fisioterapia 5Imagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contexto'Llevar un paso en Semana Santa como costalero, sobre uno o dos hombros, constituye una actividad física muy dura y que exige una buena preparación para evitar lesiones', explica Lourdes Álvarez Holgado, coordinadora del servicio de fisioterapia y rehabilitación de Hospital Quirón Campo de Gibraltar.


En opinión de la experta, 'la prevención de lesiones debería comenzar con un chequeo médico, fundamentalmente del aparato locomotor y cardiorrespiratorio, para detectar posibles patologías que pudieran contraindicar esta actividad, lesiones que tratar o puntos débiles que predispongan a lesiones, así como determinar posibles medidas preventivas'.


La responsable del servicio de fisioterapia y rehabilitación de Quirón Campo de Gibraltar facilita una serie de consejos prácticos para evitar lesiones indeseadas si se participa como costalero, nazareno o espectador en la Semana Santa:


Costaleros

  1. Preparación: es fundamental un entrenamiento físico adecuado y específico, diseñado por profesionales y en el que se debe trabajar todo el cuerpo de forma global, dado que la carga repercute en todo el cuerpo y no solo en el cuello o en los hombros. Lo ideal es realizar este tipo de entrenamiento durante todo el año, pero, si esto no es posible, habría que practicarlo al menos desde un mes antes de empezar los ensayos.
  2. Estiramientos: son recomendables antes de iniciar la procesión, en los relevos y al terminar el recorrido. Es aconsejable hacerlos de forma suave, movilizando las articulaciones y los músculos más implicados y huyendo de movimientos forzados y extremos, ya que, en caso contrario, más que prevenir lesiones pueden causarlas.
  3. Postura: es fundamental mantener la postura adecuada en cada momento. Se recomienda mantener la cabeza erguida y la mirada al frente, en el caso de cargar sobre los hombros y llevar la barbilla al pecho, sin forzar demasiado. En cualquier caso se debe contraer suavemente la musculatura abdominal, lumbar y glútea. El tronco debe estar erguido con la espalda recta. Es muy importante coordinar la respiración relajando el abdomen al inspirar y contrayéndolo al espirar.
  4. Protecciones y vestimenta apropiada: deben usarse fajas lumbares y de forma individualizada vendajes funcionales o vendajes neuromusculares. Es muy importante llevar el calzado adecuado.
  5. Líquidos: es recomendable ingerir agua en cantidades pequeñas y a temperatura ambiente; se puede alternar con algún liquido azucarado y con electrolitos.

Nazarenos

'En el caso de procesionar como nazareno o como promesa, es importante también hacer una preparación previa', continúa la especialista. Si no se practica actividad física regularmente sería aconsejable, al menos dos meses antes, iniciar un programa de marcha, incrementando el tiempo de duración de forma progresiva, tres días a la semana. Momento especialmente crítico es el tiempo de espera de pie, cuando la procesión hace paradas; en ese caso es recomendable cargar el peso alternando de forma simultánea sobre uno y otro pie, contraer suavemente abdomen y glúteos y mantener la pelvis en retroversión.


Espectadores

'Por último, no hay que olvidar que las personas que asisten como espectadores', concluye Álvarez, 'suelen realizar largas caminatas, aguantar de pie largos periodos de espera y, con frecuencia, con calzado inapropiado. Aquí se podrían aplicar todos los consejos anteriormente ofrecidos'.


'Para concluir', apunta la especialista, 'tanto para la preparación como en el caso de producirse lesiones posteriores, es importante consultar con los profesionales adecuados, médico rehabilitador y fisioterapeuta'.