Secar los oídos después del baño, utilizar crema solar o hidratarse, algunos consejos para prevenir las enfermedades de veranoCon la llegada del periodo vacacional, al servicio de urgencias llegan numerosos casos de otitis, hongos, golpes de calor o picaduras, entre otros. Por este motivo, Hospital Quirón Zaragoza ofrece una serie de recomendaciones para prevenir algunas de las patologías más frecuentes en estas fechas.


La otitis externa aparece por la entrada de agua en el oído y las altas temperaturas ambientales. Según el doctor Jorge Alfaro, otorrinolaringólogo, para prevenirla es importante no introducir objetos en el conducto auditivo, utilizar unos tapones adecuados y secar bien los oídos después de cada baño.


Junto a la otitis, la cistitis es otra de las infecciones más comunes en estas fechas. Para combatirla, el pediatra Gerardo Katssenian recomienda evitar llevar el bañador mojado y cambiarlo con frecuencia.


Según la oftalmóloga Diana Pérez, en verano se incrementan también los casos de conjuntivitis, por ello, es recomendable bañarse en el mar o en la piscina con gafas de buceo y, para tomar el sol, extremar las precauciones con medidas de protección como gorras, viseras y gafas solares siempre adecuadamente homologadas.


Para evitar las quemaduras solares la doctora Paula Bergua, dermatóloga, recomienda utilizar protección con factor 50 al inicio del verano (pudiendo disminuir progresivamente hasta un factor 20 al final del verano en pieles bronceadas), aplicarla media hora antes de la exposición, renovarla cada tres horas y al salir del agua. Igualmente, recuerda que debemos eludir la exposición solar durante las horas centrales del día y emplear sombreros, gafas de sol y ropa clara, especialmente para los niños.


Para sortear, además, la hidrocución (popularmente conocida como corte de digestión), el doctor Eduardo Barreiro, médico de familia, recomienda evitar las exposiciones prolongadas al sol, sobre todo en las horas centrales del día, cuidar los cambios bruscos de temperatura corporal, es decir, mojar y refrescar la piel antes de meterse al agua, fundamentalmente después de comidas copiosas, y entrar en la playa o la piscina de forma lenta y progresiva.


Aunque beber agua es importante independientemente del calendario, "en verano se recomienda más que nunca una ingesta continua y en pequeñas cantidades sin esperar a tener sed", añade el doctor Barreiro. Así mismo resulta conveniente elegir alimentos ricos en agua, como la fruta y la verdura de temporada, los zumos naturales y los ambientes frescos y ventilados.


"Y después del baño, hay que secar bien los pies y mantenerlos hidratados", añade el podólogo Carlos Martin. El pie de atleta o enfermedad de la piel causada por un hongo (tinea pedis) tiene lugar sobre todo entre los dedos del pie. Su contagio puede deberse, entre otros factores, a pisar suelos húmedos, llevar calzado sintético o no secar bien los pies. Los síntomas más comunes son quemazón, picor y ardor entre los dedos, que puede generar complicaciones.


Durante el resto del día, para escapar de las picaduras de los mosquitos, hay que tener cuidado con las áreas donde acuden más insectos, como balsas de agua o cubos de basura. Es aconsejable dormir con la luz apagada, aplicarse repelentes y colocar mosquiteras.