Efe-Salud-Post-FumarImagen en alta resolución. Este enlace se abrirá mediante lightbox, puede haber un cambio de contextoEste domingo, 31 de mayo, se conmemora el día de la lucha contra el consumo de tabaco, un hábito que pese a sus conocidos efectos nocivos sigue instaurado en la sociedad. Si bien las medidas legales tomadas en nuestro país y la actual coyuntura económica han propiciado un descenso del hábito de fumar en los últimos años, "se ha incrementado el número de fumadores que sustituyen los cigarros convencionales, cuyo coste es mayor, por los de liar o la vaporización, además de que está aumentando el comercio ilícito de tabaco", remarca el doctor Carlos Egea, neumólogo de Hospital Quirón Vitoria. Precisamente, la OMS se centra este año en denunciar el crecimiento del mercado ilegal y en reclamar políticas para su control.


En este sentido, el especialista de Quirón señala que estas formas de consumo a menor coste "aumentan la accesibilidad y la asequibilidad, una batalla que se había frenado por el aumento de los impuestos que gravan el tabaco".


Riesgos del tabaco de liar y de la vaporización

El consumo de tabaco de liar no deja de ser tan dañino como el convencional, según explica el doctor Egea. "Muchos de sus consumidores tienen el falso convencimiento de que están fumando algo sano, pero natural y sano no son sinónimos". Además, presenta aditivos -hasta un 22% de su composición, según la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ)- y "sigue teniendo componentes cancerígenos", advierte.


En cuanto a la vaporización o cigarrillos electrónicos, no existe un consenso en la comunidad científica sobre el alcance de sus efectos sobre la salud, si bien recientemente la Sociedad Torácica Americana ha señalado su poca efectividad para dejar de fumar, además de que reducen las defensas del pulmón, disminuyen el reflejo de la tos, irritan la garganta y generan dificultades para respirar.


Los pulmones, órganos más afectados por el tabaco

Las enfermedades relacionadas con el pulmón provocadas por el consumo del tabaco, tanto de forma directa como indirecta, siguen muy presente en nuestro entorno. "El 20% de los fumadores menores de 35 años morirá antes de los 69 debido a enfermedades relacionadas con esta adicción", indica el especialista. "En el caso de los fumadores pasivos, como los niños, puede provocarles broncoespasmos, tos crónica, reducción en el desarrollo de la función pulmonar, además de tener una mayor incidencia de cáncer en la edad adulta", abunda.


Sus efectos sobre la fertilidad y el embarazo

"El tabaco reduce de manera importante la fertilidad femenina y la masculina", informa el doctor Koldo Carbonero, jefe de la unidad de reproducción asistida de Quirón Donostia. En ambos casos, y si el consumo es elevado y continuado, se alarga el plazo necesario para concebir. "Además, en los hombres se reduce la calidad de los espermatozoides y la reserva ovárica en las mujeres, así como las tasas de éxito en caso de recurrir a la fecundación in vitro", detalla el ginecólogo.


Fumar durante la gestación "aumenta el riesgo de embarazo ectópico, se presentan más patologías de la placenta y el riesgo de aborto se incrementa en un 10%", sostiene el doctor Carbonero. Asimismo, el tabaco supone la causa de muerte de mujeres más evitable en los países desarrollados.