Esta patología tiene un 20% de prevalencia y principalmente afecta a mujeres de entre 30 y 50 años

Con el método de la embolización venosa se mitigan las molestias de una forma rápida y mínimamente invasiva

Marbella, 12 de noviembre de 2015. El Servicio de Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular del Hospital Quirónsalud Marbella, que dirige el doctor Rubén Rodríguez Carvajal, ha organizado mañana, viernes día 13, una jornada sobre el síndrome de congestión pélvica, a la que asistirán cirujanos vasculares de diferentes puntos del territorio español para formarse en técnicas de embolización o eliminación del flujo circulatorio para tratar esta patología. Este equipo médico de Quirónsalud Marbella es uno de los de mayor experiencia en este procedimiento dentro del sistema sanitario andaluz, con más de cien tratamientos realizados.

"El síndrome de congestión pélvica es una enfermedad compleja que afecta, principalmente, a mujeres de entre 30 y 50 años y que suele desarrollarse sobre todo tras el embarazo, con un 20% de prevalencia", expone el doctor Rodríguez Carvajal. El origen se relaciona con el importante aumento de la vascularización producida en la región útero-ovárica, zona donde se desarrollan las varices. Esta patología se manifiesta a través de dolor crónico en la pelvis, pesadez en la región inferior del abdomen y molestias durante las relaciones sexuales.

Sin embargo, según el jefe del Servicio de Cirugía Vascular y Endovascular del Hospital Quirónsalud Marbella y del Hospital Quirónsalud Campo de Gibraltar, "este síndrome tarda en diagnosticarse, ya que las afectadas le otorgan poca importancia e ignoran que la molestia tenga solución". Se presenta sin causa ginecológica, asociado a reglas dolorosas y con molestias variables e inespecíficas en los días premenstruales como consecuencia de un mayor aumento del flujo sanguíneo venoso al coincidir con la ovulación.

Técnica de la embolización venosa en la pelvis

Bajo el título Insuficiencia venosa pélvica, diferentes especialistas se formarán con la técnica de la embolización venosa en la pelvis, que es un recurso clínico para mitigar las molestias derivadas de esta dolencia. Se trata de un procedimiento endovascular mínimamente invasivo con una doble finalidad: la diagnóstica y la terapéutica. Inicialmente, permite confirmar o descartar la existencia de la congestión pélvica y, en caso afirmativo, ejecutar al mismo tiempo la embolización venosa.

De esta forma, el procedimiento consiste en bloquear el flujo venoso que transcurre por las varices útero-ováricas, introduciendo un catéter a través de una punción en la ingle o en el brazo que cierra las venas afectadas desde dentro, hace que la presión que estas soportan disminuya y evita que se desarrollen otras varices nuevas.

Asimismo, entre sus ventajas, el cirujano Rodríguez Carvajal señala "su carácter mínimamente invasivo y la rapidez en el desarrollo de la intervención, de 50 a 90 minutos, dependiendo del número de venas a tratar". Esta intervención, que se lleva a cabo en la sala de radiología intervencionista, también tiene como beneficio una corta estancia hospitalaria, de apenas unas horas o, a lo sumo, un día de ingreso.