Primero fue una travesía transatlántica, luego una expedición a pie en un desierto de hielo y, este año, es la conquista del Annapurna el reto que se les plantea a cinco luchadoras que han afrontado y superado ya el más importante de sus vidas: la lucha contra el cáncer.

Quirónsalud repite, por tercer año consecutivo, como Proveedor Médico Oficial de esta iniciativa de Grupo Pelayo Vida que persigue divulgar los beneficios del trabajo en equipo, del afán de superación, de esperanza y, como no, de la práctica deportiva para superar el cáncer.

"Para nosotros", explica Julio Fernández-Llamazares, Director General de Comunicación y Patrocinios del Grupo, "participar en este reto refleja la manera que entendemos de trabajar con nuestros pacientes y las patologías que les afectan: por un lado, el trabajo en equipo y el afán de superación, son pilares fundamentales nuestra actividad asistencial, no sólo en relación al personal asistencial y la importancia de que marquen su quehacer diario, sino también en la relación de éstos con el paciente, involucrándolo, situándolo en el centro de todas nuestras acciones, haciéndole partícipe de las mismas y acompañándolo más allá de diagnóstico y el tratamiento, incluso una vez superada la enfermedad." Por otro lado, la práctica del deporte con todo lo que conlleva, representa un conjunto de valores que podemos aplicar en todos y cada uno de los ámbitos de nuestra vida, personal y profesional. "Por ello", explica Fernández-Llamazares, "el trinomio salud, deporte y personas es, por simple coherencia con nuestra filosofía, un factor determinante en todas las iniciativas que nos involucramos."

Este año, cinco valientes mujeres que han luchado y vencido al cáncer, se embarcan en una aventura que las llevará desde sus lugares de origen a Nepal, donde les esperan más de 300 kilómetros en bicicleta a 4.000 metros de altura en Annapurna , la décima montaña más alta de la Tierra. Una durísima prueba en la que Lorena, Noelia, Cecilia, Begoña y Gema se enfrentarán a este nuevo reto con un doble objetivo: demostrar que hay mucha vida después de esta enfermedad y trasladar un mensaje de esperanza y lucha a todas las mujeres que han padecido o estén actualmente en tratamiento de esta enfermedad.