Álex GuntínImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoEl pequeño Álex Guntín, el niño vigués con parálisis cerebral protagonista de sonadas campañas de solidaridad a través de las redes sociales, principalmente con su página de Facebook ‘Ayudanos a caminar’, asiste estos días a su tercer ciclo de terapia con el Lokomat en el Centro de Daño Cerebral y Neurociencias Miguel Domínguez, en Poio, tratamiento con el que está experimentado importantes mejorías.

La modulación del tono muscular y las reacciones de enderezamiento, logrando un mayor control cefálico al conseguir mantener la cabeza erguida durante más tiempo, son algunos de los notables avances logrados por el pequeño.

Los facultativos que lo atienden destacan asimismo que, gracias a esta terapia de rehabilitación robotizada, el niño ha mejorado el apoyo plantar, es decir, la pisada al caminar, y la postura, además de aumentar la capacidad de resistencia al esfuerzo físico y la coordinación óculo-manual, obteniendo grandes resultados en las reacciones a diferentes estímulos. Se han comprobado también beneficios a nivel circulatorio, vestibular (del oído interno) y de la función gastrointestinal.

Sus padres lo acompañan cada mañana a rehabilitación (en esta ocasión ha sido un ciclo intensivo de diez sesiones) y destacan, además de todos estos progresos, la alegría y motivación del niño. "A Álex le encanta esta terapia y está contento en cuanto lo suben al Lokomat", asegura Vanessa Álvarez.

Álex Guntín en el lokomatImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contexto Álex Guntín durante el tratamientoImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contexto

El Grupo Hospitales Miguel Domínguez cuenta con el único Lokomat adaptado para uso pediátrico en todo el Noroste peninsular y uno de los tres existentes en toda España. El robot está dedicado a patologías ligadas a la movilidad producidas por lesiones que afectan al sistema nervioso, o puramente traumatológicas, ayudando a los pacientes a realizar movimientos sobre una cinta rodante para reeducar la marcha. El módulo pediátrico permite su uso en niños desde 4 años con parálisis cerebral, traumatismo craneoencefálico grave y otras patologías neurológicas.