insomnioImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoEste viernes se celebra el Día Mundial del Sueño, dedicado este año al problema del insomnio. Los especialistas de la Unidad del Sueño de los hospitales Quirón Valencia y Torrevieja estiman que en Españaun 30% de la población padece trastornos del sueño, y cerca de 13 millones sufrirán insomnio en algún momento de su vida, "aunque algo más del 70% de los pacientes insomnes jamás lo comunicarán ni recibirán atención médica porque creen que lo único que les pasa es que les ha tocado dormir mal", apunta el doctor Gonzalo Pin, jefe de la Unidad del Sueño de Hospital Quirón Valencia.


Cada vez son más las personas que sufren de insomnio ocasional originado por el ritmo de vida actual, que prolonga el ocio a expensas de las horas de sueño, la situación de crisis y el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir, este último factor, "uno de los mayores enemigos a la hora de irnos a la cama por la activación cerebral que provoca, lo que dificulta el inicio del sueño", como advierte el doctor Pin.


El insomnio crónico tiene un origen multifactorial y sus efectos están asociados directamente con el deterioro de las funciones cognitivas y psicomotoras como la memoria, la concentración, el razonamiento, la atención y el tiempo de reacción. "Otro trastorno que aparece con la privación de sueño es una disminución de la tolerancia a la glucosa, por lo que se ha demostrado que los insomnes son más proclives a la diabetes al no poder manejar sus niveles de glucemia. También sabemos que la falta de sueño favorece la obesidad. Todas ellas son enfermedades de la sociedad actual que, junto con otros factores como la dieta o el sedentarismo, son el origen de lo que se denomina síndrome metabólico", explica el doctor Esteban de Vicente, jefe de la Unidad del Sueño de Hospital Quirón Torrevieja.Este enlace se abrirá en una ventana nueva


Recomendaciones para disfrutar de una buena calidad de sueño


- No irse a la cama ni intentar dormir si no se tiene sueño.
- Limitar el tiempo de permanencia en la cama si no se duerme.
- Hacer ejercicio diariamente a primera hora del día y evitar practicarlo a últimas horas del día.
- Evitar comidas copiosas antes de acostarnos, pero tampoco acostarnos con hambre.
- Tomar cafeína solo por la mañana y en cantidades adecuadas.
- No beber alcohol al menos cuatro horas antes de acostarse.
- Mantener la habitación en condiciones óptimas para dormir: sin ruidos, temperatura alrededor de 20º y sin exceso de luz.