No se ha podido demostrar si la obstrucción de las vías respiratorias altas en el niño condiciona el desarrollo alterado de la cara y de los dientes, ni si los niños que tienen anomalías dentofaciales sufren trastornos respiratorios del sueño. Es una eterna discusión entre los dentistas, a favor de la primera hipótesis, y los otorrinolaringólogos, que piensan que es una estructuración que viene determinada genéticamente.
Fuente: Hoy Salud