro al día) y estar bien hidratado.
5. Hacer ejercicio y llevar una alimentación equilibrada, rica en vitaminas A, E y C.
6. No carraspear y ni emitir sonidos innecesarios con la garganta.
7. Dormir lo suficiente y evitar los gritos excesivos.
8. Prevenir y tratar médicamente los procesos inflamatorios (catarros y anginas) y las hipoacusias (sordera).
9. Evitar los cambios bruscos de temperatura y las bebidas muy frías.
10. Acudir al especialista en otorrinolaringología cuando se detecten disfonías (alteraciones en la voz) de repetición.