Llega el verano, momento ideal para cuidar de nuestra diabetes. El doctor Alberto Aliaga, especialista en Endocrinología y Nutrición de Quirónsalud Sagrado Corazón explica que en esta época del año, normalmente, "disponemos de mayor libertad de horarios para practicar ejercicio, organizar nuestros menús e incorporar una amplia variedad de frutas y verduras de temporada que nos ayudan a mejorar nuestra salud". Pese a ello, el especialista apunta cinco prácticos consejos que ayudarán a los diabéticos a pasar unas agradables vacaciones sin que les pase factura la enfermedad:ALBERTO ALIAGA-

  • Debido a las altas temperaturas, debemos prestar especial atención a la hidratación. Recomendamos el consumo de agua, infusiones y bebidas edulcoradas (light, zero…) que no aportan azúcares ni calorías. Hay que tener cuidado con las bebidas ricas en azúcares y/o alcohol (zumos, refrescos azucarados, batidos, horchatas, granizados, cervezas…). Si no lo tenemos, nuestro peso y nuestra diabetes se resentirán. Con la edad perdemos parcialmente la sensación de sed, por lo que hay que recordar a nuestros mayores que deben beber con frecuencia para evitar deshidratarse.
  • La pérdida de rutina lleva a horarios irregulares, picoteos y comidas frecuentes fuera de casa, donde el consumo de alimentos ricos en calorías (helados, alcohol, snacks, fritos…) enturbia el esfuerzo de todo el año. Es aconsejable, pues, su consumo de forma ocasional.
  • A la hora de practicar ejercicio debemos eludir las franjas horarias con temperaturas más altas para librarnos del temido golpe de calor y, por supuesto, proteger adecuadamente nuestra piel con cremas fotoprotectoras, así como nuestra visión con gafas de sol homologadas si fuese necesario. Recomendamos cualquier actividad que nos divierta y nos estimule a practicarla con asiduidad.
  • En pacientes en tratamiento con insulina sugerimos que procuren no exponerla al sol y las altas temperaturas, para lo cual existen pequeñas neveras portátiles. Un consejo práctico para aquellos que viajan en avión al extranjero: resulta muy útil llevar consigo un informe de su médico para no tener problemas en los controles de seguridad.
  • Los pies son especialmente sensibles en verano, ya que sudan más y se encuentran más expuestos a cualquier herida. Especialmente en pacientes con neuropatía sensitiva aconsejamos mantenerlos secos, inspeccionados a diario y no caminar descalzos, utilizando calzado y calcetines adecuados.

"El verano es un periodo fantástico para el descanso, la diversión y compartir gratos momentos con familiares y amigos, pero ello no debe estar reñido con mantener unos hábitos de vida saludable", concluye el doctor Aliaga.