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El Hospital Quirónsalud Toledo, primer centro de Castilla La Mancha en aplicar una técnica pionera para tratar Hiperplasia Benigna de Próstata

Dr. Álvarez Urología Intervención HBP vapor aguaDr. Álvarez Urología Intervención HBP vapor agua


  • El centro ha sido pionero en poner a disposición de sus pacientes la inyección de vapor de agua para abordar esta patología
  • Se trata de una técnica mínimamente invasiva que ha permitido intervenir la HBP sin necesidad de ingreso hospitalario

Toledo. 4 de noviembre de 2020. El Servicio de Urología Este enlace se abrirá en una ventana nuevadel Hospital Quirónsalud Toledo es el primero de toda Castilla-La Mancha en poner a disposición de sus pacientes la inyección de vapor de agua para el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata (HBP) y ya la ha empleado con éxito en varios pacientes que se han beneficiado de esta técnica mínimamente invasiva y no han requerido ingreso hospitalario.

Este tratamiento consiste en inyectar vapor de agua a la próstata, provocando la muerte celular del tejido y su posterior eliminación natural por el cuerpo.

Puede realizarse con anestesia local, aunque es recomendable asociar una ligera sedación. Esto permite al paciente estar más cómodo. "Utilizamos una cámara, a través de la uretra, que nos aporta una visión exacta de la zona de la próstata que vamos a tratar. Inyectamos el vapor de agua en dos o tres puntos de cada lóbulo de la próstata y retiramos el dispositivo. El vapor de agua destruye el tejido prostático consiguiendo que la próstata se retraiga, aliviando así los síntomas que la compresión de esta produce. Todo esto no dura más de diez minutos. El tratamiento es ambulatorio, por lo que el paciente se puede ir a casa una vez finalizado", ha explicado el doctor Luis ÁlvarezEste enlace se abrirá en una ventana nueva, urólogo del Hospital Quirónsalud Toledo.

Alternativa a la cirugía abierta

Hasta hace poco la alternativa era un tratamiento con las técnicas clásicas como la cirugía abierta, la resección transuretral (RTU) de la próstata o la vaporización o la enucleación prostática con láser, en las que pueden existir complicaciones como la incontinencia urinaria, sangrado que requiera transfusión o la disfunción eréctil y la eyaculación retrógrada. Esta terapia es eficaz y seguridad, con una muy baja tasa de efectos secundarios o complicaciones. De hecho, consigue preservar la eyaculación en hasta un 96% de los casos, función frecuentemente alterada por los tratamientos médicos o quirúrgicos convencionales.

Además de su realización sencilla y fácilmente reproducible, esta técnica permite resolver de una vez un problema para el que habitualmente se prescriben tratamientos farmacológicos de forma crónica, que no están exentos de efectos secundarios y que no actúan sobre el problema de base, sino sobre los síntomas derivados del mismo. "Una vez que el procedimiento se lleva a cabo, el paciente puede regresar a su casa a las pocas horas y lo único que necesita es llevar una sonda durante tres a cuatro días, que le será retirada también en el centro hospitalario donde se le practica la intervención", señala el urólogo.

Preserva la próstata y reduce los efectos secundarios

La hiperplasia benigna de próstata afecta aproximadamente al 50% de la población masculina entre los 51 y 60 años de edad, y hasta el 90% de los hombres mayores de 80 años. Este agrandamiento de la próstata puede comprimir la uretra y, por consiguiente, reducir o bloquear por completo el flujo de orina desde la vejiga, provocando síntomas incómodos durante la micción, que de forma variable alteran la calidad de vida del paciente y en ocasiones se asocia a complicaciones potencialmente graves como las infecciones de orina, el sangrado o la retención aguda de orina.

Con este procedimiento se preserva la próstata y todas sus funciones, al ser mucho menos radical que otras técnicas. No produce impotencia sexual ni incontinencia urinaria. Además, se trata de una técnica mínimamente invasiva, rápida, segura, con pocos efectos secundarios, que no requiere ingreso hospitalario y que en muchos casos puede sustituir a la cirugía clásica o al tratamiento farmacológico.