Silvia Meléndez, de 42 años, se miró al espejo tras despertar de una operación en la que le habían extirpado un tumor en la mama. No sintió ningún rechazo. Su pecho no era el mismo, pero tenía una forma muy parecida. La mastectomía (término médico que recibe esta operación) le destruyó la mama izquierda hace cinco años, pero la cirugía plástica que le siguió, cuando ella todavía estaba anestesiada, pudo conformar una similar a la suya. Esta técnica, conocida como reconstrucción inmediata, permite que centenares de mujeres que se someten a esta intervención en España eviten ver los devastadores efectos físicos que produce y consigan salir del túnel sin sentirse "mutiladas".
Fuente: El País