Introducirse en las distintas ramas del árbol bronquial y, una vez allí, tomar muestras o tratar distintos trastornos respiratorios. Para poder cumplir con su papel, las broncoscopias de hoy en día se ayudan de las últimas tecnologías. El vídeo, los ultrasonidos o la realidad virtual por ordenador ayudan a los especialistas a diagnosticar o seguir enfermedades con tanta incidencia como, por ejemplo, el cáncer de pulmón.
Fuente: El Mundo