La hiperplasia benigna de próstata es una de las enfermedades más frecuentes en los varones que llegan a la madurez, hasta el punto de que afecta a la mitad de los hombres de más de 50 años y a un 80% de los mayores de 80 años, según datos de la Asociación Española de Urología (AEU). La intervención quirúrgica, ya sea a través de cirugía abierta o mediante láser, es segura y efectiva en este colectivo, y frente a los temores de muchos pacientes permite al 90% de los pacientes conservar, e incluso mejorar en uno de cada diez casos, la función eréctil.

Esta es una de las conclusiones de la II Jornada de Actualización en Hiperplasia Benigna de Próstata celebrada este fin de semana en la Clínica La Luz (grupo Quirónsalud) con la colaboración de la Asociación Española de Urología (AEU) y la Sociedad Urológica Madrileña (SUM) y que ha permitido comparar, mediante siete operaciones transmitidas en directo desde el quirófano, las diferencias entre los distintos láseres indicados en la cirugía de esta patología (láser de Holmium, de tulio y verde).

"Muchos pacientes siguen teniendo temor por las consecuencias de una operación de este tipo en su esfera sexual pero realmente no tienen que preocuparse; nuestra experiencia indica que la gran mayoría mantiene la función eréctil que tenía antes de la intervención, e incluso hemos observado que en torno a un 10% la mejora", explica el doctor Javier Romero Otero, director de la jornada y especialista del Servicio de Urología de la Clínica La Luz, del que también forman parte los doctores José Manuel de la Morena y José Manuel Duarte, asimismo participantes en la jornada. "Si hablamos de operaciones de cáncer de próstata la cosa cambia, ya que en ese caso sí suele provocar impotencia en al menos el 50% de los casos", añade el especialista.

En el caso de la hiperplasia benigna de próstata, una vez realizada la vaporización o enucleación de la próstata la mayoría de los pacientes dejan de eyacular, "pero llegan al orgasmo igual que lo hacían antes y el placer es el mismo --señala el doctor Romero--; otra cosa es que ya tengan disfunción eréctil establecida antes de la intervención".

En cuanto al mejor método quirúrgico para tratar esta patología, la cirugía abierta sigue siendo la técnica de elección en la mayoría de los centros sanitarios, sobre todo en próstatas grandes, ya que "consigue mejores resultados funcionales y consigue efectos más perdurables en el tiempo". Sin embargo, tal como resalta este especialista de la Clínica La Luz, "es muy agresiva, ya que hay que abrir el abdomen; tiene un alto porcentaje de transfusiones y puede haber complicaciones en forma de sangrado". También se emplea, en próstatas pequeñas (menos de 60-80 gramos), la resección transuretral.

EVITAR LOS EFECTOS DE LA CIRUGÍA ABIERTA

Por ello, tratando de "mimetizar" el procedimiento de la cirugía abierta pero evitando sus efectos secundarios, se viene recurriendo a distintos tipos de láser, que tienen la ventaja de ser mínimamente invasivos pero que requieren de un importante adiestramiento por parte de los especialistas. En este ámbito existen láseres, como el verde, que "vaporizan" la próstata, eliminando el tejido y evitando el sangrado mediante la fotocoagulación simultánea de los vasos sanguíneos.

Actualmente el láser verde el más extendido, si bien tiene el inconveniente de que con el tiempo el tejido prostático vuelve a crecer, por lo que en los últimos años se está optando por láseres como el de Holmium, que consiguen una "enucleación" de la próstata, esto es, la resección y extracción completa del tumor benigno a través de la uretra.

Según el doctor Romero, esta opción es la que más ventajas supone para el paciente, y obtiene muy buenos resultados a largo plazo, si bien se realiza en pocos centros sanitarios ya que requiere una curva de aprendizaje del especialista "larga y dificultosa". "A diferencia del láser verde, que no está indicado para próstatas mayores de 70-80 gramos, con el láser de Holmium podemos tratar todo tipo de próstatas, incluso en La Luz llegamos a operar una de 240 gramos, pero para eso es necesaria mucha experiencia y adiestramiento", añade.

De hecho, según los especialistas de la Clínica La Luz, el láser de Holmium es actualmente la única técnica capaz de equipararse en resultados funcionales la resección transuretral y la cirugía a cielo abierto; pero aportando mayor seguridad para el paciente. También se minimiza de forma notable el tiempo de ingreso hospitalario.

Por su parte, el doctor Gonzalo Bartolomé, director de la Clínica La Luz, felicitó a los organizadores de la jornada por el nivel científico de la cita y les animó a seguir trabajando para conseguir tratamientos más efectivos y con menores efectos secundarios. "Es patologías con tan elevada prevalencia, cualquier avance se traduce en enormes beneficios para la calidad de vida de muchos pacientes", indicó.