¿En qué consiste el estudio biomecánico de la pisada?podoscopiopodoscopio

Todos nos movemos a través de movimientos puramente mecánicos y el estudio biomecánico de la pisada consiste básicamente en aplicar esa mecánica a la biología del cuerpo humano.

En primer lugar, se escucha al paciente para saber qué le duele, cuáles son sus percepciones, quién le ha derivado a la consulta, en caso de que haya sido derivado por otro especialista, etc. Esto, que puede parecer algo muy obvio, es una parte fundamental del estudio.

A continuación, realizamos un chequeo anatómico del pie que normalmente se lleva a cabo en la camilla con el paciente sentado y tumbado en diferentes posiciones. Se palpa el pie y se estudia su estructura ósea, su musculatura y la relación que existe con las extremidades inferiores.

El siguiente paso es un estudio podoscópico. El podoscopio es un aparato compuesto de varios cristales que nos permite visualizar en detalle la planta del pie. Una vez que obtenemos los resultados del podoscopio, continuamos el estudio del pie en estático en una plataforma de presiones. Esta plataforma nos proporciona una serie de imágenes que nos indican exactamente cómo pisa el paciente: cuáles son sus puntos de apoyo, si hay algún punto en el que ejerce demasiada presión, si hay otros puntos que debería apoyar y que, sin embargo, no está apoyando...

Cada pie tiene una arquitectura determinada y en función de esa arquitectura tiene un comportamiento mecánico que deriva en un movimiento. Sin embargo, es muy importante saber que existen pies que no se comportan en consonancia con su arquitectura y, por eso, es fundamental estudiarlos también en movimiento.

Para ello, contamos con una plataforma de presión larga, de cinco metros, donde analizamos cómo son los pasos que da una persona. Esos datos quedan registrados en un sistema informático que nos proporciona información muy valiosa sobre la pisada del paciente.

Y, ya por último, utilizamos una cinta de correr, como las de los gimnasios, que tiene incorporada una cámara de alta velocidad. Este tipo de cámaras perciben movimientos o secuencias de movimientos totalmente imperceptibles para el ojo humano y que pueden ser claves a la hora de realizar el diagnóstico final.

¿Qué tipo de pacientes son los que más acuden a esta consulta?

Aquí vemos principalmente pacientes de origen traumatológico y vascular pero tratamos casos muy diversos: desde niños con problemas en los pies o en las articulaciones relacionadas con los pies hasta personas mayores con fenómenos degenerativos propios de la edad, pies diabéticos, deportistas profesionales, trabajadores de cadenas de producción que utilizan a diario calzado de seguridad, etc…

¿Cuáles son los tratamientos más efectivos para este tipo de dolencias?

La gran mayoría de estas dolencias pueden solucionarse con la plantilla adecuada. Parte de nuestra unidad está compuesta por un departamento que se dedica exclusivamente a la fabricación de este tipo de prótesis. La elaboración de una plantilla es, a día de hoy, increíblemente compleja y diversa. Se pueden emplear infinidad de técnicas de fabricación y, por ello, es importantísimo, por una parte, analizar en profundidad los pies del paciente para saber qué técnica es la más adecuada en cada caso y, por supuesto, por otra parte, disponer de los medios necesarios para poder fabricarlas.

Resulta fundamental para que la prótesis sea efectiva que sea totalmente única y personalizada para cada pie.