El uso de biomateriales que se integran perfectamente con la estructura ósea del paciente, la administración de factores de crecimiento óseo y membranas para la regeneración de tejidos y la aplicación de nuevos desarrollos diagnósticos como la planificación virtual en tres dimensiones están revolucionando el mundo de los implantes dentales, que gracias a estos avances se han convertido en la mejor opción para sustituir una pieza dental en un adulto.

Esta es la principal conclusión de los expertos que han participado en la Clínica La Luz en un curso para especialistas organizado por la Sociedad Española de Cirugía Oral y Maxilofacial (SECOM) y coordinado por los doctores José Luis Cebrián y Néstor Montesdeoca, especialistas de La Luz y miembros de la SECOM. "Los implantes dentales han mejorado de forma radical en los últimos años, tanto en materia de precisión y resultados como en lo que se refiere a minimizar las molestias para los pacientes", explica el doctor Cebrián.

"En el caso de los materiales –prosigue—disponemos ya de compuestos basados en el titanio que se integran perfectamente en el hueso, llegando a formar un todo con el tejido biológico del paciente gracias a que sus características permiten la colonización de su superficie con células osteoprogenitoras; todo esto garantiza una fiabilidad y una durabilidad máximas, de en torno a 30 años, para la nueva pieza dental".

No obstante, en ocasiones existen carencias de hueso propio o defectos en la mandíbula que impiden la adecuada colocación del implante dental. "Por ello antes es preciso regenerar ese tejido mediante injertos de hueso sintético y membranas de colágeno que permiten, primero, la cicatrización, y después la consolidación del nuevo tejido óseo sobre el que se va a colocar el implante", señala por su parte el doctor Néstor Montesdeoca.

Paralelamente, en los últimos años ha comenzado a utilizarse plasma rico en factores de crecimiento (PRGF) con el fin de regenerar el tejido mandibular, sobre todo cuando existe necrosis por falta de riego sanguíneo, una patología común en pacientes crónicos que han recibido durante varios años corticosteroides (como asmáticos) y también mujeres en tratamiento con bifosfonatos para la menopausia.

Esta tecnología consiste en obtener el plasma de la sangre del paciente, que contiene una gran concentración de plaquetas, las cuales liberan una gran cantidad de factores de crecimiento provocando distintas señales celulares que aceleran y optimizan la reparación de los tejidos mandibulares.

PLANIFICACIÓN VIRTUAL EN 3D

En cualquier caso, para que estas actuaciones tengan éxito es importante que el especialista conozca el problema del paciente con la mayor precisión, lo que es posible gracias a los nuevos sistemas de diagnóstico que permiten obtener imágenes en tres dimensiones.

Se trata, en concreto, de escáneres de última generación que, combinando la tomografía computerizada de haz cónico con un sistema de adquisición de imágenes en tres dimensiones que permite visualizar la disposición de los tejidos blandos, proporcionan a los especialistas una imagen realista en tres dimensiones de la zona a intervenir, llegando incluso a recrear los cambios faciales que experimentará el paciente una vez terminado el procedimiento, como ocurre en el caso de implantes guiados por ordenador.

"Con todas estas herramientas estamos en disposición de asegurar a nuestros pacientes los mejores resultados, resultados que se van a mantener prácticamente de por vida", concluye el doctor Cebrián.

Por último, el doctor Gonzalo Bartolomé, director de la Clínica La Luz, consideró que en el ámbito de los implantes dentales "los avances en nuevas tecnologías y el desarrollo de materiales innovadores, junto con cursos como este de la SECOM que dotan de la máxima capacitación a los profesionales, aseguran a los pacientes las máximas garantías para su salud dental".