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A los efectos de acceso a la historia clínica del menor, declaro y certifico que, en la actualidad, ostento la patria potestad sobre el/la menor, comprometiéndome, en caso de que por cualquier eventualidad pierda la patria potestad o tutela sobre el/la menor, a comunicarlo con carácter inmediato al Hospital.

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Menos sensibles al tacto

Las intervenciones de cirugía plástica en las mamas alteran la percepción ante las caricias de la pareja. Los expertos advierten de que el placer puede recuperarse con el tiempo

Es el arte-instinto de la seducción, órgano característico y encomiable donde los haya, tanto por lo que insinúa, como por lo que representa. Y levanta pasiones, las de ellos sólo con verlos y las de ellas, al tocarlos. No obstante, la sensibilidad de los pechos de la mujer al estímulo varía de una a otra.

Mientras algunas se «ponen como una moto» con su propio roce o el de su otras, en cambio, casi ni se inmutan. Y la explicación a este fenómeno la suelen reducir a tener más o menos terminaciones nerviosas en los pezones. No obstante, expertos como Óscar Martínez, jefe del Servicio de Ginecología de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, aclara que «es como todo, hay personas con mayor o menor sensibilidad pero no es cuestión anatómica, ni de terminaciones nerviosas, sino de cómo se percibe por cada individuo». Es decir, si a una le gustan sus pechos y tiene una relación positiva con ellos, estará más abierta a las sensaciones físicas que produce el tacto en los senos. Por el contrario, si no se siente cómoda con ellos, se mostrará menos dispuesta a cualquier estímulo en esa zona, por mucho que la pareja se las ingenie para excitarla.

Otra falsa creencia extendida es la que asegura que la sensibilidad se ve afectada por tomar anticonceptivos orales. Anna Coll, ginecóloga del Centro Médico Teknon de Barcelona explica que «no hay estudios que demuestren que este tipo de anticonceptivos afecten a la sensibilidad erótica. Lo que si pueden hacer es aumentar las sensaciones en cuanto a tensión mamaria, molestias o dolor».

Implantes

Otros factores externos que producen alteraciones son los implantes de silicona para realzarlos, o bien las intervenciones de reducción de tamaño. «Es algo lógico, ya que en esta clase de intervenciones se seccionan diversos conductos, nervios y tejido bajo la piel», añade Anna Coll.

Por su parte, el cirujano plástico José Díaz Torres matiza que «depende también del tipo de cirugía que se realiza. Si la incisión para el implante es en la axila (transaxilar) o inframamaria, no tiene por qué haber problemas. Es más, incluso se gana sensibilidad, ya que el pecho está a flor de piel y el simple roce de la ropa hace que la paciente sienta más. Sin embargo, si se realiza alrededor de la areola, en ocasiones sí puede perder sensibilidad», ya que hay que se deben separar los músculos y el tejido conectivo.

Las candidatas a pasar por quirófano deben saber que «cualquier herida quirúrgica provoca una sensación de adormecimiento de la piel, por sección de los nervios y que puede ser temporal ya que tienen un crecimiento muy lento», especifica la ginecóloga del Centro Médico Teknon.

Lo mismo ocurre con la operación contraria, que en algunos casos puede haber una reducción o pérdida de sensibilidad en una o ambas areolas, que habitualmente se recupera con el paso del tiempo. Por lo que Lucía, madrileña de 22 años, puede estar tranquila. «Me operé hace dos meses. En mi caso, tenía una talla 95, pero estaban un poco caídas. Me realizaron un levantamiento con la técnica de ?T? invertida y me colocaron unas pequeñas prótesis de 250 gramos en cada pecho. La verdad es que me costó mucho que mi familia me dejara operarme, pero finalmente lo logré», explica.

El problema de esta joven es que, a día de hoy «no siento lo mismo. De hecho, he perdido bastante, porque antes tenía muchísima sensibilidad en esa zona y desde que me operaron ya no, sobre todo en la parte de la areola y el pezón».
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