true_beamEl acelerador True Beam (haz verdadero en su traducción del inglés), de Hospital Universitario Quirón Madrid, deposita la radiación con precisión milimétrica, lo que protege los órganos sanos circundantes al tumor y permite una máxima curación con una mínima morbilidad. Esta incremento de la seguridad consigue dar mayor cantidad de radiación curativa a los pacientes y, al mismo tiempo, rebajar la duración de tratamiento y el número de sesiones necesarias.

"Los nuevos equipos de radioterapia consiguen disminuir el número de sesiones y la duración de cada una, reduciendo el tiempo necesario de cada una de ellas de 20 a tan sólo tres minutos de media", explica la doctora Elia del Cerro, jefa del servicio de oncología radioterápica de Hospital Universitario Quirón Madrid.


Además, con la nueva generación de aceleradores al paciente se le realizan tomografías computarizadas (TAC) mientras recibe el tratamiento de radioterapia. Esta prueba de imagen da a conocer la posición exacta del tumor para, así, enviar y depositar la radiación con mayor exactitud. Si el paciente se mueve, la tomografía computarizada lo detecta y ajusta el haz de radiación.


"Saber que, aunque el paciente haga movimientos, el haz va a ir donde le hemos indicado, ayuda a que aumentemos la cantidad de radiación en cada sesión y disminuyamos el número total de sesiones; de este modo, los tratamientos se acortan sin perder efectividad", concluye la doctora del Cerro, que cree que con este nuevo equipo es posible curar "de forma más exacta, con menores efectos secundarios y otorgando una mayor calidad de vida a los enfermos".