Uno de los instantes más importantes en la vida de una mujer es el del parto. Es un momento que exige un máximo respeto y una gran empatía por parte de los profesionales sanitarios. De ahí que para conseguir que los estudiantes (futuros médicos) se enfrenten a los alumbramientos con las mejores garantías, tanto en lo que a las habilidades como al comportamiento se refiere, el Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Quirónsalud San José ha diseñado, en colaboración con la Universidad EuropeaEste enlace se abrirá en una ventana nueva,unos simulacros en los que los alumnos de 6º de Medicina pueden trabajar los distintos aspectos en torno al nuevo nacimiento.

Cada simulacro, en el que participan cuatro profesionales y un estudiante, dura una media de 20 minutos, tiempo en el cual una paciente que desea un parto sin epidural (primípara o multípara en función de la simulación) y que ha llegado al hospital en una primera fase de parto avanzada es capaz de finalizar su dilatación y tener una segunda fase del parto muy realista.

Desarrollo de la acción

El estudiante, que ejerce de "residente" de ginecología y obstetricia, recibe una llamada en la que se le solicita que baje a paritorios ante una paciente con sensación clara de pujo que ha sido ingresada directamente. La última frase es: "Por favor, baja; el acompañante está muy nervioso". Ante esta situación el alumno accederá a una sala de paritorios simulada, en las instalaciones de la Facultad de Ciencias Biomédicas y de la Salud de la Universidad Europea, en la que tendrá que obtener los datos más relevantes de la historia clínica y atender a la paciente, aplicando tanto la teoría que ha aprendido como transmitiendo la calma y el respeto que la situación requiere.

En este aprendizaje se actúa de manera simultánea: un obstetra (el doctor Carlos Piñel o el doctor Marcos Cuerva, médicos especialistas del Hospital Quirónsalud San José y profesores colaboradores docentes de la Universidad Europea) actúa como acompañante de la paciente y, además, registra todos los detalles necesarios para corregir y mejorar las habilidades del estudiante (se fija en dónde coloca las manos durante la espera, en cómo habla con la paciente...). Un segundo obstetra (uno de los dos doctores) supervisa al "residente" mientras ejerce el papel de médico adjunto de guardia (corregirá si es preciso alguna posición de manos, la interpretación del control de bienestar fetal o los puntos necesarios de higiene y esterilidad). Un técnico controla la evolución del parto, las contracciones, la monitorización fetal (bien sea continua o intermitente). Un cuarto profesional, en este caso una profesora voluntaria de la Universidad Europea, hace el papel telemático de parturienta, observa la situación, escucha la conversación y tiene en cuenta la progresión del parto. Su voz es transmitida por altavoces situados en la boca del fantoma que representa a la mujer en la simulación. El último colaborador es un estudiante que actúa como personal del área de paritorios y asiste a quien está tomando parte en el simulacro (acerca las pinzas de cordón, ayuda a administrar fármacos, etc).


Foto simulacro


El simulacro termina con un parto atendido por uno de los obstetras (hace el papel de acompañante uno de los alumnos). Y luego un ‘debriefing’ (discusión de grupo) en la que se analizan los distintos detalles a mejorar. "Creemos que con estos simulacros se mejoran no solo las habilidades técnicas sino también la capacidad del alumno para transmitir calma y empatía durante un nacimiento", comenta el doctor Cuerva.

Según este especialista, "ha sido muy interesante observar cómo a los estudiantes les cuesta recordar ciertos conceptos teóricos ante la situación en la que el acompañante simulado se muestra muy nervioso y la paciente simulada grita a causa del dolor del parto; sin embargo, son capaces de ejercer una asistencia correcta".

"Los simulacros en obstetricia se consideran claves en la formación de estudiantes de Medicina, pues preparan a los futuros médicos en campos en los que el respeto a la intimidad de los pacientes es fundamental", concluye el doctor Cuerva.

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