El equipo de cirugía oncológica de Hospital Quirónsalud Valencia ha llevado a cabo una intervención de elevada complicación quirúrgica, en la que participaron cirujanos colorrectales, ginecólogos, urólogos y cirujanos plásticos con una duración aproximada de diez horas.

La participación y coordinación de este equipo multidisciplinar ha permitido culminar con éxito la extirpación de un tumor de diez centímetros de diámetro del útero de la paciente que ya estaba expandido por el recto y la cara posterior de su vagina y vejiga. La cirugía, denominada exenteración pélvica total, ha supuesto la extirpación en bloque de la vejiga de la orina, cuello de útero, vagina, recto y ano para su posterior reconstrucción en el mismo acto quirúrgico.

Intervención Multidisciplinar

Como explica el doctor Blas Flor, coloproctólogo del servicio de cirugía oncológica de Quirónsalud Valencia,"solo gracias a la coordinación y actuación de un experto equipo multidisciplinar en cánceres avanzados, como en este caso, es posible dar una solución global a este tipo de pacientes. Gracias a la resección completa del tumor no solo hemos conseguido una posible curación de la paciente, sino que mediante la reconstrucción de todas las estructuras extirpadas hemos mejorado su calidad de vida y con una muy baja tasa de complicaciones".

Una de las novedades que se ha introducido en esta cirugía es la colostomía húmeda, en la que los uréteres son unidos al segmento del colon descendente con que se construye el estomacutáneo. Como indica el doctor José Luís Pontones, cirujano urológico de Quirónsalud, "con esta novedosa técnica se ha evitado que la paciente tenga que llevar dos estomas; una para las heces y otra para la orina, lo que la obligaría a llevar permanentemente dos bolsas colectoras unidas a su pared abdominal. La colostomía húmeda ha permitido a la paciente mantener sus funciones defecatorias y urinarias mediante un único orificio y bolsa".

Hasta hace pocos años este tipo de cirugías ni se planteaban por sus altas tasas de mortalidad y porque este tipo de tumores no se consideraban extirpables. Ha sido un gran avance incorporar la cirugía plástica y las nuevas técnicas de reconstrucción para ofrecer una mejora sustancial en la calidad de vida de la paciente y la reducción de las complicaciones. Como argumenta el doctor Alexo Carballeira, cirujano plástico del Servicio de Cirugía Oncológica, "el generar un hueco tan grande en la pelvis multiplica el riesgo de infecciones y hernias que, gracias a la cirugía reconstructiva, queda considerablemente reducido. Pero además, el hecho de tener una nueva vagina ha permitido a la paciente una completa integración a su vida sexual y no sufrir daños psicológicos".

Estos procedimientos solo se realizan por equipos altamente especializados y en entornos hospitalarios cuya dotación de recursos reduzcan los riesgos al mínimo para conseguir el éxito. Pese a lo complicado de la intervención la paciente podía caminar a la semana y fue dada de alta a los catorce días.