Por su parte, el jefe de la Unidad de Enfermedades Metabólicas Óseas de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, Manuel Díaz Curiel, aclara que «aunque este tema trae en jaque a los cirujanos maxilares, no existen suficientes datos para alarmarse, aunque sí existe riesgo.
Fuente: La Razón