Un nódulo pulmonar solitario es una imagen redondeada y aislada en el pulmón, no mayor de 30 milímetros. La radiografía de tórax es la que suele detectarlo como hallazgo accidental, pero normalmente se necesita que tenga 1 centímetro para detectarlo. La tomografía axial computerizada (TAC) puede detectar nódulos muy pequeños.
Fuente: La Razón