oftalmologia_infantilImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoEn 2011, la Academia Americana de Pediatría desaconsejó de nuevo -ya lo había hecho en 1999- el uso de medios audiovisuales en niños menores de dos años y, en caso contrario, siempre ante la presencia de un adulto. Así mismo, se recomendaba el entretenimiento con juguetes tradicionales, pues potencian la resolución de problemas y la creatividad. El doctor Pablo Durán, oftalmólogo pediátrico de Centro Oftalmológico Quirón, señala que en la consulta de oftalmología pediátrica es cada vez más frecuente que los padres se interesen por la influencia de estos dispositivos en la salud visual de sus hijos y, aunque aún es pronto para conocer los efectos del continuo uso de estos aparatos, "sí es cierto que podría dar lugar a un aumento de la miopía en la población pediátrica". Los niños, y especialmente los menores de dos años, cuentan con gran plasticidad en su sistema visual, adaptándose a las circunstancias y al medio en el que se desarrollan. De ahí que si pasan mucho tiempo trabajando con una pantalla muy reducida y cercana a la vista -unos veinte centímetros, su sistema de enfoque se podrá ver alterado. El doctor Durán comenta que "otra de las consecuencias del consumo de estas pantallas de vídeo es que, en algunos niños, al utilizar tanto tiempo la visión cercana, podrían salir a la luz defectos de graduación, como la hipermetropía, el astigmatismo o, incluso, algunos tipos de estrabismo". Además, el uso de pantallas de cualquier tipo disminuye la cantidad de veces que parpadeamos por segundo, produciendo una reducción de la calidad de la lágrima, por lo que el ojo se enrojece, dando sensación de sequedad o cuerpo extraño y visión borrosa, y, al mismo tiempo, puede agravar trastornos como la alergia, la atopia ocular y la blefaritis.

Si se utilizan tabletas para acometer tareas de clase o deberes, se deben seguir los siguientes consejos:

  • Utilizarlas en un área suficientemente iluminada.
  • En caso de que se les haya recetado graduación, deben utilizarla cuando estén con el dispositivo.
  • No abusar de las pantallas de vídeo (consolas, ordenador, etc…), ni ver la televisión más de dos horas al día. En caso de hacerlo, establecer descansos de, al menos, media hora tras cada periodo.
  • En la sala de estar, la distancia a la que debe encontrarse la televisión debería ser, al menos, de dos o tres metros del lugar donde se sienten los niños.
  • Evitar que se acerquen a la pantalla para ver mejor.