Comida sana cinco veces al día y una correcta educación alimentaria, bases del menú infantilImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contexto¿Cuántas comidas necesita hacer al día un niño?, ¿cuál sería un menú tipo?, ¿y el tamaño ideal de las raciones?, ¿qué cantidad y tipo de lácteos necesita?, ¿es exagerado indicar cinco raciones de fruta y verdura?, ¿hasta dónde podemos ser permisivos en los alimentos de riesgo: snacks, bollería, grasas, etc.?, ¿qué hacer si un hijo se niega a comer? Todas estas preguntas que habitualmente se hacen los padres han tenido respuesta en el marco de la charla "La alimentación más allá de los dos años. Educación alimentaria y prevención de la obesidad", del Aula de Padres del servicio de pediatría de Hospital Quirón Marbella, celebrada este martes, día 2.

Según ladoctora Lourdes Roldán, especialista enpediatríadel centro marbellí, "los niños deben hacercinco comidas al día, sanas y equilibradas, siendo un menú principal tipo el rico en hortalizas, como espinacas, coliflor y tomate; proteínas, que se encuentran especialmente en carnes, aves pescados, huevos y legumbres; y carbohidratos, como pan, patatas, pasta y cereales". Además, advierte que el agua debe ser elemento principal para la hidratación de los más pequeños y que, "en ningún caso, debe ser sustituida por bebidas azucaradas, con gas, estimulantes o a base de zumos artificiales".

La educación alimentaria es fundamental para el correcto desarrollo infantil y pasa por comer a la mesa, sentados correctamente, acompañados, cumpliendo un horario establecido, etc. Produndizando en el tema, la pediatra digestiva incide en que "el tamaño de las raciones dependerá, en gran medida, de cada niño. El deber de los padres es ofrecerles comida sana y equilibrada y, a la vez, promover laautorregulación de los hijos. El niño debe aprender a comer, a saborear los alimentos, a tocarlos, a cogerlos, a manejar los cubiertos, etc. y ante ese proceso, que forma parte de su aprendizaje global, no se le debe forzar".

Se tiende a la desesperación si no quieren comer, pero los especialistas aconsejan tener mucha paciencia y respetar sus tiempos. "Una táctica que debemos desterrar si los niños no quieren comer es ofrecerles algo que sabemos que les gusta porque aprenderán que si rechazan algo que no les gusta, después llegará lo bueno", puntualiza la doctora Roldán. Hay que enseñarles a comer de todo,exceptuando productos perjudiciales, como chucherías, bollería, snacks o precocinados.

Leche materna y entera frente a otras

En cuanto a los lácteos, lo ideal es la leche materna, por sus innumerables beneficios para el desarrollo y la prevención de enfermedades. "Es fundamentalde los 18 a los 24 meses. A partir de entonces, existen leches de crecimiento hasta los 2-3 años. Después,la leche recomendada es la enteray, en todo caso la semidesnatada, pero no la desnatada, ya que los nutrientes que aporta esta bebida son necesarios". Igualmente, hay que descartar las leches de origen vegetal por el mismo motivo, al menos nos emplearlas en sustitución de la animal. A partir de los dos años, se recomienda el consumo de 2-3 raciones al día, entendiendo como ración un vaso, que equivale a dos yogures. "Ojo con el exceso, ya que produce estreñimiento y menor absorción de hierro", avierte la doctora Roldán.

Cinco frutas y verduras al día

La promoción deconsumir cinco frutas y verduras al díaes ya reconocida por todos y apoyada por los expertos. Pero, ¿cómo podemos conseguir cumplir con la recomendación? "Se trata de jugar a introducirlas en las distintas comidas del día, añadiéndolas de distintas formas y usándolas para picar entre horas. Además, hay que promover que los niños participen de la elección y preparación y poner las frutas y verduras siempre presentes y accesibles", termina diciendo la pediatra de Quirón Marbella.