Han aumentado los casos o no se conocían. Ése es el dilema de los psicólogos y psiquiatras infantiles que cada año abren más historias con un trastorno del comportamiento o emocional como diagnóstico. La enfermedad del estado de ánimo en niños no se reconoció hasta 1978, cuando psicólogos y educadores se plantearon que las depresiones, la ansiedad y los cuadros de hiperactividad podían afectar también a los menores. Según la Organización Mundial de la Salud, un 4% de los niños es hiperactivo.
Fuente: La Voz Digital