Y así se lo hacen saber a sus pacientes. Habitualmente, los facultativos, cuando recomiendan eliminar el consumo de tabaco y alcohol, también aconsejan reducir el café. Sin embargo, las últimas investigaciones científicas avalan la tesis contraria. Beber café no sólo previene enfermedades tan dispares como el párkinson, el alzhéimer o la diabetes del adulto; en algunos casos, un mayor consumo resulta más beneficioso que una ingesta moderada, según puso ayer de relieve el doctor Rafael Franco, responsable del equipo de Neurobiología Molecular de la Facultad de Química de la Universidad de Barcelona y referente internacional en el estudio del párkinson y la enfermedad de Huntington.
Fuente: Cinco Días