Úlceras cutáneas, picores, ampollas, urticaria, eritemas, verrugas en la mucosa nasal... Todas estas alteraciones de la piel pueden desencadenarse por culpa del consumo adictivo de la cocaína. Si un paciente presenta lesiones dérmicas crónicas y muestra un comportamiento extraño y delirante, sería conveniente realizar un test de drogas para confirmar si el consumo de esta droga es la causa, según recomienda un artículo publicado en la revista 'Journal of the American Academy of Dermatology'.
Fuente: El Mundo