La jefa asociada de Endocrinología y Nutrición de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, Pilar Riobó, ha destacado en un comunicado que el riesgo de sufrir deshidratación aumenta en los ancianos, ya que mientras un adulto necesita ingerir 35 mililitros por kilo de peso al día, un anciano debería alcanzar los 45 mililitros o más si las pérdidas de líquido aumentan.
Fuente: Hoy Salud