Prueba de DensitometríaEl Grupo Hospitales Miguel Domínguez ha puesto en funcionamiento una nueva unidad específica para la detección y tratamiento de la osteoporosis, una enfermedad metabólica muy frecuente, principalmente en personas mayores, que se caracteriza por la disminución de la masa ósea y una alteración en la arquitectura de los huesos.

El doctor Alejandro Regueiro Domínguez, responsable del nuevo servicio, advierte que esta dolencia está todavía infradiagnosticada, y alerta de que una mayor fragilidad de los huesos y el adelgazamiento de los mismos (osteopenia) aumenta el riesgo de sufrir fracturas, que en estos casos tendrán un proceso de recuperación mucho más lento.

La nueva unidad se ubica en instalaciones en el Hospital Miguel Domínguez en la calle de Castelao de Pontevedra y está dotada con la última tecnología para la realización de densitometrías óseas, la prueba básica para detectar estar patología midiendo la masa ósea de la columna vertebral y de la cabeza del fémur. Según los resultados de este examen se establecerán los procedimientos más adecuados para hacer frente a la enfermedad y evitar, sobre todo, el riesgo de posibles fracturas. Se realizarán consultas periódicas de control y se establecerá un plazo de 1,5-2 años para la revisión de la densitometría y mantener o ajustar el tratamiento.

La osteoporosis afecta principalmente al 30-40% de las mujeres postmenopáusicas y al 50% de las personas mayores de 76 años, y existen factores de riesgo alto en las personas con peso bajo (IMC<20kg/m2), con antecedentes personales de fracturas y antecedente materno de fractura de fémur. El consumo de corticoides y las caídas también incrementan el riesgo, por lo que los especialistas recomiendan realizar una densitometría de forma periódica, con frecuencia no superior a dos años, para estos casos.

Una dieta rica en calcio y en vitamina D ayuda a mantener unos niveles adecuados, combinada con ejercicio físico diario, así como evitar el consumo de tabaco y alcohol, y controlar la ingesta de cafeína.

En el caso de los pacientes con osteoporosis con mayor riesgo de presentar una fractura, los tratamientos farmacológicos, que el médico establecerá en cada caso concreto, podrán pasar por el uso de calcio y vitamina D, bifosfonatos (ácido alendrónico, ácido risedrónico y ácido etidrónico), raloxifeno, terapia hormonal sustitutiva, calcitonina, teripratida, denosumab, o ralenato de estroncio.

En general, una nutrición adecuada, ejercicio físico, prevenir caídas, realizar densitometrías periódicas o una buena rehabilitación tras una fractura, son consejos que ayudan a cualquier persona a prevenir esta dolencia.