consejos-alergia-polenImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoEl 60% de las personas -sobre los pacientes con rinitis alérgica visitados en Hospital Quirón Barcelona- ve alterada su actividad diaria a consecuencia de las alergias. Esta es una de las principales conclusiones a las que ha llegado un reciente estudio realizado por el servicio de Alergología de este centro hospitalario entre 3.000 pacientes que han acudido a consulta en este último año. Además, la llegada de la primavera, y de las consiguientes alergias a distintos tipos de pólenes, suponen un incremento de hasta un 30% de crecimiento de las visitas a estos servicios, como destaca el doctor Antonio Valero, jefe de alergología de Quirón Barcelona.

La rinitis, los problemas respiratorios derivados de esta, la dermatitis atópica y la conjuntivitis alérgica son los síntomas más habituales de las alergias a pólenes. Sobre estos síntomas, y sobre cómo combatirlos, hemos preguntado a distintos especialistas con motivo de la Semana Mundial de la Alergia, que se celebra durante esta semana.

La rinitis es uno de los principales síntomas alérgicos con los que nos encontramos en los meses de primavera. Se define como la inflamación de la mucosa nasal, caracterizada por uno o más de los siguientes síntomas: congestión nasal, estornudos o picor nasal. Es una enfermedad que afecta al 21% de la población y supone el 55% del total de consultas al alergólogo, según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). 'El objetivo fundamental del alergólogo es intentar identificar el alérgeno responsable y así ofrecer un tratamiento integral con el fin de prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades alérgicas', señala la doctora Milagros García Pérez, alergóloga de Hospital Quirón Vitoria.

Pero una vez que se produce la irrupción de los pólenes, y no se puede echar mano de la inmunoterapia (las denominadas vacunas antialérgicas, con las que se administra progresiva y crecientemente un extracto de los pólenes que producen la alergia al paciente), lo que preventivamente se debe hacer, si se presentan síntomas, es, tener en cuenta que hay menor concentración en el interior de edificios y cerca del mar y, asimismo, que los peores días son aquellos de viento, secos y soleados. El Dr. Joaquín Martín, del servicio de alergología de Hospital Quirón A Coruña, aconseja además mantener las ventanas del dormitorio cerradas, viajar con las ventanillas del coche subidas, evitar salidas al campo en plena propagación y utilizar gafas de sol.

A estas medidas preventivas cabe añadir el tratamiento sintomático de la enfermedad, que se basa en el uso deantihistamínicos en comprimidos, colirios oculares y aerosoles nasales con corticoesteroides. En caso de acompañarse de asma, se suelen utilizar los inhaladores de rescate (broncodilatadores) y los de cortioesteroides, todo siempre bajo estricto control médico. El Dr. Martín matiza que estos procesos no curan la enfermedad, simplemente la alivian y señala que' es muy importante acudir a la consulta del especialista en alergología para diagnosticar con exactitud a qué polen se es alérgico y preparar con tiempo una vacuna, antes de la siguiente temporada, que es el tratamiento realmente curativo'.

Es frecuente que las personas que padecen alergia al polen o rinitis estacional también padezcan dermatitis atópica, 'que consiste en la aparición de lesiones con eritematosas (rojeces), con picor que frecuentemente van unidas a descamación de la piel. En los alérgicos estas heridas pueden aparecer en los párpados, los labios o en cualquier otra zona de la piel', explica la Dra. Maria José García Fernández de Villalta, jefa del servicio de dermatología de Hospital Universitario Quirón Madrid. El tratamiento habitual para estas lesiones son los corticoides o los inmunomoduladores tópicos.

En primavera también se produce un aumento de la incidencia de alergia ocular debido al aumento de polen en el aire. El doctor Emmanuel Barberá, oftalmólogo del Centro Oftalmológico Quirón A Coruña, nos indica que, 'el síntoma principal de la alergia ocular es el picor que aparece en el 90% de los pacientes y en la mayoría de los casos se acompaña de ojo rojo, escozor y lagrimeo. Los pacientes a menudo también refieren sensación de cuerpo extraño, fotofobia, edema palpebral y secreción mucosa'.

La mejor manera de prevenir la alergia ocular es evitar el contacto con el alérgeno que la desencadena, por lo que una vez más resulta fundamental tener identificado cuál se trata. Para estos días, el doctor Barberá aconseja mantener las ventanas del dormitorio cerradas, viajar con las ventanillas del coche subidas, evitar salidas al campo yutilizar gafas de sol. Además, puede ayudar lavarse frecuentemente los ojos con suero fisiológico o utilizar lágrimas artificiales con el fin de eliminar el alérgeno de la superficie ocular, así como aplicar compresas frías. Durante las crisis, es preferible usar gafas en lugar de lentes de contacto, y a diferencia de lo que habitualmente se cree, no conviene frotarse los ojos, ya que puede empeorar el picor.

Por último, aprovechando que este próximo domingo se celebra el Día de la Bicicleta, en el caso de los deportistas, también conviene tener en cuenta, como resalta el doctor Antonio Giner, jefe de Medicina del Deporte de Quirón Valencia, que estas alteraciones no deben ser excluyentes para la práctica deportiva. Lo fundamental es que la práctica deportiva se haga de forma segura, saludable y adaptada a cada deportista en función de su nivel de enfermedad alérgica. Lo primero es ponerse en manos de un especialista y, además, seguir los siguientes consejos:

  • Beber mucho líquido, ya que ayuda a eliminar la mucosidad.
  • Seguir una dieta adecuada que no repercuta negativamente sobre las defensas.
  • Descansar el tiempo necesario. La reacción alérgica produce cansancio y los tratamientos, muchas veces, somnolencia.
  • Realizar la actividad física durante las horas del día cuando las concentraciones de polen sean menores, preferiblemente entre las diez de la mañana y las siete de la tarde.
  • Efectuar un precalentamiento correcto, pues ayudará a que las mucosas funcionen mejor.
  • Buscar los días más húmedos, pues los cálidos y secos facilitan la presencia de más polen. Correr en la dirección del viento para sortear, en la medida de lo posible, la entrada del mismo por las vías respiratorias.
  • Utilizar la ropa adecuada para facilitar la traspiración de la piel y evitar que se caliente.
  • Primar el ejercicio intermitente, pues se tolerará mejor que el ejercicio intenso y continuado, lo que disminuirá la fatiga y la sensación de ahogo.
  • Llevar siempre encima la medicación de urgencia.