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El resfriado es muy común en otoño/ Foto: William Brawley


La disminución de las temperaturas y el incremento de la humedad propios del otoño conllevan tradicionalmente un aumento de la circulación de los virus responsables del resfriado común en todas las franjas de población. Pese a tratarse de una patología bastante reconocible por parte de médicos y pacientes, todavía siguen adoptándose medidas incorrectas para el tratamiento de la que es la enfermedad leve más extendida del mundo.


'Mucha gente sigue tratando los resfriados con antibióticos, o piensa que el frío en sí mismo es la causa del catarro, cuando lo que ocurre es que las bajas temperaturas facilitan la transmisión de los más de 200 tipos de virus que pueden ser responsables de esta patología", explica la doctora María Dolores Rodríguez, especialista de la Unidad de Medicina de Familia de la Clínica La Luz de Madrid.


Otros mitos, como que beber zumo de naranja evita el resfriado por su contenido en vitamina C o que ir poco abrigado es motivo suficiente por sí solo para contraer un catarro siguen muy arraigados en la sociedad, destaca la doctora, que recuerda que el resfriado común es una enfermedad autolimitada que en la mayoría de los casos se cura sin complicaciones tras un periodo de entre siete y diez días. De hecho, destaca que no existe tratamiento farmacológico que "cure o prevenga" el resfriado, que debe abordarse con medidas higiénicas para evitar contagios y con fármacos para suavizar los síntomas y evitar complicaciones.


Por todo ello, con el fin de tratar de prevenir esta patología y, en caso de contagio, minimizar sus efectos, los especialistas de la Unidad de Medicina de Familia de La Luz han identificado siete medidas contra el catarro común.


1)Prevenir el resfriado. Los catarros se pueden tratar de evitar siguiendo unas sencillas pautas, como lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, evitando tocarse boca, ojos o nariz antes de hacerlo; tener cuidado si se comparte el teléfono o el teclado con varias personas y tener limpios estos dispositivos, o ventilar frecuentemente, especialmente si se va a pasar un periodo prolongado de tiempo compartiendo la misma estancia con otras personas.


2)Reconocer los síntomas. El dolor de garganta y la aparición de mucosidad (más acuosa en los primeros días) suelen ser los primeros síntomas del resfriado. Otros síntomas clásicos son la fiebre por debajo de los 38 grados (que puede durar hasta cuatro días), la astenia, la tos, los estornudos, el dolor de cabeza y muscular y el tener los ojos llorosos.


3)Evitar los antibióticos. Un error muy común en caso de resfriado es automedicarse con antibióticos. La doctora Rodríguez recuerda que el catarro común está causado por virus, no por bacterias, y que por tanto el antibiótico no sirve para el tratamiento de esta patología. Al contrario, puede provocar un mayor debilitamiento del sistema inmune del paciente y crear resistencias que minen la efectividad de este fármaco cuando su uso sea el indicado. Teniendo en cuenta que el catarro se cura solo, hay que recurrir a fármacos que tratan y atenúan sus síntomas, como analgésicos o antiinflamatorios. En el caso de la tos, hay que tener en cuenta que es una defensa del organismo para limpiar las vías respiratorias, por lo que en principio no están indicados los antitusivos. Los descongestionantes nasales, por su parte, pueden ser útiles al principio para el control de la obstrucción y el aumento de la mucosidad, "pero tienen efecto rebote y no se deben usar más de dos o tres días seguidos", según destaca la doctora Rodríguez.


4)Adiós al tabaco. La exposición al humo del tabaco irrita las mucosas de las vías respiratorias, haciéndolas más permeables a la penetración de virus y bacterias, por lo que hay que evitarlo siempre.


5)Las medidas ‘caseras’. El descanso, una alimentación rica en vitaminas y minerales y una adecuada hidratación harán que nos encontremos mejor y prepararán mejor al organismo para combatir el resfriado. Otra medida que se puede tomar es realizar lavados nasales con suero fisiológico.


6)Elegir el tipo de asistencia sanitaria adecuada. El resfriado común, si no presenta complicaciones, no necesita generalmente de la consulta médica salvo que los síntomas se agudicen o resulten más persistentes de lo normal. Así, si aparece fiebre por encima de los 38 grados, dificultad respiratoria, o los síntomas superan los diez días de duración es conveniente consultar con el médico. También deben hacerlo aquellas personas que tengan síntomas más graves, como infecciones de las vías respiratorias inferiores y neumonía, así como quienes sufren asma u otras patologías respiratorias o las personas con enfermedades del sistema inmune.


7)Evitar el contagio a las personas del entorno. Una vez que una persona contrae un catarro debe tratar de evitar propagarlo a las personas de su entorno. Por ello debe lavarse las manos con frecuencia, sobre todo tras estornudar; taparse nariz y boca al estornudar con un pañuelo de papel desechable y mantener una distancia prudencial con el resto de la gente, especialmente con niños y ancianos, hasta que remita el resfriado.