mujer_felizImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoEl servicio de cirugía torácica de Hospital Quirón Málaga aplica una innovadora técnica mínimamente invasiva para acabar con la hiperhidrosis o hipersudoración, una enfermedad que afecta a cerca de un 3% de la poblacióny que suele generar trastornos de índole social y laboral.


La simpatectomía torácica consiste en la interrupción de la cadena nerviosa simpática torácica, lo que elimina el impulso nervioso que causa la sudoración y soluciona el problema. "Para esta cirugía", explica el doctor Roberto Mongil, jefe del servicio de cirugía torácica de Hospital Quirón Málaga, "se realiza una pequeña incisión en cada axila y, a través de laparoscopia, se localiza la cadena simpática y se interrumpe a uno o dos niveles en función de la localización e intensidad de la sudoración". Es un procedimiento quirúrgicomínimamente invasivo, definitivo e inmediato para el tratamiento de la hiperhidrosis de manos y axilas, así como para la hipersudoración, el enrojecimiento y el rubor facial.


"Es mínimamente invasivo porque se lleva a cabo a través de una única y diminuta incisión en cada axila con la ayuda de una cámara milimétrica. Es definitivo porque tras la simpatectomía cesa la sudoración de las regiones anteriormente mencionadas para siempre. Y es inmediato porque, desde que el paciente se despierta de la anestesia, puede constatar que su problema ha desparecido para siempre", explica el cirujano torácico de Quirón Málaga.


La hiperhidrosis es una enfermedad de origen fisiológico que provoca una excesiva producción de sudor en una o varias regiones del organismo de forma bilateral y simétrica. Afecta a cerca de un 3% de la población, es algo más frecuente en mujeres y se manifiesta principalmente en las manos, las axilas y el plantar de los pies. Su origen es desconocido pero suele originarse en la infancia, desarrollarse durante la adolescencia y, sin un tratamiento específico, persiste durante toda la vida. "A pesar de su notable incidencia, la mayoría no acude a consulta porque desconoce que existe un tratamiento definitivo como la simpatectomía torácica", apunta el doctor Roberto Mongil.


Hasta ahora se aplicaban otro tipo de soluciones, unas temporales y otras definitivas. Entre las temporales se encuentran las cosméticas, como cremas, geles o películas barrera, en general poco efectivas. Otra solución es la inyección de botox, pero su efecto es temporal, con una duración máxima de siete meses tras los cuales hay que repetir el tratamiento.