El jueves, 28 de abril se inauguraba la II edición de las "Charlas de orientación para un mejor seguimiento del embarazo y cuidado del recién nacido" organizadas por Hospital Quirónsalud Sur, que se desarrollarán entre los meses de abril y diciembre de este año.


Alimentación mujer embarazadaEn esta ocasión la Dra. Carmen Oteo, Jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia, se refirió a la alimentación de las mujeres embarazadas, ofreciendo a las dieciséis parejas asistentes algunas nociones sobre los sistemas de conservación de los alimentos, gérmenes de transmisión alimentaria, elementos tóxicos de determinados alimentos para la embarazada y algunos consejos sobre cómo se debe comer durante el embarazo.

Tal y como ponía de manifiesto la Dra. Oteo, "durante toda la gestación la mujer embarazada contactará con millones de gérmenes diferentes, unos más tóxicos que otros (besos, dar la mano, beber del vaso de su pareja,….) y por ello no debemos ser obsesivos, aunque sí deben seguirse unas normas básicas y razonables para cuidarse, al menos, en aquello que podamos controlar".

En cuanto a "cómo y qué" debe comerse durante el embarazo, debemos tener en cuenta que la mujer gestante, en general, no suele presentar malnutrición en nuestro país, aunque es indudable que su modo de vida va a afectar a su modo de alimentación. La actividad laboral, las tareas domésticas y otros factores cotidianos dificultan la correcta ingesta al no realizar las tomas necesarias, favoreciendo periodos de ayuno largos, consumiendo productos fastfood -absolutamente inadecuados- por falta de tiempo, o comidas de escasa calidad nutricional.

A este respecto, la Dra. Oteo ofreció una serie de consejos:

- Una dieta equilibrada para la embarazada debe reunir alrededor de 5-6 tomas al día: es tan negativo el ayuno prolongado como la comida copiosa.

- Cereales, frutas, verduras, tubérculos y hortalizas deben estar presentes de forma diaria en la dieta, siendo fundamental extremar su lavado.

- Las carnes, pescados, huevos y legumbres constituyen un adecuado aporte de proteínas, vitaminas y minerales sin tener un consumo excesivo. Recordando evitar carne y pescado crudos.

- Pastelería, patés o bollería industrial, deben consumirse de forma esporádica.

- Debe limitarse el uso de aceites y grasas, sobre todo de origen animal con elevada cantidad de grasas saturadas.

- El consumo de leche semidesnatada o desnatada, sobre todo aquellos productos complementados con vitaminas liposolubles, puede ser adecuada, incluso mejor para muchas mujeres.

Para finalizar, es importante adecuar la dieta al Indice de Masa Corporal (IMC) y a la actividad física de cada mujer, de forma que se recomienda una ganancia ponderal dependiendo del IMC. En todo caso, la forma de ganar peso ha de ser lenta y progresiva, asumiéndose una ganancia /semana de 400-450 g en el segundo y tercer trimestre.