La psicóloga del Servicio de Psicología del Hospital de Día Quirónsalud Donostia, Vicenta Giménez, participó en el programa de ETB2 "Sin Ir Más Lejos" para hablar sobre las dificultades de desconectar en vacaciones. Un espacio que dedicó a dar pautas y resolver las dudas y preguntas de los espectadores.

El ritmo de vida actual y el trabajo exigen que las personas estén en constante movimiento, por eso son cada vez más las personas que intentan utilizar el periodo vacacional como vía de escape. Según la psicóloga, el tiempo óptimo para disminuir el estrés se encuentra entre las dos y tres semanas: "lo mejor sería tener unas dos semanas, de esta manera lograríamos tener la sensación de descanso, aunque lo ideal serían tres", apunta.

Pese a todo, la importancia de desconectar no radica en los días de vacaciones, para conseguir esa deseada sensación "lo fundamental es romper con la rutina: con los horarios a los que vamos a la cama, nos levantamos, incluso con lo que comemos o la ropa que llevamos", aunque no se cambie de ciudad.


Pero uno de los mayores problemas para desconectar se encuentra en la necesidad de estar siempre conectados, algo muy fácil de hacer mediante el teléfono móvil. "Es difícil desconectar dependiendo del grado de ansiedad que nos genere estar conectado -explica Vicenta Giménez-, lo ideal sería dedicar unos minutos al día, por ejemplo, programar 10 o 15 minutos después de desayunar".


Sobre las vacaciones programadas, una de las dudas más comunes, Vicenta Giménez incide en que las vacaciones "son un espacio de reposo y descanso y sobre programarlas no es descansar", e incluso "pueden llevar a estrés vacacional". "Las vacaciones nos ayudan a no ‘cortocircuitar’ durante el año y a tener una mejor salud mental y prevenir enfermedades como la ansiedad e incluso la depresión por el agotamiento", subraya la psicóloga.

Para la especialista, "es muy importante que se reduzca la actividad" e incluso tener un espacio de desconexión que se prolongue durante todo el año. Por eso, aconseja evitar el uso de aparatos electrónicos una hora antes de ir a dormir o, por ejemplo, quitarse el reloj en verano: "quitarse el reloj es genial porque podemos descubrir nuestros ritmos biológicos y hacer lo que nuestra necesidad corporal nos pide".

Pero al igual que el descanso, volver a la normalidad requiere un proceso de adaptación, por eso "lo mejor es volver unos días antes para reincorporarnos a la rutina de casa y después a la del trabajo. Sobre todo en el caso de los niños", finaliza.

Para ver la intervención completa de Vicenta Giménez y conocer todas sus recomendaciones, pincha AQUÍEste enlace se abrirá en una ventana nueva.

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