La Federación Internacional de Atletismo (IAAF) ha sometido a la corredora a un "procedimiento extremadamente complicado" para verificar su sexo, en palabras de su portavoz Nick Davies. Esta prueba, según ha trascendido, es un análisis del SRY o gen de la masculinidad. Es sencillo, una mujer no tiene que tenerlo.
Fuente: El Mundo