implante_coclearEl Dr. Luis Lassaletta, del servicio de Otorrinolaringología, en un momento de la implantación.

El implante coclear es un dispositivo que permite a las personas con sordera severa y profunda algo tan preciado como volver a oír. Este dispositivo es capaz de sustituir la estimulación de las células ciliadas de la cóclea que ocurre en la audición normal, por señales eléctricas que estimulan las fibras nerviosas del nervio auditivo, para permitir el reconocimiento del habla. "El implante consta de dos partes: un dispositivo que se implanta quirúrgicamente dentro del hueso temporal donde se aloja el oído, del que sale una guía de electrodos que se introducen en la cóclea (oído interno). La segunda es el dispositivo externo o procesador de sonido donde se recibe la información auditiva y se transforma en una señal eléctrica", explica el doctor Luis Lassaletta AtienzaEste enlace se abrirá en una ventana nueva, otorrinolaringólogo responsable de la Unidad de Implantes Cocleares del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid.

Esta Unidad, englobada en el Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid dirigido por el doctor Carlos Ruiz EscuderoEste enlace se abrirá en una ventana nueva y que se creó hace un año y medio, ya ha colocado más de una decena de implantes cocleares, una labor que sería imposible sin el trabajo conjunto de especialistas en otorrinolaringología entrenados en el diagnóstico y en la colocación de implantes, neurólogos especializados que descartan otro tipo de patologías asociadas, audiólogos que realizan las evaluaciones audiológicas y el seguimiento auditivo del paciente, técnicos especialistas en la programación de implantes, así como logopedas y rehabilitadores que ayudan al implantado a desarrollar el lenguaje oral a través de la audición con el fin de lograr una óptima integración a nivel social, escolar y laboral, en la que la familia es el motor principal de la rehabilitación del paciente, además de la coordinación con el entorno escolar u otros terapeutas.

Los implantes cocleares están indicados en casos de personas completamente sordas o con muchas dificultades auditivas que no obtienen suficiente beneficio de los audífonos convencionales.

Existen dos perfiles principales: "los niños que nacen con una hipoacusia (sordera) y que, por tanto, no desarrollan el lenguaje, porque no han adquirido las habilidades auditivas necesarias al no poder escuchar; y niños y adultos que desarrollan una hipoacusia (sordos) cuando ya habían adquirido el lenguaje", detalla el doctor Lassaletta.

En los niños que nacen sordos, lo más adecuado es que sean implantados lo antes posible, siempre y cuando estemos seguros de que el bebé sufre una sordera profunda. Existe margen hasta los dos años para obtener buenos resultados. "Cuanto antes se haga, los beneficios de la implantación aparecen antes".