Cerament Spine Support, como se conoce el nuevo material, es un sustituto óseo cerámico que permite su aplicación mediante cirugía ambulatoria y sólo requiere anestesia local. Una de sus principales ventajas es el alivio prácticamente inmediato del dolor que sufre el paciente: dos horas después de la intervención puede disfrutar de una vida normal.

Este sustituto óseo se basa en un sulfato de calcio sintético reforzado con hidroxiapatita. Gracias a esta composición se incrementa la osteoconductividad del producto y se retrasa la reabsorción del sulfato de calcio, con lo que se adapta mejor a la velocidad normal de regeneración ósea.

Resiste a compresiones

La fase de sulfato de calcio se reabsorbe gradualmente y así permite la regeneración ósea y la integración con el tejido óseo del paciente, mientras que el componente residual de hidroxiapatita refuerza el hueso osteoporótico y la vértebra frágil a largo plazo. Además, tiene una resistencia a la compresión que imita la del hueso esponjoso y por esta razón reduce el riesgo de nuevos aplastamientos en las vértebras adyacentes.

Durante los 24 meses que durará el proceso se llevarán a cabo las operaciones y se analizarán los resultados de las densitometrías realizadas a los pacientes antes y después del tratamiento.

El objetivo es minimizar los problemas asociados a las fracturas vertebrales. Más de dos millones y medio de mujeres padecen osteoporosis en España: al año se producen 500.000 fracturas vertebrales y 150.000 fracturas de Colles.